Después del fracaso relativo de mis dos primeros amores
entré un poco en barrena respeto al tema
y vino toda una loca sucesión de chavalas que en su mayoría
tengo borrada
su cara, su nombre, su cuerpo
y hasta su manera de andar y de pensar...
pero aquí hace falta hacer una reflexión previa
y para que no haya confusiones ni malentendidos
tampoco fueron miles o millones
pero sí que fueron algunas que pasaron por mi vida a toda
leche o a la velocidad del vértigo
y solo conservo dentro de mi memoria
flases y momentos especiales con alguna de ellas.
Pero a pesar que pasaron varias de éstas personas por el medio
y a pesar que tengo muy poca memoria sobre ello
de lo que sí me puedo acordar
es que yo proseguí con mi sequía sexual.
Mucho rollo y pocas nueces
y esa temporada de sequía duró hasta que llegó uno de mis
grandes amores,
mi primer gran amor, ese que entre otras cosas, me marcó la
vida para siempre.
Pero hasta llegar a él
estuve en la nada total y absoluta en el tema sexual.
Y recuerdo momentos en que estuve a punto de dar el paso
definitivo
pero que por haches o por bes siempre se jodía el
encantamiento de aquél delicado momento
y siempre volvía a casa con el mismo calentón y con el mismo
dolor de huevos
y claro y al final, caía la consabida paja al llegar a casa
y que poco a poco se estaba convirtiendo en costumbre.
Eso nunca fallaba cuando te llegaba el semen hasta las cejas
y te salía por las orejas.
Y tantas repeticiones en balde te empezaban a cansar
y me acuerdo que yo de aquellas
era partidario del amor libre
y cuando lo decía
notaba que su suspicacia aumentaba de una manera
exponencial.
En el fondo no se fiaban de mí
y porque pensaban que yo solo me las quería llevar a la cama
pero dándole al tema un toque filosófico medio jipi
y así apoyaba de una forma más interesante
mi justicación para querer follármelas a
todas.
Y yo os puedo jurar, que no era así.
nunca fuí un salido sin control y sin criterio
y además había algunas de ellas a las que nunca me follaría
y porque no me gustaban ni poniéndolas del revés
y mirando a la pared
y porque al final pasa lo que pasa siempre
"para gustos hay colores"
y por eso, no todo tiene que gustarte
ni todo lo que se menea te lo tienes que follar.
Soy muy cauto en esto
soy extraordinariamente cauto
y hasta podría asegurar lo contrario
para poder follar con alguien
necesito que me guste y que me apasione
y ha quedado muy claro
que no todas las personas me gustan
y menos que me apasionen.

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