MI META MINIMALISTA


Decir en cuatro palabras

lo que se podría decir en dieciséis,

esa es mi meta.

O mejor dicho

es una de mis metas.

Escribir poco

y decir mucho...

Pero es de suponer

que todos sin excepción,

somos bastante primarios

y queremos resumir nuestra vida

en cuatro líneas y tres etapas

nacer, vivir...

y morir sin remordimientos de conciencia.















Te ví y pensé


Te ví y pensé

no eres mi tipo

ni físico ni mental.

Pero aún así

nos seguimos viendo

y empecé a conocerte un poco más.

Y entonces te ví nuevamente

y pensé que de cada vez 

me ibas gustando más

y al revés creo que pasó lo mismo.

Nos seguimos viendo

y no sé ni como ocurrió

pero fue surgiendo el amor

y nos convertimos en amantes clandestinos

quedábamos de vez en cuando

y en sitios siempre escondidos

agazapados entre matorrales,

junto a maravillosos faros

al pie de acantilados

y con el mar siempre presente

pero con ojo por delante y otro por detrás

pero aún así, nos seguimos queriendo

pero la vida es demasiado dura con los que no aceptan la

 rigidez de sus normas

y por "a" o por "b"

o porque sencillamente no lo supimos hacer

nos atizaron por todas partes

y así, no hay amor que se pueda salvar

y menos, si era un amor clandestino

y que en teoría no existía

y que en la práctica se estaba desmoronando.

Y al final murió

y yo asistí a su entierro

y tú en cambio, ni apareciste.

Hay amores que sabes que son imposibles

pero que aún así 

los vas a tener

y porque la lógica en el amor

es bastante ilógica.












MI CARA

 

Mi cara me dice cosas.

Me hace muecas ilógicas

y para hacerme reír de mi mismo.

Me arruga la frente y me frunce el ceño con todo su empeño

y para mostrar mi cara de estar enfadado.

Me abre los ojos y me levanta los párpados

y para entrenar mi rostro de asombro.

Y ¡oh, que sorpresa!

Mi cara encoje y aprieta los labios

y para mantener mi boca callada

cuando yo quier que no hable.

Me enseña los dientes

y para demostrarme que aún puede morder.

Me arquea las cejas con delicada sutileza

y como si hubiera dibujado un interrogante en la frente.

Y me dice palabras, que salvo yo, nadie puede oír...

y porque me habla para dentro.

Mi cara es mi auténtico reflejo

y yo juego con ella ante el espejo.

Mi cara no es dura, ni es blanda, ni es muda, ni es sorda...

Mi cara es la cara de un tipo

que entre otras cosas se asombra,

de la ironía que a veces conlleva su propia sonrisa.













PORQUE EN REALIDAD...


 Porque en realidad...

si yo me siento debajo de una higuera

veo al cielo de distinta manera

a veces entre sus ramas y hojas

pasan cigüeñas volando en círculos

y otras veces se levanta el viento en las salinas

y el polvo que ya era polvo antes de ser barro,

empezará a pigmentar los matojos silvestres

que ahora se harán verdes, violetas, amarillos y rojizos,

porque todo se transforma bajo ese sol inhumano

y en esas maravillosas marismas

y de las que muchas veces me acuerdo

todo es sol, sal y tierra agrietada.











TENGO

Tengo escamas en los dedos
de tanto nadar a contracorriente.
Tengo telarañas en el techo
por tanto pensar
y que algún día tendré que limpiar.
Tengo dudas como aceitunas
que nunca han dejado de gritar.
Tengo miedos que se cuelan por mis sueños
y que alteran mi delicado equilibrio emocional.













¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...