"No hay nada que se pueda comparar a la palabra y a la comunicación. No hay nada comparable a poder hablar a la persona adecuada en el momento adecuado en el que la persona a quien se habla tiene ganas de escuchar, y la persona que habla desea hablar".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¡A GALERAS A REMAR!
Tengo ejércitos dentro de mi cabeza que desfilan todos los días por mi calle. Tengo jueces con toga que antes se hacían los neutrales y ah...
No hay comentarios:
Publicar un comentario