Y ahora y no sé porqué
no puedo dejar de recordar aquella historia que ahora mismo
os voy a contar.
La cosa empezó cuando unos amigos y amigas nos fuímos de
acampada
y en medio de una noche de hoguera en la playa
de alcohol a espuertas
borrachos hasta la bandera y más
pues pasó que surgió un rollo entre una de mis amigas y yo
y aún estando medio borrachos yo estaba convencido
de que nos lo habíamos pasado muy bien.
Y ahí se quedó la cosa y no hubo más comentarios sobre esa
materia.
Pero años después me llamó un amigo
que de aquellas épocas, había sido el novio de ella
y con toda la naturalidad del mundo me dijo
¿y si vamos a dar una vuelta en coche, que hace tiempo que no
nos vemos y nos vamos a la playa?
y lo dije...pues claro que vamos.
Yo de éstas tenía novia
y le pregunté si se venía con nosotros
pues claro que sí, me dijo
espera que me cambie de ropa y ya salimos.
Nos fuímos hasta el punto de encuentro
y allí ya estaba mi amigo y junto a una amiga suya que era la
que iba a conducir
y bueno nos fuímos de excursión todos contento a no sé que
playa
pero a la vuelta mi novia se empezó a sentir demasiado
incómoda
se removía mucho, farfullaba cosas ininteligibles
y hasta que llegó un momento en que explotó
y como los dos ( mi amigo y mi novia) iban en la parte de atrás
del coche
pues ella no pudo aguantar más y le dijo toda cabreada
ten las manos quietas y deja de intentar tocarme
y él todo abochornado y sin saber donde meterse, dijo
que no lo volvería hacer.
Pero claro, ya era tarde como para volver atrás,
se había roto toda la magia de nuestra amistad
y poco se puede durar en ese estado tan lamentable
y cuando ya estábamos en la entrada de Santiago
le pedí a su amiga que parara el coche que nos íbamos andando
y así hizo y así nos fuímos andando mi novia y yo.
Yo no supe explicar a mi novia lo que coño había pasado con
mi amigo
y porque para mí era algo inexplicable
y que ni de coña me podía poner en la piel de mi amigo.
Años más tarde y en un día como el de hoy
logré atar cabos entre aquella lejana acampada y aquella
famosa vuelta en coche
de repente me vino una luz que me decía
el que era tu amigo se estaba vengando de lo que pasó en
aquella acampada
él se pensaba que yo sabía que era su novia
cuando en realidad no lo sabía y tampoco quería saberlo
y porque aquella esporádica relación fue mutuamente
consensuada y no debía tener más consecuencias
pero pensé que a lo mejor para ella, no había sido del todo
tan clara
y por eso le dominó su mala conciencia
y le acabó contando un cuento chino
en él que yo era el malo que había obligado de cierta manera
a la mujer buena, que por supuesto era ella
y claro, él se quedó con esa copla llena de estúpida hipocresía.
Y entonces es cuando pensé
que malos son los celos, que ruínes, que arrastrados, que
vengativos
y porque mira que había pasado largo tiempo entre una cosa y
la otra
como 5 años habían pasado por el medio
y 5 años después el tío sacó su hacha de guerra
y como si el tema hubiera ocurrido ayer
y sin más, se fue a por mi novia
y como si ella tuviera la culpa de algo o de todo esto.
Claro que desde ese día, mi amigo y yo
no nos volvimos a ver y porque quedó más que claro
que su actuación había sido cuando menos que bochornosa
además que por mi parte, nunca aceptaría ningún tipo de
explicación
y porque hay cosas que nunca pueden ser explicadas.
Y eso pensando en la posibilidad de que me las quisiera dar.
Y ahora han pasado más de 50 años desde aquellas y sigo sin
saber nada más de él.
Es mejor no saber nada más de un tío que se arrastro por la
ciénaga de sus putos celos
y que utilizó sin miramiento ninguno, a una tercera persona
y todo por su sed de venganza.
Maldita sea la hora en que lo conocí.

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