ASÍ VAN LAS COSAS...


 

DUDAR

 

Cuando uno duda

está muy bien que dude

hay que dudar de todo

de lo que viene, de lo que se va,

de lo que permanece

y de lo que pasa a larga distancia

pero si te pasas de tiempo

si pasan los años y sigues dudando

la duda se cronifica y empieza a molestar.

Yo intento dudar de todo

hasta de mí mismo dudo muchas veces

tengo hechos basados en la evidencia

de que he fallado muchas veces

aunque no sé muy bien si fueron tantas

pero en fin, he fallado y ya está.

Pero como he acertado en tantas otras

y aquí me vale la misma regla

no sé si fueron tantas o pocas

pero en caso de los aciertos

uno tiende a barrer para casa

y un acierto lo convierte en cien

pero en fin, he acertado y ya está.

Uno se hace a base de hostias

pero si de vez en cuando no obtiene un premio

corre el peligro de venirse abajo

y entonces todo tu mundo se desmorona

y ya no hay aciertos ni desaciertos

todo se vuelve un agujero negro

que desemboca en el puto infierno.










DOS TIPOS DE LUZ


 "Hay dos tipos de luz:

la luz que te ilumina

y la luz que vas dejando tras de tí".











LAURA ESQUIVEL


 

Emilio Leiva.


 En esta vida hemos venido a perder. Puedes llegar a perderlo todo. Pierdes a tus padres. A tus hijos cuando vuelan. Un amor equivocado. Y el de tu vida. La sonrisa cuando te la roban. El norte. No encuentras el sur. Una partida de ajedrez. Pierdes por no hacer nada. O por darlo todo. Un amigo que no era. Un tren al que llegaste tarde. Pierdes las llaves de casa. El tiempo. Un billete de autobús a un lugar inesperado. Las horas en recordar a quien no debes. Perderte tú en el rincón de siempre. La memoria que escurre lo que hace daño. El miedo a la derrota. Pierdes, porque venimos al mundo a perderlo todo. Pero jamás está permitido perder... las ganas de vivir.


JOAQUÍN SABINA


 

LUIS TOSAR


 

BERTOLT BRECHT


 

¿ES ASÍ O NO ES ASÍ?


Hoy he ganado en luz, pero hablo de luz externa... que no interna y propia. Hablo de la luz que penetra por mi ventana, la que entra por ambos lados de mi escritorio y es que hoy podaron el hermoso árbol que tenía delante de mi casa y se nota y se nota que tengo más luz, pero coño y coño... y toda la vida propia que tenía el dichoso árbol ¿qué va a pasar con ella?, que mira que estaba dichoso y fortalecido por tanta vida que almacenaba entre sus ramas. ¿Qué va a pasar con todos los pajaritos, que eran millares o millones que todos días volaban por mi barrio, piaban como descosidos y a veces, daban demasiado por culo. Ahora no cabrán todos ellos en mi árbol tan podado que parece un muñón y en fin... que se irán a cantar, piar y dar por culo a otro lado del mundo y quizá acaben pasando sus vacaciones de verano en África. Bueno, la vida es así y cuando te sientes asentado en un determinado sitio y con tu orden más o menos ordenado o desordenado, con tus cosas y con tus películas del día a día, resulta que viene tu pareja y te pregunta: ¿nos seguimos queriendo igual que al principio?...¿tú me quieres igual? y entonces, la dichosa pregunta te deja mudo y tonto y porque por dentro ya te estás contestando solo: pues claro que no...claro que no cariño mío y aunque al final y por respeto, el silencio ha sido tu humilde respuesta, pero el daño dentro de tí ya está hecho...pues tú ya sabes que en éste asunto ya no pintas mucho, que el tinglado que hasta ahora tenías montado, de repente y por culpa de la improcedente e impertinente pregunta, se te ha caído todo el tinglado que hasta ahora tenías montado. A veces, una sola pregunta tiene más poder destructivo que todo un compendio de libros que versen sobre el tema y bueno y para que contaros si esa misma pregunta se hace en el momento adecuado en que te sientes demasiado sensible y entonces, te entra una pena que te cagas....
Cuando en realidad esa pregunta nos la debíamos hacer todos lo días y con la llegada del primer rayo de sol en la cara y justo antes de levantarnos y cuando aún estás en pijama...y digo... lo de antes de levantarnos, porque podría pasar una cosa que me pasaba antes y que no me pasa ahora: que si decidieras que no, que carece de sentido mantener esa relación desgastada y sobre todo desgastada por el largo paso del tiempo y me refiero en el caso de que fuera igual de intensa, porque igual igual nunca lo será y por fuerza tiene que ser distinta, pero no menos intensa...pues recogiendo el hilo de nuevo, decía que antes ante un pensamiento de éste tipo quizá y muy probablemente, decidiera seguir en la cama durmiendo. Pero eso era antes, ahora no me quedo en la cama ni a la de tres. Quiero decir, que antes y ante algunos problemas, mi política era adoptar la postura del avestruz.
La vida nos la hacen y nos la crean y también nos la imponen y tendrás que hacer esto y no lo otro y no te salgas de este carril, pero también es verdad que nosotros tenemos una pequeña parte de responsabilidad en y sobre ella y esa parte va a depender de las decisiones que vayamos tomando y es que por el poder que tiene esa pequeña parte se ha cambiado el rumbo de muchas vidas. Yo aquí y en éste terreno, nunca voy a ceder, ni con nadie, ni con nada y yo lo comparo como si fuera mi pequeño y hermoso jardín, que lo amo y lo quiero con toda mi alma y que no se le ocurra a nadie decirme algo con mala intención sobre él. Digamos, que yo acepto las críticas constructivas y bien intencionadas y el que quiera destruir mi película y mi historia que tenga mucho cuidado, pues yo ladro y cuando quiero también muerdo y cuando muerdo arranco trozos de carne y astillo huesos...En fin, que cuando me provocan me convierto en un perro de presa. Todo esto que he dicho, resulta ser demasiado exagerado, pero no puedo hacer otra cosa y porque mi vida es exageradamente bonita y la defenderé con uñas y dientes. Yo siempre pensé que el que me quiera será por algo, por mi forma de ser y de estar por la vida y el que no me quiera ya sabe donde está la puerta. ¿Es así o no es así?.

















El último encuentro. Sándor Márai.


 

Miguel Hernández | Nanas de la cebolla


 "La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.

Escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla,

hielo negro y escarcha

grande y redonda.

En la cuna del hambre

mi niño estaba.

Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar

cebolla y hambre.

Una mujer morena

resuelta en lunas

se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete niño

que te traigo la luna

cuando es preciso.

Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea.

Es tu risa la espada

más victoriosa,

vencedor de las flores

y las alondras.

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos

y de mi amor.

Desperté de ser niño:

nunca despiertes.

Triste llevo la boca:

ríete siempre.

Siempre en la cuna

defendiendo la risa

pluma por pluma.

Al octavo mes ríes

con cinco azahares.

Con cinco diminutas

ferocidades.

Con cinco dientes

como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos

serán mañana,

cuando en la dentadura

sientas un arma.

Sientas un fuego

correr dientes abajo

buscando el centro.

Vuela niño en la doble

luna del pecho:

él, triste de cebolla,

tú satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa

ni lo que ocurre."













ASÍ VAN LAS COSAS...