VUELVE A INTENTARLO. Karmelo C. Iribarren

Esas mañanas de domingo,
en invierno,
a primera hora:
las calles recién regadas,
el aire fresco,
limpio,
el olor a cruasán de las cafeterías,
la locura
de los pájaros...
Como si la vida
te dijese:
mira, aquí me tienes,
vuelve a intentarlo.

PENSANDO POR EJEMPLO...

Que la tarde pasa,
que la luz cambia conforme pasa el día,
que algunos recuerdos duelen
y que otros, se entumecen
y te dejan anestesiado o en estado latente...
Son tardes de horas interminables
y de calor insoportable,
tardes de apacible aburrimiento,
pensando por ejemplo... ¿porqué se tortura?,
debió de ser un mal átomo o una molécula maligna
que mismamente cayó del cielo,
se incrustó en el cerebro de algunos
y desde ese día...
hay quién defiende la tortura.
Y porque no hay otra forma
de explicar semejante anomalía.

LEILA GUERRIERO


 

BATANIA decía en tiempos de pandemia y yo estoy completamente de acuerdo...

Ha dicho la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso que la causa de la multiplicación del coronavirus en la capital radica en "la forma de vida" de los inmigrantes que viven en los barrios de la zona sur. Los inmigrantes, al parecer, viven hacinados en los pisos porque les gusta, no por la condiciones económicas que padecen o el racismo estructural en los alquileres; los inmigrantes salen a la calle en plena pandemia porque les gusta, no porque sean trabajadores esenciales que no pueden faltar un día sin que reciban la carta del despido; los inmigrantes no guardan la distancia social porque son muy cariñosos, no porque tengan que ir al trabajo en el metro pegados los unos a otros, a veces apilados como sardinas, porque la incompetente de Ayuso hace que la frecuencia de cada metro muchas veces supere los doce minutos.
Vengo diciendo que el índice de excelencia de una sociedad se mide por el trato que reciben los inmigrantes. El índice de Madrid es subterráneo, bajo cero, infrahumano, vergonzoso, Madrid no cuida ni respeta a los inmigrantes.

MARIO BENEDETTI


"No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,
No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero."

José Miguel García,


 

KLOPP


 

PABLO NERUDA

 Hoy dejadme

a mí solo

ser feliz,

con todos o sin todos,

ser feliz

con el pasto

y la arena,

ser feliz

con el aire y la tierra, ser feliz,

contigo, con tu boca,

ser feliz.

Hannah Arendt

“Mentir constantemente no tiene como objetivo hacer que la gente crea una mentira, sino garantizar que ya nadie crea en nada. Un pueblo que ya no puede distinguir entre la verdad y la mentira no puede distinguir entre el bien y el mal. Y un pueblo así, privado del poder de pensar y juzgar, está, sin saberlo ni quererlo, completamente sometido al imperio de la mentira. Con gente así, puedes hacer lo que quieras.”

FERNANDO PORTOLÉS REBOUL

 Los ojos somnolientos se me abrieron de golpe. La vista se me quedó clavada en una fotografía del diario digital que estaba leyendo. Era tarde y el insomnio me había llevado hasta allí. Leí la noticia que acompañaba a la imagen y se me puso un nudo en la garganta. Volví a mirar la foto. No tuve ninguna duda. Era él.

La ciudad amortiguaba ya sus ruidos y mi memoria viajó en el tiempo, como tantas veces, a los días de colegio.
El patio era de tierra. Había junto a un muro un charco de agua negra que no se secaba nunca. En los recreos, unos destrozaban los zapatos jugando al fútbol y otros se sentaban en los bancos, atentos al vuelo de las faldas de las niñas que saltaban a la goma. Si a alguna se le levantaba más de la cuenta, el banco se llenaba de risitas y codazos.
Pero a mí no me gustaba aquel patio. Mi tendencia solitaria provocaba que los líderes del grupo -altos, guapos y jactanciosos- vinieran a reírse de mí, inventando insultos supuestamente ingeniosos con mi apellido. Yo aguantaba el tipo como podía.
Pero entonces aparecía Mateo.
Se interponía entre ellos y yo y decía con los dientes apretados y los ojos entornados:
- Dejadle en paz.
Todos se callaban, se miraban un momento y se daban la vuelta. Se marchaban mientras seguían lanzando burlas al aire para disimular su humillación.
Mateo era de mi clase. No era un chico corpulento. Muy al contrario: era delgado y fibroso, como de alambre. Tenía el pelo negro y ensortijado y un diente partido. Encima del labio superior le asomaba un bozo juvenil, como dibujado a carboncillo.
Vivía muy cerca del colegio, en una casita baja de la Colonia Iturbe. Recuerdo que tenía un dálmata precioso. Estilizado y guapo.
Un día Mateo no vino al colegio.
- Ayer un coche atropelló a Tizón - me dijo su vecino Molina, que era de un curso superior - No le pudieron salvar.
Al salir de clase fui a verle.
- Está en el patio de atrás - me dijo su madre con la voz cuarteada. Toda la casa olía a tabaco.
Mateo le daba patadas a un banco de piedra con los dientes apretados y las manos en los bolsillos.
- Hola, Porto - me dijo cuando me vio.
Se sentó en el banco y yo con él. Estuvimos allí sin hablar hasta que casi se hizo de noche. Después me fui.
- Gracias - me dijo levantando una mano cuando ya salía.
Un día me trajo una navaja pequeña y me la quiso regalar.
- Es de monte, para que te defiendas si no estoy yo - me dijo.
Aquello me asustó un poco.
- No, no... - le dije. No insistió. Cerró la navaja y se la guardó en un bolsillo.
Cuando acabó el colegio, dejé de verle. Alguien me contó que se había ido a trabajar de mecánico con su tío. Y aunque no volvimos a hablar, siempre guardé su recuerdo en un rincón luminoso de mi memoria.
Volví a leer el titular de la noticia.
"Detenido en Madrid Mateo R. D., peligroso delincuente con numerosos antecedentes de robo con violencia".
Cerré el portátil y salí a la terraza, atrapado en la desconcertante contradicción de la naturaleza humana. Me preguntaba cómo podía la vida tejer estas paradojas tan insoportables.
Miré alrededor. Los edificios se punteaban de luces.
Pensé que los recuerdos nos pertenecen. Son pequeñas cajitas de regalo guardadas en un baúl. Y en mi memoria había una con el nombre de Mateo. Y dentro, todas las veces que me salvó.
Así que cerré la cajita y la guardé arriba, en el maletero. Lejos de todo. En el lugar de las gratitudes clandestinas.
Buen fin de semana a todos.

LOS VIEJOS, COMO YO

Los viejos, como yo,
andamos como los cangrejos,
hacia atrás y removiendo viejas historias.
Vivimos pensando que nos morimos
y nos moriremos pensando
que lo pudimos haber hecho mejor...

 

FERNANDO PESSOA


 

ALBA FLORES


 

QUE TE DESPEINE LA VIDA

Que te despeine la vida,

que te alborote el pelo,

que te remueva los rizos del cabello,

que te haga tanto reír como

llorar,

que te de un beso y un abrazo amigo

o que simplemente te diga:

¡TE QUIERO!.

Que te despeine la vida

que te despierte de madrugada,

que te regale sueños y te obsequie deseos,

que extienda su mano suave de terciopelo,

que te sonría en las noches de luna llena

y que no sé olvide

de que gracias a tí y también a ella,

la vida sigue y seguirá
fluyendo.

Virginia Woolf

"Y de repente, te das cuenta de que las pequeñas cosas importan. No éxito, no riqueza, no apariencias. Son las sonrisas inesperadas, las miradas silenciosas, los actos de bondad que calientan el corazón. En la quietud de esos momentos, encontramos el significado de la vida, algo que los mayores triunfos nunca podrán darnos".


PROYECTOS

 Sí, lo sé

hay días y días

tal y como hay noches en que nunca se hace de noche

y porque a su cita faltó la luna

y sin luna no hay noche

o por lo menos

no será una noche que merecezca la pena.

Yo, desde luego sin luna 

no sería nada

sería como mucho, un proyecto de lo que podía ser

o de lo que pude haber sido

y porque los proyectos, en su mayoría,

se quedan en proyectos olvidados por el autor

que sí, que en sus tiempos significaron mucho

pero que poco a poco

fueron perdiendo valor

y hasta quedarse en el fondo de un cajón.


.COSAS MÍAS Y DE OTROS PERO QUE IGUALMENTE SIGUEN SIENDO MÍAS

En estado de alarma estoy yo. Yo sí que estoy en estado de alarma perpetuo y con o sin coronavirus. Pero tranquilos, no me he pasado al lado más negro y oscuro de la película. No voy de negacionista por la vida. Ahora bien, tampoco voy de positivista y todo vale y todo es cojonudo y todo lo que diga el gobierno es acto de fe y amén. Primero, soy médico y como médico opino y trabajo, eso sí, a destajo. Y como médico intento estar al margen de los colegios médicos y eso lo hago por principios y porque me sale de dentro (por no mencionar otra cosa más fácil de suponer). No quiero ser corporativista defensor del pecado de clase y tengo que decir y lo digo a voz en grito, que la mayoría de mis compañeros médicos me importan una mierda. No les deseo ningún mal, pero tampoco les deseo que aposenten sus culos en el nirvana que ellos mismos se han creado. Y por eso defienden como jabatos sus privilegios de clase.
Ni chicha ni limoná, diría el otro. Pero vamos a ver, yo me mojo y sigo opinando que la mayoría de mis compañeros no valen dos peniques y medio (desde el punto de vista desde el que estoy hablando). Algunos sí y esos algunos valen mucho más que mucho, pues aparte de trabajar y hacerlo mejor que algunos otros (y digo, algunos. Que no todos), tienen que lidiar contra la ideología dominante en la clase médica, que tiene demasiado de facherío de clase médica pudiente y mucha mierda de derechas de toda la vida. Domina la derechona más cruel y patética y se puede entender muy bien porque domina. Porque la derecha defiende los privilegios de clase médica y sobre esos derechos de privilegio se montan sus propios colegios médicos (o chiringuito de amigos) y tiro y porque me toca y después me vuelve a tocar...y entonces hay algunos médicos a los que les da tiempo a meterse en el rollo sindicalista del rollo médico.
Y nunca mejor dicho, se hacen sindicalistas de clase médica. Al final, resulta que unos son primos de los otros o cuñados que se van intercambiando los distintos puestos entre los unos y los otros. Un día, eres sindicalista de la clase médica y otro, te haces gerente de un hospital público y si te dejan tiempo y no te dicen nada, te metes en el colegio médico, como presidente o como secretario de tanto capullo privilegiado.. Ellos siempre tienen tiempo y porque hacen muy poco de lo que dicen que hacen. Pero hablando son los mejores. La medicina es un mundo aparte, pero si en ese mundo dominan los capullos elitistas, entonces nunca podrá ser mejor explicado que es lo que tenemos entre manos.
Y habrá mafias y favores y perdones y siempre a cambio de algo. Si les sigues el juego, todo te irá muy bien (tienes padrinos y mafia que puede con todo). Pero sino, es muy difícil sobrevivir en medio de esa selva que ellos solitos se han montado (con todos sus privilegios, claro). Son doctores, aunque algunos no lo sean del todo y que nadie ose toserle en su cara o simplemente llevarles la contraria. Todos o muchos son doctores honoris causa que han sacrificado media vida (eso dicen algunos de ellos) y en aras de nuestra salvación como pobres seres humanos. Que les den por el culo a ellos y a todo lo que representan. Vale, son mafia sin metralletas y no son seguidores de Al Capone, pero poco les falta para realmente serlo. Son médicos y en médicos se debían quedar (sin más añadidos de clase, pero también sin sus privilegios). Como me pasa a mí, cada que tengo que sufrirlos. Bueno, todo esto fue una especie de desahogo, que llevo toda la vida pensando en ello y que hoy y algún otro día, me ha dado el punto de cagarme en toda la clase médica. Que me perdonen los buenos médicos y los que se han dejado media vida (pero de verdad) en el tema. Que son muchos y sino son muchos, os juro que me da igual. Y es que para lo que me queda en el convento..me cago dentro y además, me limpio el culo con papel de fumar y mientras me hago un canuto.

TIENES...

 "Tienes un no sé qué...

que altera mi yo que sé".

O ESO ES LO QUE QUIERO

 O eso es lo quiero,

porque lo que yo quiero es escapar y desaparecer,

esconderme debajo de una mesa camilla,

jugar al escondite o a la gallina ciega,

y volver a nacer y ocultarme en el agujero de tu ombligo,

acurrucarme como hace un feto cuando siente peligro,

y no escuchar nada,

sólo oír remolinos de gases que se mueven entre tus tripas,

y los suaves movimientos de tus caderas,

 y eso es todo lo que quiero,

quiero que me hagas un sitio, 

y que sea debajo de la piel que te proteje,

y que el colchón en que me acueste

sea de agua de mar.


SINO SABEN VOLAR...


 

"Fuímos. Somos. Seremos". (Autor desconocido)


 

JOSÉ LUIS SAMPEDRO


 

JULIO CORTÁZAR


 

QUE DUELE MÁS... ¿EL GRITO O EL SILENCIO?

 Los demonios van por dentro,

las quejas no,

las quejas van por fuera

y a veces, hasta gritan y vociferan

y al mismo tiempo,

sientes como se remueven las tripas.

Pero cuando un demonio se queja,

hay un grito desgarrador

y después hay un silencio total y completo

y entonces es cuando uno se pregunta:

qué duele más... ¿el grito o el silencio?

VLADIMIR KOMAROV

 

Acabo de leer una historia sobre un pobre típo que se llamaba Vladimir Komarov, por supuesto ruso de pura cepa y además, de un remoto pueblo de la estepa ruso siberiana. La cosa va de que éste año presente, se acaban de cumplir los 50 de su muerte (esto era en el 2.017). Y el pequeño articulo sobre el tío está muy bien. Hace una reflexión general sobre ese tío "casi héroe" de la madre Rusia y que al final murió como un perro, abandonado, triste (me lo supongo) y sólo en el espacio sideral. Y ésta reflexión que yo me marco no va contra Rusia en concreto y va contra todos los Estados y porque en aras y al servicio de su puta Patria y a lo largo de la historia, hubo muchos muertos que al final fueron héroes casi anónimos (nunca fueron reconocidas sus hazañas). Las Patrias tienen esas cosas, te ponen un himno, te dan una bandera a colores, te obsesionan con la idea de que tu patria es tuya y que es única y no es la del vecino (el vecino siempre más pobre, claro) y de que por ella hay que dar la vida y así abrazar la muerte como un puto patriota de medio pelo...
Pues en el caso concreto de éste pobre y desgraciado señor, lo que pasó es que era un astronauta con relativo nombre, pero tuvo la mala suerte de pillarle la guerra fría y claro, había que adelantarse a los yanquis en la carrera del puto espacio de mierda (en éste caso). Y por ese estúpido motivo, éste señor que había hecho sus pequeños pinitos en el espacio, pues de repente, a sus jefes del Kremlin les entraron las prisas y ya sabemos la razón. En éste caso en concreto, los yanquis iban más adelantados.
Así que un día cualquiera a un jefe del Kremlin se le ocurrió que podían ser más rápidos que los yanquis y pusieron en órbita a Vladimir y dentro de un cacharro espacial que fue improvisado hasta última hora (iban con mucho retraso y además, el propio Vladimir Komarov estaba en contra de como se hacía el proyecto y por chapucero), que naturalmente y por pura lógica acabó petando en el espacio y a tomar por culo la nave de mierda y el Vladimir con ella. Pues ya véis, el tío iba para héroe y al final sus trocitos de carne y hueso siguen flotando por el espacio infinito. Lo que tocó Tierra era un amasijo de hierro candente y retorcido y con unas cucharillas fueron despegando lo que se suponían que eran pequeños pegotes de carne del Vladimir, que como decía el articulista (el verdadero, no yo), al final enterraron un bulto que simulaba una raíz chamuscada y retorcida en ángulos imposibles y a eso le llamaron los restos de Vladimir Komarov.
Lógicamente todo la parte macabra de la película fue convenientemente ocultada por los jefazos del Kremlin. Pues aquí tenéis una triste historia, aquí tenéis otra demostración de que sea en Rusia, en USA o en Venezuela, no merece la pena entregar la vida de uno a cambio de una condecoración y en conclusión: "que se suban ellos al cacharro de turno, porque a mí me da la risa".

JUAN JOSÉ MILLÁS. "Transustanciación".

No es lo mismo vivir a secas que vivir para contarlo. Lean atentamente este verso de Louise Glück: «Viví para ver cómo te deshacías de mí». Brutal, ¿no? Le ha faltado añadir. «y para contarlo», que es a los que nos dedicamos los escritores, a contarlo, y eso es lo que hizo por tanto Antonio Lucas: enrolarse como observador en un pesquero que faenaba en Gran Sol para ver cómo se deshacía de sí mismo (y para relatarlo). El resultado fue un conjunto de reportajes aparecidos en su periódico hace dos o tres años (una obra maestra) y que ahora ha transustanciado en una excelente novela titulada Buena mar. Los cristianos llaman transustanciación al misterio por el que el pan y el vino se transforman en el cuerpo y en la sangre de Jesús por medio de la palabra del sacerdote. Viene bien este término a los recursos literarios por medio de los cuales un conjunto de signos impresos en un papel se transforma, para el lector, en realidad mental pura y dura.
Quienes mejor conocen este proceso milagroso son los poetas y Antonio Lucas lo es, de ahí que la lectura de Buena mar obligue al lector a embarcarse en el mismo arrastrero gallego en el que él se hizo a la mar y lo obligue a descender por la caja estrecha de una escalera húmeda hacia el camarote, por llamarlo de algún modo, que el personaje de la novela habría de ocupar durante el tiempo de la travesía. Más aún: lo obliga a subir de vez en cuando a cubierta para respirar el aire empapado en salitre y observar el horizonte tormentoso desde una memoria confusa por el vértigo físico y la turbación emocional.
Pocas veces fue tan cierto que leer con pasión una novela equivale a reescribirla. Es lo que hice yo durante las horas que viví dentro de ella: reescribirla línea a línea. Mías son las imágenes sobre la «madrugada inmóvil» o sobre el «estruendo desaforado de metales y maderas constante, terco», de la nave. Yo me he mareado, he vomitado, he asistido a la evisceración de los enormes peces para ver luego caer sus cuerpos en la bodega húmeda en la que se conservarían hasta su llegada a puerto.
He asistido, en fin, a todos los movimientos exteriores, objetivables, dados, pero también al naufragio interno del protagonista porque me he transustanciado en él. He sido él y he sobrevivido a una experiencia lectora que necesitaba referir.

Brigitte Pascall

 "La incultura no es un accidente,

es una bandera.

Se agita con orgullo,

como una victoria.

Confundimos

la opinión con el pensamiento,

el ego con el talento,

y la ignorancia con la autenticidad.

Por encima de todo

no se debe saber,

es sospechoso.

Leer, es elitista.

Pensar, casi es una ofensa."


¡HARTO, FARTO Y JARTO!

Hoy leyendo el periódico me entro una especio de vértigo o era un espacio más dentro del vacío en que me encontraba, no sé lo que era, pero era una especie de estancamiento mental o de cansancio metafísico y que me repetía con la constancia de un martillo pilón: ¡no puedo más!. Como se dice en andaluz, una jartura y en gallego una fartura o enchenta. O sea que estoy harto, jarto y farto y es que no puedo más con tanto dato que no me dice nada, bueno decir dice, pero sólo hay que leerlo del revés. Esto viene a cuento, con el tema de las pensiones, pero podía ser cualquier otro tema y me refiero a la manera de anunciar que se van a tocar las pensiones y en cambio de decirlo así, como toca, pues nada se dice al revés, no se tocan pero sí que se tocan. Y eso es un doble esfuerzo, el leerlas de una manera y después volverlas a leer del revés, eso cansa y mucho.
Claro que ya nos tienen acostumbrados, pues todas las medidas del Gobierno fueron anunciadas de la misma forma o sea no lo hacemos pero a posteriori lo hacemos dos veces y encima de burros, apaleados. Yo creo que ésta fórmula política estratégicamente puede servir para una o dos veces, pero más de éstas veces, ya no es que canse, es que agota. Es como el Zapatero en sus tiempos y su palabrerío estúpido y ese optimismo desmesurado cuando no venía a cuento tenerlo, aparte de su sonrisa bobalicona y que a mí me alteraba muchísimo y cuando estaba más que claro que económicamente nos íbamos al garete o acaso ya no nos acordamos del Plan E sacado de su chistera de mago y de que la crisis no era una crisis y era una desestructuración simple y llana y que aún a éstas alturas yo no sé que es una desestructuración y seguro que ni él tampoco. O sea que esto de hablar del revés, no es sólo del PP, el PSOE fue un buen maestro en este tipo de demagogia.

Y en concreto el PP ejerce éste tipo de lenguaje hasta la saciedad, aparte de que son los putos amos de la mentiras y de los bulos totalmente inventados. Dicen que con ellos las pensiones nunca habían bajado, pero como no se adaptaban al IPC anual y por eso, no se podía pagar más y te enredaban y te enredan en términos economicistas que ni ellos mismos entienden lo que en realidad quieren decir y para que al final el resultado sea y repito, que bajaran las pensiones. ¡Joder!, no hay derecho, éste tipo de estafa debía estar castigada y con penas de cárcel. Pero si se van a librar del tema de Bárcenas los unos y los otros del tema ERES, vosotros ¿creéis que van a ser condenados por éste asunto tan banal para ellos?. O esto cambia de reglas y nosotros entramos en el juego de controlar el tinglado o de cada vez se nos escaparán más y más cosas de las manos. El que avisa, no es traidor. Y ellos no avisan, ellos sólo nos joden.

UNO SABE DE DONDE VIENE...

 Uno sabe de donde viene

pero nunca sabrá donde y como acabará.

Ser uno ya es en sí, demasiado complejo

y porque además de la influencia genética

que es bastante considerable

te tendrás que enfrentar a mil historias más

historias que ya no sólo dependen de tí

pero que te marcarán igualmente

¿quién me iba a decir a mí

que acabaría naciendo en Vigo?

hijo de un jefecillo de una sucursal bancaria

que con el paso del tiempo, iría a menos

en su vieja pretensión por ser alguien importante

y fruto de una madre que siempre quiso ser más.

A ella le encantaba hablar

de la ambición ciega

y del orgullo de querer ser más.

Estaba harta de ser clase media

y por eso aspiraba a todo.

Pero la vida no se hace a base de aspiraciones

o de burdas pretensiones de ser más de lo que eres

y lo digo porque yo no creo

en el que empezó de chico de los recados

y acabó siendo el jefe supremo de todos

eso está muy bien como propaganda oficial

de una sociedad que lo que no soporta es la igualdad

y de ahí viene, tanta ansiedad 

por querer ser más que el otro

y si hay que ponerle la zancadilla a alguien

o clavarle un cuchillo por la espalda

simplemente se hace y sin tener remordimiento ninguno.

El fin justifica los medios, dicen algunos

y lo que no nos quieren decir

es que si usas medios inmorales, peligrosos y venenosos

después, ya no habrá vuelta atrás

y la mentira y la traición y si hace falta hasta el asesinato

formarán parte de tu filosofía vital.

"Jueces y justicia". Salvador Gómez Fernández


Hemos visto preocupada a la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, por la imagen que los españoles tenemos de los jueces. Pobreta.

Le extraña a la presidenta del Tribunal Supremo esa desafección, que el CIS sitúa en un 77%. Que significa, que solo el 23% de ciudadanos crea en la imparcialidad de los jueces, merece una fina reflexión. Pero de su boca, aparte de sugerir presiones, no salieron propuestas de enmienda.
Lo de las presiones algunos lo tenemos claro. Le molestan al juez que persigue obscenamente a la esposa del presidente del Gobierno, al que no se mueve para juzgar al novio de Díaz Ayuso, a quienes entorpecen la investigación de las sinvergonzonadas de Montoro, a los que miman al chorizo de Aldama, a los que se cargaron al fiscal general. A jueces y magistrados muy concretos.
Se quejó la máxima representante de los jueces, pobreta, en un día muy especial. Coincidía con la decisión del Supremo de impedir que voten los descendientes de exiliados españoles, pese a tener reconocida la nacionalidad. Sin acudir al Constitucional, unos magistrados (alguno de claro signo político) se pasan el procedimiento por el forro de la escarapela y, en una decisión inaudita, dan la razón a la ultraderecha. ¿Quién presiona a quién?
Bien mirado, la venda que algunos magistrados y jueces llevan en los ojos les tapa la balanza y solo deja asomar la espada. Con esa funcionan más de uno y más de dos, aunque la Sra. Perelló y compañía no quieran ver, oír, palpar y hablar. Lo que el pueblo español olfatea (y huele a podrido) poco parece importarles.

VUELVE A INTENTARLO. Karmelo C. Iribarren

Esas mañanas de domingo, en invierno, a primera hora: las calles recién regadas, el aire fresco, limpio, el olor a cruasán de las cafeterías...