Si ya lo decía mi madre
mi madre que en paz descanse
A tí hijo mío lo que te va a matar
es la claridad que llevas encima
te crees que puedes mirar en el interior de la personas
y tener esa capacidad de interpretar lo que ahora
están sintiendo
y así quedarte dentro de su mente
y de sentarte a hablar con sus pensamientos
e hijo mío, esto no funciona así.
Pero claro
ella nunca me dijo como funcionaba esto
pero no me lo dijo, no por nada especial
y porque años después pude también entrar en ella
y allí no había nada, absolutamente nada de nada
ni una serpiente corría por las dunas de su mente
y ni una lagartija asomaba su cabeza por una de sus grietas
y por eso nunca pude aclarar ese misterio.
Mi madre funcionaba a base normas
y normas por aquí y más normas por allí
y si en algún sitio no había normas
se iba de ese sitio.
Ella sin normas no podía vivir
y no podía entender como podían vivir los demás
y de como no habían muerto en el intento.
Ella tenía aires de grandeza
y todo al final, le resultaba ser demasiado pequeño
y bajo su punto de vista
a casi todo le faltaba algo.
Ella medía casi todas las cosas
por la pasta que cada uno tenía
y por la dosis de su famosa ambición ciega
si ésta era alta, bienvenido seas
y si era a la baja, síguelo intentando
pero quiero que sepas
que sin ambición no vas a llegar a ningún sitio
y ahí, lo dejaba suspendido en el aire espeso de la mañana
y tantas veces lo decía
que yo durante un tiempo
medía mi dosis de ambición en cada acto que hacía
y porque de alguna manera no quería fallarle
y además, necesitaba que se sintiera orgullosa de mí.
Claro que esto
solo duró una época de mi vida
y porque mandé a la mierda
sus dosis megalomaníacas de su ambición ciega
y porque me pasé al lado oscuro
y desde esas vivo mucho mejor que antes.
Digamos que ahora
tengo una visión demasiada lejana de ella
y como nunca tuvo en mí
la misma influencia que ha tenido la luna
pues la he sentado en un apartado con vistas
a esa misma penumbra que ahora mismo siento por ella.
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