UN BALNEARIO Y PORTUGAL

Ahora estaba pensando en mis vacaciones y en que tengo dos ventanas vacacionales, 10 días en el mes de Julio y 21 días en el mes de Septiembre y claro, estaba pensando adonde ir. Adonde ir y con que pasta cuento para ello, porque lo que tengo muy claro, es que viajaré yo sólo o puede que algunos días los haga con alguno de mis hijos, pero nada más y porque no hay más. Y sigo pensando en mi Balneario y como veis nunca me doy por vencido, aunque Portugal me atrae un huevo y  ¿si sumo las dos cosas?, y entonces, sumo un precioso Balneario a mi Portugal del alma y he aquí el resultado.
 Hotel Palace de Curia, con unos jardines de cagarse, con una termas preciosas, con un edificio tipo colonial y su estructura por dentro es de grandes e inmensos techos y siempre dominando las maderas nobles.

Y ésta iluminación tan preciosa y esas cristaleras tan coquetas hacen que éste puto hotel sea un palacio de verdad y por eso se llama Hotel Palace, aunque en realidad su nombre me importe un carajo. Y yo ya estuve en él y estuve hace mucho tiempo y me acuerdo que de aquellas estaba enamorado como un piojo, pero también siempre pensé, que un día volvería sólo y porque sé que necesito extraerle toda su belleza.

Y 7 noches y sus desayunos y faltan comidas y cenas y creo que un coche...porque no puedo quedar encerrado en el Hotel Balneario y como me encanta Portugal, pues hay que empezar a pensar en mis excursiones. Veis, todo tiene su forma y el caso es dar con la tecla adecuada. Pues ya está, éste Verano y durante 7 días con sus noches me voy a un Balneario que está en Portugal de mis amores y a quién no le guste, que no vaya y al que le guste, que espere, porque primero iré yo.

RECLAMAR LO QUE NO TIENE SENTIDO

Pues sí señor, el mundo ahí fuera sigue su puto ritmo y que no tiene porque coincidir con el tuyo, el tuyo y en mi caso, es bestial y es que no tiene nada que ver lo divino con lo humano, aunque tampoco es que vaya de divino por la vida, pero es una forma de explicarlo y nada más que eso. Digamos que lo mío, está dotado de magia, de puta magia que saco de mi bolsillo mágico y un minuto de los míos no tiene nada que ver con un minuto de tiempo. Pero bueno, lo normal y lo que me suele pasar es que un minuto de los míos, se convierta en un segundo de tiempo real y por eso siempre estoy reclamando tiempo y más tiempo y más vida y más años y más historias.

Yo reclamo y aunque nadie me escuche, ni me haga puto caso, es mi deber como persona social o sociable reclamar lo que para muchos carece de sentido, pero no para mí y porque al final, al sinsentido siempre le encuentro un sentido y lo que hoy parece deforme y sin forma, mañana puede adquirir un preciosa forma. El sinsentido es una forma transitoria que con el paso del tiempo va adoptando otras formas y en esa puta evolución nos movemos y por eso, lo que hoy parece un puto estorbo, mañana ya no lo es. Hay que ir guardando cosas inútiles, cosas que sientes pero que no eres capaz de interpretar y porque te faltan datos y números.

Pero ¡coño!, resulta que llega un día en se te abren las entendederas y empiezas a entender muchas cosas que antes no comprendías. Y que nadie me diga que eso es ciencia y me refiero a ciencia exacta y porque no lo es, es decir, tiene algo de ciencia, pues es verdad que tienes más datos, pero también lo es, que a veces se te abren tus compuertas con la mínima tontería y puede ser que un olor te despierte o un tacto o un sonido y de repente te viene todo un aluvión de claridad encima. La ciencia, vale, pero la no ciencia, también y porque el pensamiento humano tiene mucho de terminaciones neuronales, pero también tiene todo un mundo de ideas, que nadie sabe como funcionan y porque un día inundan tu cabeza y en otro, escasean. Y buscas y rebuscas razones y cuando no las encuentras, recurres a cosas subjetivos, como el que hoy has dormido mal o que los sueños te dejaron resaca o a que las astros no se alinearon como tocaba.

MANÍAS Y GAFAS

Yo tengo una manía por encima pero muy por encima de las demás manías y esa es que nadie puede tocarme las gafas. Y el que me haga la puta b...