Cuidarse, cuidarme, cuidarte,
cuidarnos
siempre con mimo, con ganas, con celo,
con esmero, con delicado cuidado,
como la flor que dura un día,
como la lluvia fina de la mañana,
como tus ojos cuando se iluminaban
como los míos cuando te miraban,
como el botón entreabierto de tu camisa,
como el hueco de tu espalda
donde yo me escondía,
como la vida, como la misma vida,
como el primer día de aquél invierno,
como el primer beso que nos dimos,
como mis sueños, como los tuyos,
como esa nube en la que flotábamos,
y a pesar de que todo se acaba
yo brindo porque nos sigamos cuidando.
Y cuidarse y cuidarme y cuidarte
y siempre y siempre ¡¡¡cuidarnos!!!.
