La vida de cada uno tiene su determinado peso específico
su propia historia y su peso esrá relativo y limitado
pero como algunos te venden la moto
y sin cortarse un pelo van y te dicen
desde tu propia casa puedes influir en el resto del mundo
y hacerte un influencer que opina y sabe de todo
y que da lecciones magistrales
de como se debe comer, cagar o mear
o de como se debe follar bajo la lluvia
pues una vez creado éste tipo de personaje
te dicen que te lloverán millones de pasta.
Unos se creen esto
y otros como yo, no nos lo creemos del todo
y porque sabemos que en toda regla hay excepciones
y la regla en éste caso
es que casi nadie se hace rico y famoso con ésta fórmula
y que la excepción a la regla
es que triunfes y que duermas sobre montones de pasta
y envuelto entre laureles de victoria.
En realidad son sueños de una noche de verano
pero esos sueños están inventados desde tiempos
inmemoriales
y antes y hace millones de años
te convertías en líder
si hacías un acto heroico que salvaba al resto de la tribu,
como matar a un elefantito o a un tigre de Bengala
y ese puto esquema sirvió de base y de argumento para el
resto de los días venideros
y cada uno lo fue adaptando a su tiempo y a su manera
el griego la reflejó en sus mitos de divinidades y deidades
el romano lo subió a un carro de fuego tirado por cuatro
caballos desbocados y desmadrados
el corsario nunca hundió tantos barcos en su puta vida de
pirata
el vikingo llegó hasta las costas de norteamérica
y producto de una de sus alucinaciones
el españolito de a pie luchó en tierras salvajes no conocidas
y creó la imagen de dios y del diablo
y dividió al mundo entre herejes y cristianos
El inglés invasor se puso de moda
pero porque el inglés tenía los medios adecuados
para mentir en condiciones como país imperialista que era y
que lo sigue siendo
y para autoproclamarse el mejor diplomático
que necesita un té para negociar correctamente.
La primera y segunda guerra mundial
nos demostró de que pasta estamos hechos
y después de esas
guerras malvadas y asesinas, se demostró
que la pasta era tan mala como de desmemoriada y bien
aderezada con exceso de odio.
Y ahora nos están vendiendo la moto
de que podemos ser más grandes que el otro
o que el vecino o que el mismo tipo que nos vendió la moto
nos dirán que si mentimos lo suficiente
y lo hacemos un poco mejor que bien
ganaremos seguidores por un tubo
que a su vez, se reproducirán como conejos
y nos convertiremos en un inmensa legión de triunfadores
netos y natos
después caerá la pasta y a montones
pasta a raudales, pasta fresca y pasada por agua
pasta de mis amores y de mis mejores sueños
y podrás comprobar
como esa misma pasta irá devorando todos tus ideales.
Pero eso tampoco importa
y porque para eso está, la pasta.
Y joder...
¿a quién no le gusta la pasta?.