Estoy esperando esa carta que tiene que llegar. Esa carta donde todo me lo tienes que contar, desde la coma hasta el punto final, pasando por lo momentos ilustres y los más decepcionantes, desde el principio hasta el final, desde el preámbulo al epitafio y sin olvidarte de la dedicatoria. Todo es todo y no tiene vuelta de hoja. Una promesa se hace, porque se tiene intención de ser cumplida y de eso no hay que olvidarse, porque sino al final, nadie te creerá. Y cuidado, porque el día en que nadie te crea se apagarán los fuegos de San Telmo y también tú fuego interior.
Un día dijiste y prometiste que me ibas a escribir y que serían folios y más folios y que podría ser hasta un libro. Bueno pues aquí estoy yo, estoy yo esperando lo anunciado. Y no habló de un día, ni de dos, hablo de años, hablo de muchos meses, hablo de muchos momentos en que te echado de menos, en que recordaba tus ojos color almendra o tu sonrisa Profidén. Que donde hubo fuego quedan los rescoldos encendidos y a veces el viento los aviva y ahí, es cuando esa aguja que se llamó Amor se clava en mi Corazón.
Aunque sea por lo poco vivido o por el poco tiempo que pudimos realizar nuestro Amor o simplemente, por hacer un brindis al sol. Yo nome olvido de tí, no me olvido de aquél estado de flotación y ese recuerdo no me lo va a quitar ni dios. De aquellas estuvimos cerca de tocar el cielo, cerca de hacer el amor en una cama de nubes, cerca de romper las fronteras del Amor. ¿Y eso como se va a olvidar?. Yo no puedo, ni quiero...y por tanto te animo a que escribas esa carta o ese correo siempre pendiente y porque sé: ¡Qué un día te quise siempre!.
Un día dijiste y prometiste que me ibas a escribir y que serían folios y más folios y que podría ser hasta un libro. Bueno pues aquí estoy yo, estoy yo esperando lo anunciado. Y no habló de un día, ni de dos, hablo de años, hablo de muchos meses, hablo de muchos momentos en que te echado de menos, en que recordaba tus ojos color almendra o tu sonrisa Profidén. Que donde hubo fuego quedan los rescoldos encendidos y a veces el viento los aviva y ahí, es cuando esa aguja que se llamó Amor se clava en mi Corazón.Aunque sea por lo poco vivido o por el poco tiempo que pudimos realizar nuestro Amor o simplemente, por hacer un brindis al sol. Yo nome olvido de tí, no me olvido de aquél estado de flotación y ese recuerdo no me lo va a quitar ni dios. De aquellas estuvimos cerca de tocar el cielo, cerca de hacer el amor en una cama de nubes, cerca de romper las fronteras del Amor. ¿Y eso como se va a olvidar?. Yo no puedo, ni quiero...y por tanto te animo a que escribas esa carta o ese correo siempre pendiente y porque sé: ¡Qué un día te quise siempre!.
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