Ahora cuando algo de mi pasado me está llamando
pues pienso que ahora mismo tengo la suerte de poder elegir
y puedo aceptar ese viaje hacia esa parte de tu pasado
o simplemente y llanamente
mandar ese viaje a tomar por culo.
Ahora que vivo instalado
en el futuro de lo que en su día fue mi pasado
nadie me puede obligar a volver a él.
Y cuando digo nadie, es nadie.
En mi vida no hay ni hubo una fuerza tan poderosa
que me obligue a tener que hacerlo
y que con su tenebrosa y poderosa fuerza
logré arrastrarme por aquellos senderos de amor, miedo y
rabia.
Tengo muy claro que si no quiero hacerlo
no lo haré
y como es mi vida y como estoy en mi propio terreno
nadie me lo podrá reprochar ni antes, ni ahora, ni nunca.
Yo nunca me dejaré llevar por algo que no me apetece hacer
y porque en resumidas cuentas
todo esto es muy fácil de explicar
si quiero hacerlo, lo haré
y si no quiero hacerlo, me negaré dos veces
y una más, por si hiciera falta.
Ojalá que la vida fuera mucho más simple de lo que es
pero la vida siempre fue así y lo lleva siendo
desde innuberables siglos antes de nuestro nacimiento
¿te acuerdas de Adán y Eva?
pues hablo de muchos años antes de su existencia
cuando éramos microbios, larvas y renacuajos
que estábamos encantados de poder bañarnos en los charcos.

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