MARIO BENEDETTI
"Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.
Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era un océano
la muerte solamente
una palabra.
Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.
Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra".
Y QUE PASÓ CON TODO AQUELLO QUE CREÍAMOS QUE IBA A PASAR
Y que pasó con todo aquello que creíamos que iba a pasar,
pues mucho se fue por la borda de nuestra desilusión,
nos quedamos desnudos ante el peligro que nos seguía acechando
pensábamos que éramos duros y fuertes
y nos dejaron solos y en paños menores
pedíamos justicia y aún estamos con estos harapos
que huelen a injusticia
pensábamos que éramos los más listos de la tribu
y nos dejaron clavados en la estacada
y además de listos teníamos muy poco
pensábamos que nuestra ideología sería nuestra tabla de
salvación
y nos hundimos más con ella
Luchamos como indios bravos y enardecidos
y nos dieron palos por todos lados
pensábamos que la revolución pendiente dejaría de estar
pendiente
pero eso era porque le habíamos dado la vuelta al argumento
y la revolución pendiente sigue tan pendiente como antes
aunque a la altura que ahora estamos
quién sabe que tipo de revolución queremos
la revolución de aquellos tiempos ya no es la de ahora
y porque por el camino han cambiado muchas cosas
y habría que hacer un millón de anotaciones
y ponerle unos hermosos pendientes a la vida
y para que sea más bella de lo que ahora es
y cambiar muchos puntos y muchas comas
y nunca querer la guerra ni de la buena ni de la mala
y simplemente decir ¡No a la guerra! y con todas sus letras
que antes y en aquellos tiempos lo decíamos con la boca
chica
no a la guerra, para afuera
y por dentro, hay que guerras que son inevitables
y por tanto, habría que prepararse para ella
y porque los poderosos siempre quisieron guerra y de la mala y
de la peor y de la más asesina.
Yo, ahora ya no me escondo
y pido paz ante quién sea
y pido que todos seamos iguales
ante ese desgravio que tantas veces nos dicen
hay ciudadanos de primera y de segunda clase
y esos algunos le llaman prioridad nacional
y ahora nuestra prioridad, digo la nuestra no la de ellos
sería que estos fascistas de mierda desaparecieran de la faz de
la tierra.
Y ahora me estaba dando cuenta
que en mi caso
ha quedado mucho más de lo que había pensado.
Y que pasó con todo aquello que creíamos que iba a pasar,
pues mucho se fue por la borda de nuestra desilusión,
nos quedamos desnudos ante el peligro que nos seguía acechando
pensábamos que éramos duros y fuertes
y nos dejaron solos y en paños menores
pedíamos justicia y aún estamos con estos harapos
que huelen a injusticia
pensábamos que éramos los más listos de la tribu
y nos dejaron clavados en la estacada
y además de listos teníamos muy poco
pensábamos que nuestra ideología sería nuestra tabla de
salvación
y nos hundimos más con ella
Luchamos como indios bravos y enardecidos
y nos dieron palos por todos lados
pensábamos que la revolución pendiente dejaría de estar
pendiente
pero eso era porque le habíamos dado la vuelta al argumento
y la revolución pendiente sigue tan pendiente como antes
aunque a la altura que ahora estamos
quién sabe que tipo de revolución queremos
la revolución de aquellos tiempos ya no es la de ahora
y porque por el camino han cambiado muchas cosas
y habría que hacer un millón de anotaciones
y ponerle unos hermosos pendientes a la vida
y para que sea más bella de lo que ahora es
y cambiar muchos puntos y muchas comas
y nunca querer la guerra ni de la buena ni de la mala
y simplemente decir ¡No a la guerra! y con todas sus letras
que antes y en aquellos tiempos lo decíamos con la boca
chica
no a la guerra, para afuera
y por dentro, hay que guerras que son inevitables
y por tanto, habría que prepararse para ella
y porque los poderosos siempre quisieron guerra y de la mala y
de la peor y de la más asesina.
Yo, ahora ya no me escondo
y pido paz ante quién sea
y pido que todos seamos iguales
ante ese desgravio que tantas veces nos dicen
hay ciudadanos de primera y de segunda clase
y esos algunos le llaman prioridad nacional
y ahora nuestra prioridad, digo la nuestra no la de ellos
sería que estos fascistas de mierda desaparecieran de la faz de
la tierra.
NAJAT EL HACHMI
EL TIEMPO Y SU VALOR EN BOLSA
Pensemos en todo el tiempo perdido
en el tiempo de todas aquellas tardes
que tiraste por la borda
cuando eras un niño
y porque simplemente, te aburrías
y al mismo tiempo, pensabas que el tiempo
nadaba en la abundancia
y ¿porque nos iba a importar el tiempo?
si delante de tí tenías un millón de cosas nuevas
y mucho más intesantes que el tiempo con su cansino paso de
horas y minutos
y te decías, ya habrá tiempo más adelante
y además, no nos dicen que tenemos toda la vida por delante
y que importancia podía tener
que perdieras unas cuantas horas al día.
Además...¿qué nos podría pasar?.
Pues ahora sí que pasa
y lo que pasa
es que me arrepiento del tal manera
de esas pérdidas de tiempo dedicadas al aburrimiento
que ya ni siento la rabia de mi arrepentimiento
solo escucho ladridos de mis perros interiores
vienen en manada a por mí
me exigen que devuelva todo mi tiempo perdido
que lo devuelva con creces
y con los intereses de todos los años que han pasado.
Perder el tiempo debería estar prohibido
pero de eso te das cuenta
cuando ya ha pasado la mayor parte de tu vida.



