LA VIDA SIGUE (Karmelo C. Iribarren)
LA VIDA SIGUE
La vida sigue –dicen–,
pero no siempre es verdad.
A veces la vida no sigue.
A veces solo pasan los días.
EL PUENTE de Amalia Bautista
El puente
Si me dicen que estás al otro lado
de un puente, por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente,
y yo lo cruzaré.
Amalia Bautista
SÉ DE OLAS de Rosa Rubio Arias (blog "Papeles de Pablo Müller")
SÉ DE OLAS que engullen,
que tragan cuerpos enteros,
se alimentan de pieles inmaduras
que aún guardan el olor de la leche,
y se comen los barcos con el hueso.
No es ola,
es estómago insaciable,
órgano ansioso,
conciencia vacía.
Quiero un mar de líquido amniótico
donde estos cuerpos lacerados volvieran a formarse
y llegaran a la orilla de la playa a nacer,
y nosotros en tierra fuéramos su próximo regazo.
Rosa Rubio Arias
LA HORA DE LAS GAVIOTAS de Aurelio González Ovies (blog "azuldemar")
Soy el desesperado, la palabra sin ecos,
el que lo perdió todo y el que todo lo tuvo.
PABLO NERUDA
Mi voz es el paisaje
que va echando de menos
las cosas que he perdido.
He nacido en un pueblo
y en el anonimato.
Mi vida se resume en aquel calendario
de números granates
donde mi madre iba
apuntando los partos de las vacas
y visitas al médico.
Fui más feliz que pobre
porque quien no conoce la abundancia
valora las minucias y los pájaros.
Desde niño la hora de las gaviotas
viene siendo mi reino
y el mar un no sé qué
-eternidad dios alma-
donde muero un momento cada día.
Así me veo ahora
cuando ya las gaviotas no conocen mi nombre
y la higuera envejece sobre la sed del pozo.
Mi casa, mis amigos, los míos, los de nadie.
¡Qué pronto somos soledad!
(La hora de las gaviotas)
CERTEZA RELATIVA de Dorothea Lasky (blog "otra iglesia es imposible")
Estoy casi segura de que en mi vida pasada fui un animal Lo sé Por mi hocico Por el pelaje que me envuelve Por mi amor Mi Loba mi Loba Te quiero Todas mis hormonas El cuerpo desnudo Y el cadáver Los días, dulces y largos Y de repente, la nada El espacio absoluto Con el que hacer un trato Estoy casi segura De que lo importante era el pelaje Antes de estar atrapada en este cuerpo Sé que justo antes de que los planetas me tragasen Miré a la gente e intenté hablar Y fue mi vocabulario, mi tono El que acabó conmigo Dorothea Lasky |
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