y busco refugio en cañerías y desagües,
y esto suele ocurrir en mis peores días.
Otras veces me hago caracol
y llevo mi casa arrastras
y mientras babeo con todo lo que veo.
Y esto solo me pasa en mis días neutros
Hay otros días
en que me siento gusano
o mejor dicho,
larva y por sentirme tan poca cosa
me cuidan y me traen comida
y en fin, me dejo querer.
Soy ese tipo de larva que nunca ha perdido la esperanza
de llegar a ser una hermosa mariposa
y porque hasta el más ciego puede volver a ver
y uno en un día cualquiera
y sin importarle la estación en la que está
puede sentir como le crecen dos bultos en los omóplatos
y como al cabo de unos días le salen unas diminutas alas
que al principio no sabes que hacer con ellas
y porque las mueves con todas tus fuerzas
ni siquiera te elevas un centímetro del suelo
pero a base de persistencia y esa perseverancia terca y
obsesiva que tanto me caracteriza
llegará un día en que me elevará un metro
después, serán dos, tres, cinco metros
y entonces me daré cuenta
que por fin, estoy volando.
Después alguien me irá pintando las alas
alguien que no sé quién es pero seguro que pinta del carajo
y pintará mis alas con colores vivos y puros
y entonces y en ese momento
ya tendrás dos motivos para desplegar tus alas,
uno, será para volar y seguir volando
y el otro, será para mostrar toda la belleza que tiene una
mariposa.

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