Aquellos días felices


Aquellos días felices

donde nunca se ponía el sol

días más largos que un día en la cárcel

donde el viento no te traía facturas pendientes

y donde el mar

hablaba más contigo y tú con él

el mar era más auténtico, más noble que ahora

aunque también es posible

que yo no sea tan noble.

Tampoco me voy a pelear por eso.

Ahora de peleas no quiero saber

no quiero peleas mentales, ni físicas,

ni químicas, ni verbales

prefiero usar el verbo y la palabra

aunque sé que hay veces

y por el nivel violento del contrario

y queestán de moda hoy en día, 

y a la mínima te amenazan y te agreden

respiran odio, supuran rabia

muerden como perros endemoniados,

y ante todo esto

se merecerían un mar de hostias

pero yo insisto en mi idea inicial

prefiero la charla tranquila,

sosegada y el intercambio de palabras

pero hay que saber

que hoy en día tenemos menos peso que antes.

No sé, habrá que luchar más

y escoger los mejores momentos

y porque uno no está para mantener 

ese nivel de agresividad.













Y habría que haberse analizado


 Y habría que haberse analizado y a fondo y antes de que fuera demasiado tarde. Hoy de nuevo mi vieja memoria me sorprendió y hoy por la mañana y fue de repente, acudió a mi cerebro una canción infumable que no sé ni quién la cantaba, ni que letra tenía y entonces es cuando te preguntas ¿a la memoria porque le gusta tanto dar éste tipo de poñaladas traperas?. Yo nunca me había fijado en ésta canción de mierda, ni siquiera había llamado mi atención...pero debe de ser que la memoria funciona por si sóla o va por libre y a su puto pedo. Pues sí, está mañana la memoria me sorprendió con un estribillo que después, se convirtió en repetitivo y hasta la extenuación y tengo claro que hoy en todo el día lo seguiré sufriendo como una puta tortura. El dichoso estribillo decía: "Y yo soy el hombre y tú mi mujer"... y ya no me acuerdo de más. Claro que ahora podía acabar y a mi manera, ese puto estribillo de mierda: "Y yo soy el hombre y tú mi mujer y puede que esta noche acabemos follando hasta el amanecer". Se nota que soy un poco guarrete y que a todo le doy un poco. La memoria es un asesino muy selectivo y sabe de tus puntos flacos y donde te duele más y por eso a veces y una de éstas veces ha sido esta y va y te ataca por el flanco más débil y no te deja echo papilla porque en definitiva, tampoco es para tanto. Al parecer la memoria tiene mucho humor negro. La memoria está plagada de música, de viejas canciones o de diminutos estribillos de canciones que por suerte, suelen ser bonitas y entrañables y no como éste bodrio que os acabo de contar. Escuchas una canción determinada y salta la liebre o un momento que suele ser especialmente bueno y de repente estás viviendo aquél momento y como si aún estuvieras allí y sin saber como decirle como la querías y al mismo tiempo, valorando los efectos colaterales de esa toma de decisión. La verdad es que el desconocimiento que uno tenía en aquellos viejos tiempos, era tan enorme como un océano y la duda, la gran duda te corroía las entrañas de tal manera, que te inundaba de sudores fríos y de temores. 

La vieja música me ha hecho volver a muchos sitios: a cuando se hacían los guateques y se bailaba en plan arrimado y cada centímetro ganado hacia el otro cuerpo, era extraordinariamente importante, era el sumun de la película y es que el roce era un derecho adquirido que tampoco lo era y que a veces salía bien y que en otras, salía fatal. Y entonces había que empezar de nuevo y añadiendo al nuevo intento algo que y¡te habías olvidado de decir y porque comerse palabras era de lo más evidente o cambiar el sentido de la conversación o dar un puto giro a la música. Otras veces la vieja música de aquella canción me trasladaba una hermosa playa y juntos los dos nos comíamos la boca a dentelladas y para que todo fuera más perfecto... al fondo y como telón de fondo se veía una preciosa puesta de sol y con todos su juego de luces. Algunas otras veces, me llevaba de acampado, me encendía una hoguera bajo uno de los más hermosos pinares que he visto en mi vida. De noche me iluminaba de estrellas y me dormía con el sonido de las olas. A la mañana siguiente, era otra persona. Habia y hay un inmenso amor entre mi música y mis mejores recuerdos. También me llevó de viaje y lo hizo bastantes veces a Santiago de Compostela y en mi mejor época de estudiante. Ahí en esa época volví a revivir en parte gracias a la música y gracias a ella recuerdo lugares que para mí, fueron espectaculares, a Praza da Quintana, a Praza de Mercado de Abastos, su hermosa y coqueta Alameda y como me perdía bajo la lluvia, en sus callejones sin salida. Ah y claro está, en el tejado de la Catedral y con vistas a la ciudad y al canuto que a continuación te ibas a fumar. En todos mis mejores recuerdos tengo canciones, estribillos, trozos de canciones, solos de guitarra o de piano... y todos y absolutamente todos, me suenan a música celestial.














 

SECRETOS

 

Cuando camino hacia tí

sé que tengo un fin,

una causa, un sentido

y el porqué vivo aquí

cerca el ala oeste de mi casa

agazapado por si un demonio me ataca por la espalda

vivo en perenne estado de alerta

de noche me hago Buho

y de día me convierto en noche.

La magia está en mí

y yo estoy en ella

y en una perfecta simbiosis metafórica

intercambiamos emociones

nos decimos cosas horribles

pero también nos decimos cosas muy hermosas

y a veces hablamos del tiempo

y en otras, hablamos de sentimientos

pero lo que nos decimos se queda entre nosotros

son secretos que nadie debe saber

y es que si uno no tiene algún secreto

puede que ya esté muerto.











NO HAY NADA MÁS INÚTIL


Tengo que reconocer que no todos los días son iguales

unos están dotados de magia

otros son decadentes antes de su nacimiento

otros son poseídos por el aburrimiento

y otros han nacido muertos.

Lógicamente 

yo me quedo con los días mágicos

su magia es alucinante

viajas al más allá y sigues en el mismo sitio

hablas y resulta que nadie había roto el silencio

te ríes en cajas de resonancia

y te levantas y nunca te habías levantado

y hablas de temas que has sacado de una chistera

y donde no hay conejos ni palomas

y porque los animales no deben estar encerrados

y menos comprimidos en un espacio inútil.

No hay nada más inútil

que rendirse sin condiciones. 














Y NO LO HABRÁ NUNCA

 

Hay días que nacieron libres

y nadie los podrá encadenar

Hay días maravillosamente hermosos

que de mañana se presentan ante tí

y te preguntan

¿qué es lo que quieres de mí?

y tú le dices

nada, era por saber

cuando en realidad

lo quieres todo

y que en ese todo

esté el día y la noche

el viento y la lluvia

el amanecer y las estrellas

y el faro iluminando con su luz

la hermosura de tu rostro

y es que no puede haber mejor decorado

en el que no estés tú.

No lo habrá

y no lo habrá nunca.












YO NO TE QUIERO CAMBIAR


 No importa de donde vienes

si eres de aquí o del más allá

si hablas el lenguaje de las mariposas

o si las mariposas vuelan a tu alrededor

si vas hacia delante

o si caminas hacia atrás

si fuíste alguien hace tiempo

y ahora, has dejado de ser

no importa que coño te ha traído hasta aquí

si ha sido el viento

o si alguien te abrió la puerta de atrás

no importa el día en que estamos

y me importa más hacia donde vamos

importa lo que somos

y la ilusión que depositamos

no importan tanto tus hechos anteriores

ni tus antecedentes

ni si viniste en bici o en autobus

porque en coche ya sé que no,

yo sé como eres

y de que pie cojeas

y me gustas así

de esa manera tan frágil

que si se rompe no se podrá pegar

unos nacieron así de delicados

y los tocas y los amas

y se pueden romper en mil pedazos

Y tú eres como eres

y yo no te quiero cambiar.












No todos los finales pueden ser felices.


 Y ya que estamos aquí

aquí en grupo y sentados en círculo

y coge una silla y colócate donde quieras

y un ligero carraspeo

y para seguir a continuación

y como todos somos alcohólicos

espero que todos vosotros participéis

y primero, que hable el último que ha llegado

y entonces el último se pone a hablar

soy fulano de tal y soy alcohólico

llevo 20 años bebiendo

me han ingresado 15 veces en un centro para desintoxicción

y al final, me desintoxiqué

pero como pasa siempre

al cabo de unos meses tuve una compulsión descontrolada

que hizo cayera de nuevo en la bebida.

Y así y más o menos

y porque la memoria me falla a veces

fue mi historial de intoxicaciones,

ingresos

y mis posteriores recaídas.

Me siento orgulloso de las veces que levanté cabeza

pero a la vez estoy profundamente decepcionado con mis recaídas.

He destruído mi familia

y lo que más me duele, es como traté a mis hijos

y yo sé, que ellos me odian

y entiendo su porqué

me echaron del trabajo que tanto me había costado conseguir

viví en la calle y como un sin techo

conocí a otros vencidos que deambulaban por la vida

dormíamos bajo un puente

caminábamos como zombis en busca de comida

y nos bebíamos todo lo que podíamos y más.

así es la vida

y la vida es una puta mierda

que huele y sabe a alcohol

y cuando la botella te llamaba

era una tortura sobrehumana

que uno sobrellevaba como mejor podía

pero la calle es muy dura  

y además, no hace amigos

y destruye todo vestigio de vida

y al final uno bebe

por celebrar algo

por estar deprimido

o porque uno está aburrido

y la botella siempre está de cuerpo presente

o por lo menos lo está dentro de tu mente

y vas y un día te dices

esto ya no lo aguanto más 

no soporto más tanta miseria

y tendré que volver a un centro de desintoxicación

y de nuevo te libras del alcohol y de su veneno

y después de pasar meses de dura lucha

y sales  e intentas volver con tu familia

pero la familia no quiere saber nada de ti

el trabajo es otro imposible

y de nuevo vuelves al mismo círculo vicioso

la calle es la única que te espera

vuelves a los mismos sitios de antes

te encuentras a los mismos tipos

y sabes que la botella siempre te estará esperando

y pasan los días con sus noches

y el sol releva a la luna y la luna al sol

y el puente se ilumina bajo la luna llena

mientras el río se llena de reflejos

y tú haces lo que hiciste siempre

y dáme otro trago y porque esto no es vida

y aunque lo fuera, bebería igualmente.

Ahora llevo sin beber 15 días

y estoy limpio de todo

y me gustaría sentir vuestro apoyo

y que no tuviera que volver a la calle

Ya sé que es difícil

pero si siento vuestro aliento

y si dios me da la fuerza suficiente

puede que esta vez sea la definitiva.

Pero a los pocos meses

no volvió por allí

y como nunca más supimos de él

os tendré que dejar en ascuas

no tengo ni idea si volvióa beber

o mantuvo su promesa de que nunca más volvería a beber.

No todos los finales pueden ser felices.














"MAÑANA SERÁ OTRO DÍA"

 

Entiendo que pienses que tienes toda la razón del mundo y que así lo expongas y que así la propagues  por tus interiores. Entiendo que seas como eres y lo entiendo tanto, que yo me sumaría a tu causa, pero en ese como eres, hay demasiadas cosas confusas y a lo mejor también pasa, que nadie te las dijo a la cara. Tampoco voy yo a ser ese abanderado que vaya a la cabeza de todo esto que estoy diciendo. Yo cuando te escribí, lo hice honestamente y mi intención era ser lo más sincero que podía ser en éste momento. Tú primer escrito, ya la ví como demasiado frío y en todo momento estuviste manteniendo una distancia prudente (cosa lógica, dado el largo tiempo que había pasado) y el segundo escrito ya fue la guinda del pastel y porque aumentaste la distancia y el lenguaje era como bastante más aséptico y de nuevo, todo se quedaría aplazado a un posible encuentro en un cara a cara. Claro que esos encuentros pueden resultar demasiados peligrosos, cuando previamente falta entusiasmo y ese cariño que previamente nos teníamos. Quedar ¿para qué?. Para rememorar recuerdos y eso me decías y como si los recuerdos fueran sacados de una puta chistera y con esa falta de ganas y con esa puta desidia poco disimulada. Creo que ésta vez me lo estás dejando muy claro y yo que otras veces,  fuí el que se equivoquó más veces y por tanto fuí el máximo responsable de alguno de nuestros fracasos. En realidad tengo que decir, que no sé porque te estaba buscando tanto, pero bueno cada uno es muy libre de sentir como realmente lo siente, pero ya sabes como son los sentimientos de caprichosos. Y yo y sinceramente tenía clavada ésta espina siempre pendiente.  Y me ha dolido y mucho y porque me hubiera gustado recuperar aquella vieja amistad y de la que en tantas ocasiones me he acordado ( pero muchas más de las que piensas). Hay cosas que se dicen directamente a la cara y eso me gusta mucho y hay otras en que no se dice nada pero como sé leer en los labios, sé perfectamente de que pie cojeas y menos mal que no quise entrar en esa especie de cita peligrosa, que estaba condenada al fracaso más estrepitoso. Me escribes y casi no me dices nada. Me escribes de nuevo y sigues sin decirme nada y todo se podía resumir en quedar en una cita  y para revivir esos viejos recuerdos

 Yo entiendo que tú veas así las cosas. Pero entiéndeme a mí y si después de más de 20 años, me escribes de esa  forma tan aséptica y tan poco entusiasta y habiendo pasado 3 o 4 semanas desde mi último escrito y demostrando de nuevo unas ganas que te cagas, pues pasa que a mí se me bajó el suflé y esas ganas de querer se les fue acabando las pilas. Desde luego, yo no voy mendigando nada y el cariño que tengo hacia tí lo tengo guardado en mi alma, pero por otro lado me sale el orgullo a flote y el orgullo pesa y pesa mucho. Pues ya está y visto lo visto, me reafirmo una vez más en lo que estoy diciendo y sintiendo. Ahora recuerdo que me decías que te sorprendía que mientras estábamos tan lejos el uno del otro, que tuviera ese tipo de sentimientos tan grandes o tan intensos hacia tu persona. Y eso también llamó mi atención y porque claramente no estábamos al mismo nivel. Tú mantuviste claramente esa distancia prudente, pero también demasiado fría y eso sí que enfrió mis sentimientos hacia tí. Y es que si tú mantenías esa distancia tan fría y tan eclética, yo pensé que por mi parte, aumentaría más esa distancia. En fin que no soy ningún pringado necesitado de limosnas de cariño. Para mí el cariño es claro o no lo es y es sncero o no lo es.

No me gusta jugar en la cuerda floja y menos hacerlo en el tema de los sentimientos. Yo ahora y a éstas alturas de la vida, necesito que las cosas sean muy claras y muy transparentes. Prefiero que el cariño que he tenido hacia tí, lo mantenga guardado como un cariño como uno de los mejores  que tengo guardados dentro de mi vieja memoria. Yo te he buscado y te he buscado como un loco y ciertamente te escribí varias veces, pero ya no tenías esa dirección de correo y por internet no conseguí demasiados datos y para que me útiles fueran para poder llegar hasta tí. Y esperé y seguí esperando y al mismo tiempo, me fueron aumentando las ganas de verte y de saber de tí. Al fin hubo un día que se encendió la luz y se me ocurrió esa forma de contactar contigo y que al final, funcionó. Aunque hay que decirlo todo, yo me esperaba otra respuesto por tu parte, una respuesta con más ganas, más entusiasta, más verdadera, más auténtica y no tan aséptica y tan fría. Y eso no es un reproche de nada y porque en asuntos como éste hay lo que hay y no se puede pedir más. Y la culpa la tengo yo y por ser tan gilipollas y tan pringado. No pasa nada, tengo callo y un alma que no cabe dentro  y entonces ya concluyo y cierro capítulo y creo que nos veremos en el infierno. No me llamaré Bruno y porque me estoy cansando de llamarme así. Pero llamé como me llamé, seguiré siendo esa persona que te quiso y que muchas veces se acuerda de tí. Y como decía aquella vieja canción argentina, "No llores por mi Argentina". Y dicho esto, me voy para cama y diré como siempre hago cuando me meto en la cama, "mañana será otro día". Y no te escribí directamente a tí y porque dado el interés que demostraste, no tenía ganas de molestarte una vez más.











MANÍAS Y GAFAS

Yo tengo una manía por encima pero muy por encima de las demás manías y esa es que nadie puede tocarme las gafas. Y el que me haga la puta b...