SERGIO DEL MOLINO


 

En la otra orilla - Gata Cattana


 "Enfrentarme a un nuevo mundo es duro

pero es más duro no tener futuro

y ver que no puedes dar pan a los tuyos.

Nunca tuve nada que fuera mío,

ni siquiera la certeza de comer.

En vuestros cines me dijisteis

que esta era la tierra del pan y la miel,

así que... ¿qué iba a hacer?

Ponte en mi piel.

¿Qué más podía hacer? Tuve que marchar.

¿Qué más podía hacer? Buscaba dignidad.

La miseria insoportable en compañía.

Ayer pude ver cómo la bandera de la paz se desteñía.

Aún puedo ver a mi madre

fingir tener comida en la cocina;

en algunas partes del mundo el dolor es rutina.

El agua del mar donde se ahogó mi padre,

la luz del faro confirma el éxodo de la tierra madre.

Pasea conmigo por la calle de la amargura

y verás grandes valores, llamados ilegales, hechos miniatura.

¿Crees que es fácil esquivar Nacionales?

¿Sabes lo mal que estás si no tienes papeles?

¿Crees que exijo demasiado cuando pido a un policía llamarme

de usted?

¿De verdad lo crees?

Las pateras no son noticias que ves en la tele.

Hay historias detrás y el viaje duele".













"PEQUEÑAS REVOLUCIONES"


Pues llevo un día raro y maravillosamente raro y quién me diera más días raros como éste...pero no se puede vivir en un estado así en plan permanente y porque sino dejaría de ser raro y pasaría a ser común y cotidiano. Y aunque me guste lo cotidiano y porque disfruto de mis desayunos y de las estupideces que suelto de mañanita y estoy pensando, que suelto a todas horas, pero eso mismo no quita que me gusta la vileza repetitiva de lo cotidiano y el hacer una cosa y después la otra y sentirme un poco esclavizado por mis propias normas del fincionamiento del día a día. Pero de vez en cuando me gustan los estados asimétricos y ya no digamos si hablamos de los estados desquiciados y que no tienen tratamiento ni ninguna solución posible. Me atrae la locura de algunos momentos, pero lo hago con todos mis respetos hacia los que sufren dentro de su propia locura y porque la locura también tiene mucho de sufrimiento.
Y hoy llamó mi atención una tía que se anunciaba por la tele y para vender su puto libro: "las pequeñas revoluciones" y suena muy bonito y porque para eso tiene todo un equipo por detrás de su estampa de psicóloga psiquiatra que posee o que desee poseer un estado de pseudomagia y para vender mejor sus pocas y sobadas ideas. La tía es psicóloga o psiquiatra, que para el caso me es igual y claro tiene que ser profesora de Universidad y para rizar más el rizo profesora de "inteligencia emocional". Y entonces y de repente todo cuadra: profesora, psicóloga, escritora de poco pelo pero con buenas relaciones sociales y culturales y experta en inteligencia emocional, que es lo mismo que decir, que soy experta en venderos la moto de la mejor manera.
Y todo para decirnos que debemos ser positivos y que debemos aprender a ver el vaso o botella siempre medio lleno y no medio vacío, que debemos rodearnos de gente positiva, que debemos ser estables en nuestras relaciones, que debemos tener grandes vínculos afectivos y que sean muy estables y que por las mañanitas nos sienta muy bien tomarnos una tilita e inundarnos de pensamientos positivos y porque la vida merece la pena y con el único argumento, de que merece la pena y porque yo lo digo y en consecuencia que por eso viene el tema de las "pequeñas revoluciones" de cada día o de cada semana, que hay que dar pasitos y mientras ella vende sus libritos y al final, nosotros nos sentimos fatal por no sentirnos como ella nos dice como nos deberíamos sentir. O sea, que al final nos viene a joder con tanta pastita con té y como se debe sorber el té y como se debe morder la galletita que acompaña al té...Pero bueno y supongo, ¡que hay que vivir de algo!. La verdad es que no soporto a los vendedores de la felicidad enfrascada por ellos mismos.
















MINIMALISTA


Ahora me he vuelto minimalista,
cojo cuatro sentimientos sueltos,
dos caricias, eso sí muy sentidas
un par de besos que siempre llevo conmigo,
unos calzoncillos sencillos
y cuatro calcetines
y con eso voy tirando,
no necesito grandes alforjas,
no quiero y rechazo pieles de animales,
la única piel que me gusta
es la tuya contra la mía
juntas hacen chispas
y funden nuestro deseo candente,
juntas se desgastan por el roce contínuo
y todo esto visto al microscopio,
produce una especie de nebulosa que flota,
hasta que viene una corriente de aire
y la arrastra por la ventana más próxima,
mientras tu piel se eriza con una suave caricia,
la mía se cristaliza con un beso húmedo
y las dos, cuando llega la noche,
crujen como pompas de jabón,
signo claro y nítido,
de que por fin,
se han rendido sin condiciones,
sólo quieren paz y armonía
y besos, muchos besos,
y caricias y más besos
y que de vez en cuando me digas
¡te quiero!
en esto también soy minimalista,
me llega con cuatrocientos besos húmedos y secos,
con millones de caricias
y con unos 5.000 te quiero,
con esas tres cosas voy sobrado
y bueno y ya puestos...
me llevas el desayuno por la mañana,
tostadas,
zumo de naranja,
café con leche desnatada
y una rosa recién cortada del jardín de mi terraza...

Dado el tiempo en el que vivimos

Dado el tiempo en el que vivimos, un tiempo lleno de violencia verbal y física y donde se cultiva la muerte con esa armas de destrucción masiva, que por supuesto, están llenas de cariño y amor hacia la humanidad, yo debería decir a mis hijos; ¡lo siento!. Perdón hijos...pero ¡lo siento!. Yo he luchado como un poseído para que este no fuera mi mundo y menos, el de vosotros, pero pasa que para saber luchar de una manera eficaz y adecuada, hay que saber luchar contra los elementos más malignos y en medio de una inmensa tormenta de lava y fuego y contra los poderes fácticos y monstruosos que hoy en día, dominan la tierra. El nacional capitalismo que está arrasando la tierra y que lo seguirá haciendo si no hacemos algo que de verdad los pare. Pero aquí y entre otras cosas, hay un gran e inmenso problema, no sé que alternativa tendría que escoger y porque yo de momento, no veo ninguna. Estoy convencido que la guerra no es la solución de nada y que la guerrilla tampoco lo es y porque por el medio se quedan un montón de muertos y porque gane el que gane de entre los dos bandos, el ganador se vengará del perdedor y además, no he visto hasta ahora a nadie de los que se autodenominan "revolucionarios" (yo lo fuí en sus tiempos ya lejanos) que al vencer no se hagan una fotocopia del anterior poder y en realidad, solo cambian las personas que poseen el poder del estado. Es una visión pesimista, pero es la que tengo ahora.
No son tiempos de andarnos con zarandajas y el que no tenga terror y miedo que levante su mano. Yo era de los que pensaba que la humanidad estaba en evolución constante y que podía haber baches y desaceleraciones en el camino, pero no inmensos agujeros negros que nos hacen involucionar varios siglos y que nos llevan directamente al medievo. Pensaba que todo iría adelante, pero siempre adelante y aunque costara un huevo subir otro peldaño, al final se daría otro paso, sí o sí. No sé como ni el porqué, la humanidad tiene el inmenso poder del olvido histórico y además, a esos crápulas les parece gracioso que tú luches por un mundo mejor. Claro que para ellos, un mundo mejor es tener una petrolera en Marte o un inmenso centro comercial en la Luna o un gaseoducto que vaya desde Siberia a Saturno y pasando por Japón.
Todo esto que trato de explicar tiene nombre y apellidos. Que si Trump, que si los presidentes de otros países que le siguen a pies juntillas y como borregos (que por cierto y aprovecho el momento para decir, que lo son). Todo esto que hacen, es un insulto a la inteligencia humana y se pasan a la ciencia por la entrepierna y al que dice que estamos en pleno calentamiento global, ya no si lo pasan por ningún sitio y directamente lo mandan o lo mandarán a Guantánamo o a esa preciosa prisión que se instaló el Bukele (otro aliado de Trump, que como él, tiene pinta de abusador de niños) que más que una prisión parece o que lo es sin más preámbulos, peor que un campo de exterminio nazi.









Hay cosas que duelen más que otras


 Hay cosas que duelen más que otras

y porque nada duele igual.

Hay algunas que te hacen insensible

y porque poco a poco

transforman tu carne en corcho anodino e insaboro.

En cambio hay otras

que con el paso del tiempo

te duelen más que antes

por un lado la vejez ayuda a ser más sensible

pero por otro, lo que te duele más

es quedarte sumido en ese dolor

vencido y arrodillado ante él

y siempre con la misma queja

¡me voy a morir por tanto dolor!.

Hay personas

que se enfrentan al dolor

y le plantan cara

y le mantienen la mirada

y le dicen por aquí no pasas

y si aún así se atreve a pasar 

le marcarán los límites y le dirán...

hasta aquí podrás llegar

pero a partir de aquí, mando yo.

Y de como te enfrentes al dolor

te definirá como persona

y serás valiente o cobarde

o un tío sin sustancia.


















 

Mario Benedetti. "Es tan poco"


Es tan poco
Lo que conoces
es tan poco
lo que conoces
de mí
lo que conoces
son mis nubes
son mis silencios
son mis gestos
lo que conoces
de mí
lo que conoces
es la tristeza
de mi casa vista de afuera
son los postigos de mi tristeza
el llamador de mi tristeza.
Pero no sabes
nada
a lo sumo
piensas a veces
que es tan poco
lo que conozco
lo que conozco
de ti
lo que conozco
o sea tus nubes
o tus silencios
o tus gestos
lo que conozco
es la tristeza
de tu casa vista de afuera
son los postigos de tu tristeza
el llamador de tu tristeza.
Pero no llamas.
Pero no llamo.

La distancia justa. Cristina Peri Rossi


 

Mi PEQUEÑO MUNDO


Si no hubiera creado todo mi mundo
creo que ahora no estaría vivo.
Mi pequeño mundo
que tanto me ha costado construir,
piedra a piedra, grano a grano,
disgusto a disgusto,
con suma paciencia,
con toda mi delicadeza
y por supuesto,
con todo mi empeño e ilusión.
Hoy quizá lo hubiera hecho mejor
pero la espontaneidad también es parte de mi mundo
meter la pata y levantarte de nuevo
y equivocarte y dar dos pasos atrás
y así, coger carrerilla
y para dar el gran salto hacia delante
y vivir al borde del abismo
y observar la oscuridad de su boca negra
y tocar fondo y volver a emprender el vuelo.

AMALIA BAUTISTA / Sursum Corda


 

JOSÉ LUIS SAMPEDRO


 

NAZARÉ

  Si hay un país que me hace estremecer por mis adentros, ese es mi Portugal del alma, mi tesoro escondido. Bueno lo de mi tesoro escondido,...