Y si tú pensabas
que te ibas a desprender de mí tan fácilmente
y cuando la última vez apretaste
el botón de off
pensabas que yo desaparecería para siempre.
Pues ya ves
sigo aquí
y más vivo que nunca
pero físicamente más débil que ayer.
No ando, no me muevo
dejé de ir al gimnasio
y me empiezom a sentir en pleno estado de abandono
catastrófico.
Me he dejado llevar por mi propio displicencia
y como mucho me arrastro hasta ésta silla
donde ahora me encuentro
y ya después
que venga el dolor culo y por no haberme movida de ésta silla
y que me duela el alma y por sentir como se atrofia
y que me duela la vida tanto tiempo como a veces te estoy
sintiendo.
Yo no quiero hacer las paces conmigo mismo
y porque si ahora soy testigo de mi decadencia,
pues digo y tendré que concluír,
que algo más tendré que hacer
que seguir sentado en ésta poltrona y emitiendo sonidos
de foca en estado de extinción.
Y porque sino la hago yo
¿quién lo va a hacer por mí?.
No siempre podré permanecer
en ésta sopa de letras en la ahora estoy instalado
y porque estoy seguro
que las letras y palabras
se acabarán cansando de mí
y que cuando lo hagan yo diré
tierra trágame
pero ya será tarde para que la tierra me trague.
Y ese el verdadero peligro al que me enfrento
y que ahora mismo me niego a sentirlo así
las palabras y más tarde o más temprano
se las acabará llevando el viento
y lo único que yo podré ver
es como se abre una ventana y como se cierra la otra
la del otro lado
y ese será un signo inequívoco de que en ese justo momento
a las palabras se las está llevando el viento
y entonces, te darás cuenta que no hay más historia
en éste cuento que me acabo de contar.
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