Žižek tiene una de las mentes más afiladas para desarmar nuestra realidad, y lo explica con una metáfora brillante.
«En el mercado actual, encontramos toda una serie de productos privados de su propiedad maligna: café sin cafeína, crema sin grasa, cerveza sin alcohol...»
Esto no es solo una crítica a lo que compramos en el supermercado. Hemos llevado esta lógica de "la cosa sin su sustancia" a todos los ámbitos de nuestra vida para evitar cualquier tipo de conflicto o peligro.
Guerra sin bajas: Queremos intervenir militarmente, pero sin asumir el costo real de la violencia. Política sin política: Preferimos la "administración experta" y la burocracia antes que el debate ideológico real. Multiculturalismo "de vidriera": Decimos que amamos otras culturas, pero solo si se limitan a su comida y sus bailes folclóricos, sin que nos perturben con sus diferencias reales. Sexo virtual: El placer despojado del cuerpo y del riesgo al rechazo.
Es una sociedad que quiere experimentar la realidad, pero "descafeinada". Queremos el placer, el compromiso y la experiencia, pero totalmente limpios de su núcleo incómodo, peligroso o traumático. Queremos la vida, pero sin sus consecuencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario