JOHN IRVING


 

Me gusta sentirme un hombre nuevo

 

Me gusta sentirme un hombre nuevo,

un hombre completo, despierto,

agudo, irónico,

gracioso pero nunca graciosillo,

amante de lo que merece ser amado,

cumplidor de lo prometido,

activista y proactivo,

viejo luchador de causas perdidas,

amable con el entorno,

agradable de trato y de tacto,

confuso en la bruma matutina,

amante del rocío y de la escarcha,

conocedor de mis temores y penas

ardiente con el sol de poniente

buscador de tesoros perdidos

cazador de sueños

y viajero del tiempo.
























Hoy es viernes y día 12 de abril

 

Hoy es viernes y día 12 de abril. Y hoy podía ser un gran día, pero me temo que no lo va ser. Se huele en el medio ambiente, se nota en la calle, se cuchichea en los bares y todos coinciden en decir lo mismo, el día de hoy va ser regulero y aunque en apariencia es un viernes de abril que podía resultar de lo más grande, pues resulta que de tantas expectativas que tenía el día, parece que se ha quedado tieso y moribundo. Aún queda gran parte del día y ¿quién dijo que no podían cambiar las tornas?. Tiempo hay para que cambien, hay tiempo, hay muchas ganas y una ilusión que desborda hasta al más optimista. Pero bueno, de los días así ya estoy escarmentado y porque pongo a su servicio todas mis ganas y para que el día cambie y de una puta vez por todas y cuando analizo al final del día, el como me fue la jornada, me doy cuenta de mi mezquinay ruín existencia y porque de nuevo he llegado a sucumbir rendido a los pies de la evidencia. Ni de cerca me he aproximado a la belleza que te da el poder disfrutar de un día precioso.

La idea era buena, era muy y demasiado buena, pero en cuanto empecé a tratar de ponerla en práctica, todo el chiringuito se me vino abajo. Hay cosas bellas que solo duran un pequeño instante y al minuto siguiente, se hacen feas y horribles. Yo por mí no apostaría ni un centavo, porque soy un ser cambiante que se mueve con las mareas. Ya me gustaría a mí ser totalmente independiente y poder observar la luna sin que me influya en la toma de mis decisiones. En mí influyen: las mareas, la luna, el viento o la brisa marina, la estación del año y hasta la música que escucho...y de toda esa amalgama de temas y con un poquito de juicio (tampoco tengo mucho), voy decidiendo y tomando postura. Yo me creo que voy resolviendo asuntos y temas y alguno resolveré, pero desde luego no son todos los que tengo pendientes y porque tengo tantos acumulados, que 20 decisiones en el mismo día, serían como el aperitivo que a veces nos hacemos antes de comer. 

















UNA RATA DISFRAZADA DE PERRO

Una Rata disfrazada de Perro
 Hoy leí una noticia en el periódico local que llamó toda mi atención. Rezaba que en China se vendía como carne de cordero cuando en realidad, era carne de rata. No sé pero el tamaño en éste caso si que importa, no veo claro a una rata del tamaño de un cordero, pero China es China y a lo mejor tiene criaderos de ratas y a base de hormonas y de productos transgénicos, dieron con la super-rata gigante, con la superrata de todas las ratas. A lo mejor allí, en cambio de pasear con los perros, llevan a las ratas de paseo y porque supieron domarlas convenientemente y a lo mejor las tienen así de humanizadas y solo muerden si tú se lo mandas.

Todo esto me lo puedo suponer porque allí en China, es un mundo completamente distinto al nuestro, pero no cabe en mi cabeza tener al lado una rata del tamaño de un perro o de un cordero. Yo desde luego no me fiaría mucho, a pesar de que estén domadas, su gen guerrero lo llevan puesto y cualquier día en que estés durmiendo tranquilamente, te meten un bocado y se comen un pie o una mano o el colgajo que llevamos los hombres entre las piernas. Me cuesta ver los duros a pesetas y puede ser que sea muy incrédulo, pero es que no me lo creo. Pero insisto en el tema, los chinos son avezados como serpientes y no sería raro el asunto, igual que cuando se inventaron la pólvora y nadie se lo creía, mientras tanto se fueron cargando con suma facilidad a todos los incrédulos que pensaban que aquellos eran fuegos de cuento y de artificio.

Entonces, cuidado con las ratas. Yo desde que leí ésta noticia, les miro de otra manera, les miro con miedo sumiso y con profundo respeto, pues quién me dice que lo que hacen en China con las ratas, no se pueda propagar como la peste bubónica. Entonces ya sabéis que cuando veáis una rata, lo primero que tenéis que hacer es besarle directamente en el culo y mejor, en el mismo ano. Vamos, para ir haciéndoles la pelota y ese sitio es muy bueno para ablandarlas y ganártelas. O acaso, ¡no creéis en el próximo advenimiento de las ratas!. Yo si creo y por eso les beso el culo y lo que haga falta y les tengo un altar preparado para rendirles culto y jurar mi sumisión eterna. ¡¡Vivan las Ratas!!, reza un cartel que tengo puesto en el portal de mi santa casa.



¿Qué será de tu mirar?


¿Qué será de tu mirar?

de tu mirar de hoja húmeda y desprendida. 

¿Qué será de tu estampa?

de tu estampa sobre el cielo azul del verano.

¿Qué será de tu caminar?

de tu caminar sobre la arena mojada

y hiendo al encuentro de aquello que algún día fue.

¿Qué será de lo absurdo?

del absurdo silencio que de repente nos envolvió.

¿Qué será del mañana?

si ayer todo era un proyecto

y mañana será lo que tenga que ser.

















¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...