A veces me entran ganas
de destrozarlo todo
borrar mi pasado
aniquilar mi presente
anular mi futuro
y valorarme después.
Y si aún así ha quedado algo de mí
me demostraré a mi mismo
que estoy preparado para luchar bajo cualquier
circunstancia.
Y si no ha quedado nada de mí
te daré las buenas noches
y apagaré la lámpara de mi mesilla de noche
y en ese silencio tan buscado, intentaré dormirme
aunque antes me daré un ánimo
con esa frase tan manoseada que viene a decir
"que mañana será otro día"
o hay otra que en estos casos también utilizo
"después del temporal siempre viene la calma".
La cuestión es no hundirse en la mierda
y que te sobrepase y que acabes ahogándote dentro de ella.
La cuestión es dejar a salvo algo de ánimo
y porque el estado de tu ánimo no solo depende de si está bajo
o alto
porque si has dormido a gusto
si tus sueños han sido placenteros
y la mañana siguiente se presenta con un escenario precioso,
puede que con todo esto
tu ánimo haya mejorado
por lo menos un poco
y esperemos que sea lo suficiente
para que de nuevo puedas reír
o como mínimo, sonreír ante tanta negrura depresiva
sonreír ante tanto pájaro de mal agüero que te ha echado el
mal de ojo
y si has alcanzado ese nivel de pensamiento vuelves a sonreír
y porque en ese mismo momento
te estarás dando cuenta
que los que no te quieren juntan sus fuerzas
para hundirte en la miseria y para que desaparezcas del
mapa.
Siempre hay enemigos silenciosos
que tú no ves ni oyes
pero que ahí siempre están
y como aves de rapiña que son
esperan que les llegue el olor de tu cuerpo putrefacto.
Pues yo
y lo digo en plenas facultades mentales
no les daré ese gusto
y si me he quedado sin ánimos
me los sacaré de las muelas
o de la médula ósea
y porque jamás me dejaré vencer
por éste tipo de Hienas.


