Elvira Sastre
Me estoy cansando un poquito de mi mismo
Me estoy cansando un poquito de mi mismo,
observo que repito mis paranoias con demasiada frecuencia,
a veces narro cuentos de miedo que no me dejan dormir por la noche
y otros días escribo por escribir,
pero creo que ahí está la tecla o la clave de mi secreto
que consiste en escribir en tus días malos y peores
porque en los buenos resulta ser demasiado fácil
y los dedos teclean más rápidos que tus pensamientos
y cuando te das cuenta
ya está todo escrito.
Yo no sé si hoy
es un día malo o bueno
aunque yo lo siento como bueno
y porque he tenido días mucho peores,
días de andar arrastrado por el lodo que a veces cubre mi cerebro.
A veces tengo telarañas en la retina
que mi impiden tener una visión nítida y clara
sobre mi vida
y tengo que acercarme demasiado a la pantalla
para poder ver los pequeños detalles que me estoy perdiendo.
MÁS PRUDENTE
Ahora echándome un vistazo hacia mis adentros observo: que me he vuelto más prudente y dicen que la prudencia es de sabios, pero yo de sabio tengo muy poco y más bien sirvo "para dar el pego" y parecer lo que no soy y para así hacer lo contrario. No es "dar el pego" para quedar bien ante los demás, si no que es "dar el pego" porque a veces me pasa eso y me apetece hacerlo y simplemente es... porque quiero y no tengo otro argumento de peso. Supongo que será para que los que no me conocen mucho no me cuezan a preguntas y porque hago y no lo otro y porque soy de esa manera y porque soy tan raro y porque me gustan algunas cosas que a los demás no les gustan tanto. Todos somos libres, pero hasta cierto punto y menos libres lo vamos a ser, dado el recorrer de los acontecimientos mundiales. Vivimos tiempos malos para los amamos la libertad y para los que amamos el mundo y como un tesoro al que hay que cuidar y mimar.
Pero volviendo a mi tema del que hoy os quería hablar. Es verdad, que me siento más prudente que hace 10 años, menos asalvajado y mucho menos rabioso. La ira la he ido echando poco a poco o mucho a mucho y para la rabia he usado una vacuna. Eso sí, sigo siendo un mal bicho que está invadido de malos pensamientos, pero de cada vez van ganando los buenos. Digámoslo de otra forma, me encuentro más equilibrado que antes y más sensato y en fin, más persona humana. Ya no pido tantas veces venganza, ni en número ni en intensidad. Y porque todo me resbala mucho más, pero claro no me resbala el devenir de este mundo que antes ya era imperfecto y que ahora y por culpa de algunos capullos que se consideran dioses en la tierra, el mundo se está convirtiendo en un nido de víboras y cuanto más veneno tengas, pues mejor.
La calidez humana se está perdiendo a pasos de gigante. Los sentimientos se miden en pasta gansa y según la pasta que tengas así te quieren. El amor, es una perita en dulce que para ellos no sirve para nada más...que para comérsela. El poder es lo único que les pone y por eso se corren de gusto ante un desfile militar y con la exhibición de cuantas más armas destructivas, mejor. La vida es la suya, la nuestra no es vida y simplemente somos cobayas para sus experimentos demenciales.
MINIMALISTA
El cono de Arita
Que vanidad la mía
Que vanidad la mía
por decirte te quiero sin más preámbulos...
debería pedirte primero
si tengo tu permiso para quererte
si te gusta que te quiera de esa manera tan mía
si deseas que te quiera hasta el infinito del universo.
No sé si antes de quererte de esa forma tan nítida
tendría que que andar de rodillas
sobre la piedra mojada por la lluvia
y dándome de latigazos en mi espalda
y hasta que la sangre se deslizara hasta mis pies.
Yo, si viviera en otra tribu
Yo, si viviera en otra tribu con distinto nombre y con otros apellidos sería el puto amo de mi mundo andaría por las aceras de mi pueblo ve...
