me entran ganas de decirte
¡estoy aquí!
pero en cuanto lo pienso
me pongo a temblar.
No puedo decirte que estoy aquí
y porque ahora vivo dentro de otra dimensión
lo humano sigue en mi cuerpo
la mente me sigue funcionando más o menos igual,
pero en el alma no nos parecemos en nada
del que era antes y del que soy ahora.
Mi alma hace unos años que se ha quebrado
y por temas que hablaban de amor y de miseria humana
y de como uno se puede sentir en lo más alto
y como de repente, uno está viviendo dentro de su propio
infierno.
Ya sabemos todos de lo que hablo
del yin y del yan
del polo positivo y del negativo
de como uno puede levantarse de la cama y como si fuera un
ciclón de ideas y pensamientos
y como al paso de las horas,
uno acaba levantando la bandera blanca y sé da por rendido
y en ese momento,
solo pide poder negociar las condiciones para su rendición
definitiva.
Y por eso a veces uno se pregunta
¿donde coño está ese punto medio?
¿donde se encuentra? y ¿por donde anda?
porque ante casos como éste
es donde debería estar
y no estar disfrazándose más de posible solución alternativa.
Aunque todo hay decirlo
toda mi vida he desconfiado de él
y porque vamos a ver
esto mismo me lo hizo tantas veces
que ya no es que desconfíe
es que me suena más a cuento que no me creo
y cuando escucho a alguien hablar sobre él
es tal mi desconfianza
que hasta acabo incluyendo a esa persona
en la lista de personas de las que no me fío ni un pelo de ellas
y por tanto, lo mejor que podían hacer
es desaparecer de mi radar
y de paso, que se lleven con ellos ese maldito punto medio.

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