LEONES Y EL TOUR

 

Yo te pediría

que no me entregues a los leones

aunque antes deberías saber que los leones de ahora no son tan

 fieros como los pintan

que han perdido el gusto y el apetito por la carne humana

que se les cae el pelo de su hermosa melena

que cuando rugen apenas se les oye

y porque suena más fuerte el maullido de un gato

que cuando muerden son más delicados que antes

y porque ahora lo que les gusta más es jugar a morderte

en fin, que se han hecho más cachorros, más juguetones

y mucho menos peligrosos

y si les das comida caliente y bien cocinada en su propia salsa

te puedo jurar

que se sentará a la mesa contigo y con el domador

y domador pásame ese filete que está en su justo punto

y bien pasadito por los dos lados

y pónme una copa de ese vino que tanto me gusta 

y después, dormiremos la siesta viendo el Tour

 y despertaremos cuando estén llegando a meta

porque los leones tenemos una alarma interior

la ponemos a una determinada hora

y ella nos despierta de esa especie letargo en que hemos

 entrado después de comer

y que casualidad

siempre suena un poco antes de que lleguen a meta 

y para que podamos ver como gana el de siempre

ese tal Pogacar de los cojones.
















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ANA MARÍA MATUTE