PUEDE QUÉ...

Que quede clara una cosa y que quede muy clara. Que yo de momento no me vendo, más adelante supongo que depende, depende de lo que me ofrezcan, depende de como me encuentre, depende de si estoy en una silla de ruedas todo paralítico y por culpa de esa puta silla de mierda, no puedo salir a la calle y entonces, si me ponen un Ferrari adaptado a mi minusvalía, puede cambiar  mucho la cosa. Cambian las circunstancias y entonces cambian las promesas y también los quereres.

Pero de momento no y porque no tengo ofertas. Pero otra cosa quiero que quede muy clarita, que yo me vendo como casi todos los humanos y yo casi no me creo eso de que yo hago esto a cambio de nada. Algo siempre se recibe, ya sea en pasta, ya sea en consuelos, ya sea por un polvete lastimero, ya sea porque te encuentras sólo, ya sea porque te ha dejado la parienta y necesitas compañía. Hombre también hay, el que te llene la cosa, en que moralmente necesites hacer un acto bueno y bondadoso, en que has jodido a tanta gente que ahora necesitas compensarlo de alguna manera.

No siempre es la pasta gansa, hay otros motivos, pero habelos hainos y eso queda demostrado con lo que he dicho. Necesitáis pruebas, pues yo os daré pruebas y hasta caramelos. Yo me presento como prueba humana y como me expreso como un libro abierto, os advierto que ante tanto estímulo que hay por la vida, puede que más adelante me venda al mejor postor. Puede no significa que lo haga, pero os dejo el regalo de mi interrogante.

ME QUIERO...

Decían que Cleopatra era un reina tan bella, que iba rompiendo espejos y de paso algunos corazones, pues yo no soy Cleopatra y rompo también espejos. No por mi belleza natural, si no por mis sentimientos. Me quiero tanto, que rompo los espejos. Y como ya no tengo abuela, me importa todo un pito y por tanto, ya no me corto ni un pelo. También quiero hacia afuera, pero creo que un poquito menos, pues de momento estoy en esa primera fase que dice: me quiero y ya después iré queriendo al resto.

Pero eso sí, no a todos los seres humanos y porque yo no voy de bobalicón que a todo quiere. Yo no voy regalando amores y con buenos sabores, yo voy dando ostias y ostias y hasta que el amor me encuentre o yo lo encuentre. Sin lucha previa, no hay posible amor y esa es mi máxima y además está escrita en mi escudo. Yo digo lo que dicen todos los que no quieren a nadie, yo no te quiero porque no te lo mereces y porque no te lo has ganado a pulso. En la vida todo es fácil, no quieres a nadie por culpa de los demás y ya está, ya tienes la coartada necesaria para no comerte más el coco.

Pero yo siempre quiero más y más y más. También podía decirse que yo me quiero con locura, pero no es verdad. Más bien es, que como yo estoy loco me quiero locamente, si estuviera cuerdo, pues me querría cuerdamente. Y si fuera ciego, me quería ciegamente. Lo dicho, cada uno se quiere como le sale de los cojones o de los ovarios, que a los pobres ovarios los tengo bastante marginaditos, pero que conste en acta, que también los quiero mucho.

CAMALEÓN

Hoy me di cuenta que soy un poco camaleónico, que me mimetizo con el medio ambiente. Que hoy está un día nublado y tirando a apagado y yo me siento igual. Eso ya lo comprobé hace tiempo, cuando vivía en Cádiz con su luz de sol potente, con sus resplandores, con su brillantez de diamante. Pues pasó que un día me dio por pensar en la posibilidad de volver a mi Galicia natal y sin más miramientos, decidí irme unos días a palpar el ambiente. Y primer día, nublado tirando a oscuro u segundo día, también y el tercero, ya empezó el despiporre en forma de continuos aguaceros.

Y señores, ya no paró de llover, fueron 10 días pasados por agua. Al quinto día, se me empezó a apagar el fuego por mi Tierra gallega y ya echaba de menos mi tierra Gaditana. Fueron 10 días melancólicos, las penas se colgaban de mi chaqueta y la tristeza se apoderó de mis neuronas y eso que estaba en mi puta Tierra del alma. Y que tampoco pasaba nada y porque cada sitio tiene su punto y por tanto, no son comparables. Pero yo echaba de menos ese sol cruel, esa  calorcito que me templaba las venas, esa luminosidad tan bestial, esa alegría que entraba en mi cuerpo.

Por tanto y concluyo, comprendí que el tiempo ambiental es una fuente de mi ánimo, que si luz del sol irradia, también irradio yo, que si todo se nubla y se pone esa luz mortecina, yo me pocheo y me arrugo como una pasa. Que si hay viento, yo me pongo en movimiento. Que si hay lluvia, yo me mojo por fuera y por dentro. Que si hay calma chicha, yo me duermo antes de tiempo. Y como epitafio, tengo que reconocer que soy un puto Camaleón, pero sin cuernos...Los cuernos se los dejo para otros, para los que creen en ellos y además, ¡qué se jodan!.

ASCO Y MIEDOS

Dicen que cuando hay mucha confianza da asco, pues yo no necesito tener mucha confianza para que muchas cosas me den asco. El gatillo del asco lo tengo fácil, pues normalmente me pasa que tengo asco a primera vista. No necesito acostarme con serpientes, para decir que me dan asco y grima o con arañas o con escorpiones. Para mi son bichos deleznables y que odié a primera vista. ¿Y porqué?, eso es mejor preguntárselo a nuestro Creador, porque yo no tengo puta idea. Podía decirse porque todos tienen en común, que tienen veneno, pero yo ya no distingo entre serpientes malas y culebras buenas e inocentes o entre arañas que sólo tejen sus telarañas o las que son malvadas.

No, porque no me paro a pensar, no, porque tengo miedo a hacerlo, no, porque soy un acojonado. Puede que ser que venga de los ancestros y que en mi pasado geneálogico haya varios muertos por estos bichos insalubres. Claro que la explicación más simple y más sencilla es que le salió de los cojones a Dios obsequiar mi existencia con estos miedos y así tampoco, no me como más el coco. En mi caso, mis miedos ancestrales se convierten en pánico y el pánico ya se sabe, descontrola todas tus neuronas.

¡Coño!, vas de valiente por el monte y en buena compañía y vas contando tus hazañas y batallitas y ¡zas! te aparece una serpiente y te cagas encima y ya se jodió tu fama tan esmeradamente trabajada. A veces es mejor no contar nada a que te pillen en un renuncio y a veces es mejor no abrir la boca porque así no te entrarán las moscas.

EL DÍA Y LA NOCHE



Quién coño fuera el que se inventara el día, se quedó muy corto. Debían ser como mínimo 20 horas de día y 4 horas de noche, porque ya que nos jodieron con el tema de tener una vida muy corta, pues eso, que nos compensaran con la ganancia de horas del día. Y con 4 horas de sobada, sería más que suficiente. De curre no, de curre llegan con las horas que tenemos e incluso si pasaran a ser 6 horas al día, pues mejor. El ganar 8 horas para tus putas cosas sería un triunfo para los que queremos seguir viviendo.

Para los que vegetan por la vida, ya sé que no. A los que vegetan y para ser de alguna manera compensados se les aumentaría el horario de los bares y de las teles. Más horas delante de la caja tonta y más horas de darle a la botella. Y a los que odian la vida, supongo que les dará igual que sea de día o de noche, porque igualmente lo verán todo negro. La luz viene de fuera, pero realmente la que nos alumbra y nos ilumina es la que llevamos dentro.

Los que iban a quedar jodidos y bien jodidos, son los noctámbulos o esas aves rapaces que se esconden detrás de sus flexos. Pero coño estamos en democracia y la mayoría manda y además que lo tienen muy fácil, corren sus cortinas y las contra ventanas y ya tienen la noche a sus anchas. Si todo resulta fácil cuando lo quieres hacer fácil y sencillo. En el fondo, yo quiero dar un premio a los que aman la vida y porque ellos o nosotros, aportamos nuestro granito de arena todos los días y como no hay premios y medallas, pues que se nos estimule con las horas. Ahora les llaman, ser creativos, pero como veis los creativos existen desde toda la vida.

CURA AUTODEPURATIVA

Creo que tengo que dar un cambio radical a mi vida. Tengo que romper las cadenas que me atan a ésta silla. Llevo más de dos años sentado una media de 8 horas al día y digo media, porque hubo días de más de 12 horas, pero que se compensan con los días en que curro y no hago nada de escritura. La verdad es que le dedico más tiempo al escribir, que lo que le dedico a mis sueños y eso que duermo en demasía, duermo de media unas 9 horas, porque lo necesito y porque me lo pide el cuerpo.


Hoy el cuerpo me pide sacar los problemas a flote y el poner las cartas sobre la mesa. Y esto es lo que hay y espabila tío, porque los problemas no esperan. Yo no soy de vivir en la nebulosa, aunque a veces me dejo llevar un poco, pero pasa que sé reconocer cuando los problemas chirrían y se cubren de óxido. Y por eso hay que sacar el barco del agua y limpiar bien sus bajos.  Yo sé que en parte espero a que llegue la puta Primavera para que me llene de estímulos vitales.

Éste ha sido un Invierno demasiado largo y bastante aburrido y menos mal que aún tuve la escritura como flotador. Pero cuidado, porque torres más altas han caído y me planifico un poco y me ordeno otro tanto o puede que tenga que hacerme una limpieza étnica y por eso, me tengo que liquidar a todos esos enanitos que tengo dentro. Esos que parecen que no están y que no dicen nada, pero que manejan la maquinaria de uno por dentro. Me tengo que hacer una cura autodepurativa.

VIEJOS FANTASMAS

Decididamente, no entiendo nada. No entiendo éste sube y baja, no entiendo tanto mareo. Hoy me levanto cojonudo y con la moral a tope y mañana me levanto baboso y aburrido. Menos algún día en que me levanto en un estado intermedio y en que todo me resbala o casi. Y eso que he mejorado un huevo y la yema del otro y no son tan grandes los precipicios y las subidas. Ahora cuando asciendo y cuando desciendo, me sigo reconociendo y me doy cuenta que soy yo mismo, sólo que una poco subidito o bajadito.

Digamos que de alguna manera sigo siendo el mismo Bruno pero un poco alterado. Lo que quiero decir, es que estoy un poco harto de los cambios de carácter o de los estados de ánimo, del hoy me como al mundo y mañana me como una mierda. Estoy tras la búsqueda de ese punto medio, de ese punto equilibrado y en el que no me resbale nada.Claro que lo que pasa es que yo soy de extremos y disfruto siéndolo, pero también verdad que a veces me saturo y acabo hasta los huevos.

Y hoy es un día en que estoy saturado y por eso me arrepiento de todo. Me arrepiento de haber nacido, de haber vivido, de haber hecho esto y no lo otro y como siempre aparece la figura de la culpabilidad. Menos mal que me conozco un poco y sé que esto es un estado momentáneo y puede que aún esté envuelto por un sueño que tuve ésta noche. Me aparecieron viejos fantasmas ya olvidados, viejas personas, viejos hábitos no saludables y ahora aún tengo ese sabor amargo en mi boca.

¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...