¿Y QUE PASÓ CON TODOS ELLOS?

 


No sé si todos os acordáis de aquella manada de gente que de repente surgió de la nada y sucedió sobre el año 2.000 y algo y cuando fue en la época del pelotazo del ladrillo y todo se vendía y todo se compraba y el dinero negro era el pan de cada día y nadar en él era el deporte favorito de todos estos nuevos ricos. Muy pocos quedaron en pie de aquellos nuevos ricos y porque después vino la crisis y los puso de nuevo en su sitio. Durante unos años nos pasaron por encima y hasta nos daban lecciones de como se podía triunfar y ser más que el vecino y porque la ruín envidia era uno de sus principios. La envidia, la ostentación de lo que uno tiene y sin haber estudiado ni hostias benditas. De alguna forma ellos pensaban que entre otras cosas se estaban vengando de los que habían estudiado una carrera y por eso si eras médico, profesor, ingeniero, arquitecto..., estabas apuntado en su lista negra. Con la pasta negra se habían comprado un coche que te cagas, habían comprado un chalet cerca de la playa y claro, con piscina y un jacuzzi y todo era claramente ilegal (ni planos, ni permisos municipales o de si era terreno urbanizable o rústico) y allí organizaban fiestas que eran horteras hasta la bandera, pero para ellos, era mostrar a los que eran como ellos, que su fiesta era mejor que la que se hizo en otra casa el otro fin de semana. Eran competitivos hasta su médula y eso les animaba a ser más que el resto. Los niños de ellos, eran insoportables y este juguete es mío y es mucho mejor que el tuyo. Se peleaban por todo y más porque mi papi gana mucho más que el tuyo o porque mi casa es mucho más grande que la tuya o porque mi piscina es de grande como dos piscinas como ésta. 

Por donde iban arrasaban como Atila y siempre mostrando su inmenso buga y su peluco (reloj) de oro y con su esfera rodeada de diamantes que brillaban a la luz de la luna llena. El móvil tenía que ser de Apple y el de su mujer también y por supuesto el de sus niñitos. El tema social y el más importante para ellos, era pasearse por lugares y sitios donde se reunía la peña del pueblo o de la ciudad y por ejemplo si iban a un gran centro comercial, tenían que entrar en los comercios más caros (no los mejores) y salir cargados de bolsas repletas de ropa y para así demostrar de nuevo, que tenían pasta de sobra para poder comprar en ese tipo de comercios. La envidia ajena la basaban en demostrar su ostentación desmedida. Y del centro comercial no es que compraran y que se fueran de inmediato y porque después de todo lo comprado se paseaban nosecuántas veces y de arriba abajo y de abajo arriba, por todo el centro comercial y claro y siempre cargados de bolsas con su ostentosa compra claramente desproporcionada. Y después de unas cuantas horas y cuando se sentían agotados, se iban hacia el inmenso buga de última generación y que al decir de ellos, habían pagado a tocateja y porque la pasta les salía por los orejas y por si alguien les oía, los papis se decían a voz en grito, que se iban a cenar al restaurante más caro de la ciudad o de la provincia. Ya digo que lo hacían por si alguien les estaba oyendo.

Pero la vida es muy puta y al final pone a todos en su puto sitio. Y años más tarde y que al final no fueron muchos, vino la hecatombe o la crisis económica o la crisis inmobiliaria y de repente todo se empezó a ir al carajo y ya no había pasta ni para comprar ni para vender y todo aquél puto imperio de papel cartón se vino abajo. Y el nuevo rico del ladrillo también fue arrastrado hacia aquél lodazal. Y como gran parte toda aquella inmensa pasta que habían ganado y asesorados por sus amigotes y que eran como ellos y por los buitres que suelen aparecer cuando huelen que ahí había pasta, pues invirtieron en más ladrillo y en otro tipo de inversiones que tenían un denominador común, dinero fácil y grandes beneficios. Se creyeron los listos de la película y salieron escaldados. Y poco a poco, fueron quedando en cero sus ahorros, después hubo que vender el coche y que `por ser de alta gama, nadie podía comprar y que por supuesto, hubo que mal vender. Después vino el chalecito cerca de la playa y con su inmensa piscina olímpica. Más tarde, tuvieron que vender su propia casa y para colmo de los colmos, cuando estaban en el culmen de su gloria, la mayoría de ellos habían dejado su trabajo fijo y entonces y por fin, sucedió lo que tuvo que ocurrir y tuvieron que ponerse a la cola del paro. El dinero fácil no se llama así, por lo fácil que es conseguirlo (que también), pero sobre todo lo que le define como dinero fácil, es como se va tan fácilmente.

Y de repente, estos nuevos ricos de poco pelo se quedaron sin blanca y casi sin posibilidades de poder trabajar de nuevo. Y claro, pusieron el grito en el cielo y empezaron a decir lindezas de todos los colores y entonces y para ellos, los profesionales de carrera universitaria ganaban demasiado y dada la situación de crisis en que nos encontrábamos, habría que bajarles los sueldos y porque no hay derecho. Y esto lo decían los mismos señores que hacía unos años, se reían en nuestra cara de la miseria que ganábamos. Esos mismos señores que nos despreciaban y ninguneaban, que pusieron en primer lugar la envidia y la avaricia y que hicieron que la ostentación clasista fuera parte de su filosofía vital. Eran y siguen siendo un ejército de rencorosos y resentidos que arrasarían con todos nosotros. Y poco a poco, fue pasando la crisis y muchos se fueron reincorporando a sus antiguos trabajos fijos, pero que ahora eran eventuales. Y esa legión de impresentables estuvieron callados y bien calladitos durante unos años. Y lo estuvieron hasta les apareció un partido político que les vino como anillo al dedo y apareció Vox e inmediatamente todos se afiliaron en masa y porqué los inmigrantes les quitan su trabajo y viven de las paguitas de papá estado y bla, bla, blá...y porqué...y porqué...y el porqué ya lo conocemos todos...y porque sois una legión de nazis y que nunca dejásteis de serlo.


Ataca la primavera

 

Ataca la primavera

pero la primavera no ataca a nadie

y simplemente se abre y se muestra tal como es

y te demuestra que la vida no soy yo, 

ni eres tú, ni es el otro,

y somos los mismos pero con otro decorado muy distinto.

Es más de flores, más de amores, más de sentir

los latidos de la naturaleza reviviendo.

No soy fan de la primavera

pero no es ella en sí la que me disgusta

y mi esceptismo hacia ella

es porque a sus espaldas está creciendo el verano

y porqué será su siguiente etapa

y yo tiemblo con solo tener ese pensamiento.

El verano es para esa secta que adora el sol,

acuden a playas abarrotadas

y porque les encanta vivir en hormigueros

donde se mezcla el olor del sudor con la crema hidratante

y hay gritos de niños por todas partes

y de fondo se puede escuchar

como rompen las olas sobre la arena.

Aunque de cada vez hay menos olas

y al mismo tiempo, 

que esas playas se van quedando sin arena.

Dicen que es por fenómenos extremos

ciclones, tsunamis, el deshielo de los polos

lluvias torrenciales

vientos huracanados que lo arrancan todo

el fascismo descontrolado 

y presumiendo de las barbaridades que dicen

y el Trump al frente de todo este tinglado.

Y todo esto rompe nuestro equilibrio

ya sea el emocional, el ambiental 

y hasta el egocéntrico...

y entonces el panorama es de postguerra

todo roto y destruído

basura y ratas por todos lados

el cielo azul ha dejado de existir

y siempre es gris tirando a negro

el mar está sumamente cabreado

y rompe diques y destroza pueblos enteros

a veces el viento se calma tanto

que parece que vivimos dentro de una bola de cristal

y en cambio otras veces

azota con inusitada fuerza y se hace galerna

y todo esto, doblega al ser humano

y lo hace adicto a las predicciones del tiempo

y de las guerras que va montando el señor Trump.












Sé que me podrías entender mejor


 Sé que me podrías entender mejor

sé que si te digo algo lo amplificarás

o lo reducirás a cenizas

y sé que es tu libre elección

pero no es la mía.

Mi decisión es no hacerte más preguntas

y en ésta fecha y en ésta hora del día

doy por cerrado nuestro caso

de sed de amor y desamor.

Entiendo que te sorprendan mis palabras

pero era la hora de decirlo claramente

sin adornos ni florituras

sin dar falsas esperanzas

y porque en definitiva

preferiría que nunca más habláramos de este tema.

Y esa también es mi libre elección.

Cierro definitivamente la puerta 

que a veces habría el viento

y que nos hacía creer que volveríamos

a estar el uno con el otro.

He tapiado esa puerta definitivamente

ahora está a prueba de balas y de bombas

tiene varias capas superpuestas de acero 

fundido del norte

y no tiene ni una sola rendija

y por donde se pueda colar una lagartija.

Está cerrada a cal y canto

y jamás la podré abrir de nuevo

no hay tiempo

no tengo tiempo

no puedo perder el tiempo

diciendo una cosa

y haciendo la otra.

Que tengas un buen viaje de vuelta

y porque te mereces ser feliz con todas las letras.

En esta vida hay amores preciosos

que tuvieron su momento

y algunos otros

también tuvieron su momento

pero su fallo estuvo en su comienzo

y porque son amores que han nacido descompensados

y uno ama mucho más que la otra persona

y esa otra persona se acomoda a que lo quieran tanto

o lo que es lo mismo

simplemente se deja querer

y que aquí me las den todas.
















LA SECTA DEL ARREPENTIMIENTO

 En realidad los sentimientos hacia alguien se tienen o no se tienen y si no se tienen es imposible querer forzarlos no se puede querer por ...