LA VEJEZ

"Estos son viejos angelicales"
Yo pensaba que la última etapa de la vida, iba a ser de otra manera. Pensaba en que iba a estar más deteriorado de lo estoy, que ya también me vale, pero no sé, me veía en un andador y con pañales o dodotis. Pero también hay una cosa que es verdad, que ahora en un sólo año puede cambiar todo y de correr puedo pasar a silla de ruedas y con oxígeno incorporado. Ahora predomina el efecto dominó y cae la primera ficha y a continuación, caen todas seguidas y de repente, te levantas guiñapo.

Claro, que siempre aparecen los risueños señores que nos dicen que la vejez puede ser la ostia y para eso, te colocan delante a esos viejos asquerosos de dientes profidén y pelo blanco y cuidado. Vamos, como supongo que serán los viejos en el cielo, pero no aquí en la Tierra. Mira que me dan grima esos viejos, que además van bien vestidos y con el jersey por los hombros y con sus zapatos siempre relucientes. O sea representan la vejez dulce y amorosa, pues juegan con los nietos y disfrutan de la naturaleza y a todo eso, sin perder la compostura en ningún momento.

Son como Ángeles viejos, todo rezuma bondad cristiana. Porque después pasa que sales a la calle y no ves un puto viejo con esas caracteríscticas y te hinchas a ver viejos desdentados, sin pelo o calvos, gordos y sebosos y cojos o sin piernas y es más, hay muchos que se cagan en sus putos nietos, que sólo le dan el coñazo y su amor a la naturaleza, se resume en sentarse en un banco que esté debajo de un árbol lleno de meaos. Ya está, eso es un viejo normal y yo prefiero la crudeza de la vejez, que no la tibieza de la vejez angelical.

EL PUENTE (Amalia Bautista)

Si me dicen que estás al otro de un puente, por extraño que parezca que estés al otro lado y que me esperes, yo cruzaré ese puente. Dime cuá...