No hay penas sin gloria
como no hay gloria sin penas
tanto monta monta tanto
y una cosa lleva a la otra
y esa otra, no sé adonde nos lleva
pero alguna parte, seguro.
Las penas son frías y duras
y duelen cuando hacen nido en una esquina de tu alma
y dolerán más si el nido se cae al suelo
y si se rompen dolerán más y mucho más
y el panorama será éste
millones de penas llorando sin consuelo.
La gloria, la gloria
la gloria es mucha gloria
la gloria sabe a victoria
a rosas volando por las calles
y mientras el triunfador las recorre
en un carro de fuego
hace el signo de la victoria
y sonríe todo triunfal
y mientras la multitud jalea y grita su nombre
y él se siente tan lleno de gloria
que quiere volar con su carro
hace un intento, hace dos
y al tercero se rinde,
no puede más
y los caballos pueden menos
babean saliva y espuma blanca
se les salen los ojos de las cuencas
sudan como posesos
y por fin, caen rendidos al suelo.







