Me acuerdo
que cuando era un niño
siempre te aparecía un adulto sabelotodo
y que se metía en la vida ajena y como si estuviera en su propia
casa
y que por sus mismos cojones
se atrevía a darte un consejo
"Se feliz ahora que eres un niño..."
pero dejaba la frase inacabada y medio abierta
y como si por sus adentros estuviera pensando
cuando crezcas y te hagas un adulto
te vas a enterar para que sirve un peine
y no olerás ni a la distancia más lejana o más cercana
lo que es la felicidad.
O sea que te venía a decir,
la felicidad es cosa de niños y solo de niños.
Y ahora a mis 70 años de experiencia
no es que esté muy de acuerdo con eso
que pensaba el pavo ese, sobre la felicidad del adulto.
La felicidad del adulto existe pero funciona a ratos
a pequeños ratos que aparecen y desaparecen como el
Guadiana
y a veces, andan a salto de mata y como corren los conejos por
los montes
y en otras se camuflan con la maleza
y cuando ellos quieren te dan un susto con su repentina
presencia
les encanta sorprenderte y darte unos buenos sustos.
Pero esa felicidad es tan escurridiza como son los conejos
ella misma da un salto con sus patas traseras
y en un suspiro vuelve a desaparecer.
Y esa es la felicidad a la que puede aspirar un adulto.
A saltos, a minúsculos ratos,
a espasmos cortos, a que hoy estoy aquí y mañana estoy en
otro sitio,
y hasta hay veces en que si invitas a una persona determinada
a saltar contigo por los montes
y si disfruta tanto como tú lo estás disfrutando
es que a lo mejor has dado en la tecla acertada
y quedas para hoy y para salir mañana
y dentro de unos años a lo mejor los dos seguimos saltando
por lo montes de nuestras vidas.
Y entonces ahí tenemos un vínculo y una consecuencia
y por eso nos pasaremos lo que nos queda de vida
saltando por los montes y disfrutando de cada uno de nuestros
saltos.
Y levantas la vista y señalas al horizonte más lejano
y entonces le dices,
llegaremos hasta allí y sin más, sigues saltando
y porque el tiempo se nos escurre como arena entre los dedos
y hay que llegar hasta allí y sea como sea.

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