Si hay algo que me invita a volar
es el amor.
Mis mejores vuelos
han sido estando enamorado.
Y creo y sólo creo
que a todos nos ha pasado lo mismo
me refiero a todos los que un día
estuvieron enamorados
y no sólo de otra persona
también de una playa o de una montaña
de un bosque con todos sus húmedos secretos
y su baile de hojas
de un punto mágico con vistas al fin del mundo
de un momento fugaz pero extraordinario
de la suave brisa moviendo tu pelo
de una luna llena besando tu cuello
de como mis caricias te levantaban del suelo
y como los dos levitábamos envueltos en nuestro cielo
del dolor que vino después
dolor de duelo y pérdida
dolor del que pensábamos que nunca íbamos a salir.
Y mira
aquí estamos y aquí seguimos
algo más amputados de amor
más escondidos para que nos dejen en paz
más solitarios y porque la soledad
es el mejor lugar para recordar
y por supuesto
con mucho menos tiempo para volver a empezar.





