"SOY POSITIVO PORQUE SINO NO SOBREVIVO EN ÉSTE MUNDO DE MIERDA"


He nacido en tantos sitios que hasta hay veces en que me olvido de algunos. En cada sitio en donde he vivido he nacido de nuevo. O esa era mi primera intención, nacer de nuevo y olvidarse de todo lo malo que hice en la anterior etapa, pero sin olvidarse de todo lo bueno que había hecho o que había disfrutado. Un planteamineto demasiado ventajista y oportunista pero es más falso que yo. Si partes de esa base no llegarás muy lejos y por eso ese planteamiento me duraba unos cuantos meses y a partir de ahí se iban presentando tus malos rollos anteriores y entonces todo se iba confundiendo y poco a poco, dejabas de ser tan guai como presumías que eras en tu nueva vida. Ya no eras tan guai, tan buena persona, tan amigo, tan compañero y tan estable y equilibrado y poco a poco tu hermoso barco que con tanto cariño y esmero habías construído, se iba hundiendo y tenías que empezar a achicar agua y para no hundirte de nuevo en tu propio charco de mierda, lodo y fango. Tampoco era así del todo, pero como yo disfruto exagerando todo lo que puedo y más, pues me siento encantado con mostrar mi personalidad más triste y penosa y la de peor calaña. En realidad muy pocas veces llegué a tocar fondo, pero esas pocas veces siempre las tengo presentes y recuerdo el desarrollo de sus hechos como si los hubiera cometido en el día de ayer. Y no es que sólo los recuerde con pelos y señales y lo digo porque los tengo grabados en la puerta por donde se entra al salón de mi memoria. En mi memoria siempre están y estarán presentes y si algún día y por lo que sea me olvido de alguno de ellos, no será un olvido consciente. Ahora bien, tampoco me olvido de mis mejores momentos y uno tiende a pensar que estos últimos siempre serán más fáciles para ser recordados. Y en parte es verdad pero por otra parte me entran dudas y porque por ejemplo, los procesos degenerativos de tu cerebro y por asunto de edad avanzada, te hacen olvidar las dos cosas, lo bueno y lo malo que has vivido y yo que estoy entrando en esa zona peligrosa que marca esa edad, pues hace que yo me pregunte ¿y si algún día me empiezo a olvidar de mis mejores momentos?. De los malos, tampoco me importaría tanto que me olvidara de ellos o por lo menos de alguno de ellos. Pero coño, si me puedo olvidar de mis mejores momentos, entonces pienso en que voy a dimitir de vivir. Que claudico, que me rindo, que le abro la puerta de mi casa a la muerte y nos iremos juntos a vivir en el infierno y porque al cielo, sé que no iré. El cielo es para el que se crea que lo hay.

Pero volvamos al principio y en cada sitio en el que he vivido ha sido mi hogar durante un tiempo y en cada uno de ellos, siempre intenté partir de cero. Quería aprender nuevas cosas de ese sitio, disfrutar de sus lugares más bellos, adaptarme lo mejor posible a su forma de vivir y también rebajar mi nivel de desconfianza hacia ellos. Y lo hice y juro que lo hice y a veces lo hice tanto y con tanta intensidad, que hasta convertí parte de lo malo que tenían, en algo bueno. Eran tantas las ganas que tenía de que así fuera, que hasta hubo veces que deformé la realidad que tenía delante de mis narices y a su maldad la convertí en bondad. Y como ya dije antes, eso solo puede durar unos meses o como mucho un año y porque la maldad y por mucho que se esconda, se acabará viendo. Y ahí meto a todos, a los que eran de ese lugar y por supuesto, me meto a mí mismo. Tarde o temprano a todos se nos va viendo el plumero. Pero como todo hay que decirlo, ese plumero no siempre fue la maldad personificada y te agarras a todo lo bueno que hay en tí y en todas las personas que te rodean y eso te nutre de energía para unos buenos años. Digamos, que empiezas a ser más selectivo con los demás y al mismo tiempo, ya te vas mostrando más y mejor como realmente eres y ese simple hecho, ya espanta moscas cojoneras y a estúpidos e imbéciles que de alguna manera se querían acercar a tí. 

Y en cada una de éstas nuevas vidas realizadas en cada sitio, tuve mis mejores y peores momentos y que en cada lugar y sitio, fueron diferentes, aunque tuvieron un denominador común y fue que mi balance final de cada uno, se inclinó hacia el lado positivo de la vida y porque por encima de todo lo malo y oscuro que he vivido, tengo una capa que recubre tanta oscuridad y su material está forjado con mis mejores vivencias y con mis mejores sentimientos. Y voy aclarar una cosa "soy positivo y porque sino no sobrevivo en éste mundo de mierda".















GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

 


YO TE PIDO Y TÚ ME PIDES

 

Yo te pido y tú me pides
yo te beso y tú me besas,
tú me quieres y yo te quiero,
y te escribo un bello poema y otro y otro y otro...
y cientos y miles,
y hasta que mis dedos se desgasten
o hasta que me digas, que me quieres,
o que por favor, que pare...que pare...
y porque tanto amor se te hace insoportable
y ese día comprenderé
que prefieres el silencio
que hablar de la belleza que habíamos conseguido,
que has escogido vivir día a día
y envuelta en tus rutinas,
y entonces espero,
que el viento y los mares
me devuelvan las caricias y besos
que durante un tiempo te regalé.
















PORQUE ELLA VENDRÁ IGUALMENTE


De entre mis dedos brotan hojas y flores,
de mis sueños nacen historias hermosas
que más tarde serán contadas
aunque hay algunas otras
que se convertirán en pesadillas
y porque la maldad se cuela por cualquier resquicio.
De entre mis miedos
crecen enredaderas que buscan la luz del sol
y alguna me prestará su sombra para mi cobijo
y entonces es cuando me digo,
mientras la vida
me deje disfrutar de toda su belleza
seguiré enfrentado a la muerte
y negaré la evidencia de que puede ser hoy
o mañana o al día siguiente
y porque da igual que te niegues o no
y porque ella vendrá igualmente.












ASÍ SE LO MONTAN


 

EMIR SADER


 

PAVOR Y PÁNICO

Claro que en ésta vida pasan cosas inexplicables y como ejemplo os voy a contar algo que me ha pasado en el día de hoy. Estaba yo todo cocinitas y haciéndome a la plancha (en éste caso sartén) unas sabrosísimas gambas de aquí de confianza (para mí las gambas del mediterráneo, son las más ricas que hay dentro del abanico de las gambas. Los langostinos de Cádiz y Huelva, aunque el marisco en general, el mejor es el de mi tierra gallaga )...pero prosigamos y estaba dándoles los último toques a esas ricas gambas medio crujientes y pensé...ahora les tengo que dar la vuelta y para dejarlas doradas por ambos lados y en un instante volvía pensar que estaba aburrido de hacerlo de una en una y quise atajar por la tangente y sin más medias tintas cogí la sartén con mis dedos y no por el mango (que para eso lo tiene) y claro, me quedaron los dedos pegados a la sartén y la sartén se vino conmigo y con la piel de mis quemados dedos y hasta que hice un último despliegue de fuerzas y tiré la puta sartén al suelo. ¿Y como se puede explicar semejante historia?. Sería un vahído o un lapsus o una desconexión temporo espacial que por un momento me desconectó de mi entorno...pero el caso es que me quemé cuatro dedos y lo peor de todo, es que no sé porque, ni como lo hice. ¿Sería un automatismo medio suicida que quiso acabar conmigo?. Alguien me puso una sartén casi hirviendo en mis manos y una voz interior me dijo, no cojas la sartén por el mango y cógela por donde quema a tope y es que al fin y al cabo, el dolor lo acabarás superando y será una cicatriz más para añadir a tu propia historia. Y no hay que olvidarse del chillido y grito y hubo un sonoro grito pero acompañado de esa frase que me gusta tanto decir en estos penosos casos ¡¡¡¡que gusto!!!! pude decir y justo antes de seguir emitiendo chillidos y gritos. Y aunque lo parezca, no soy masoca ni nada parecido.
Yo me acuerdo que en casa de mis padres, había un cuarto al que llamaban el cuarto de la plancha y porque allí era donde mi madre planchaba la ropa. Ese cuarto tenía el botón de encender la luz al lado de un enchufe todo echo polvo y tan al lado lo tenía, que casi siempre que encendías la luz al mismo tiempo te quedabas todo tieso y chamuscado. Pavor era poco. Y ese pavor hacía que tomara medidas...pero de vez en cuando se me olvidaba y porque en eso no he cambiado nada, sigo soñando despierto y por eso me olvido de lo que estoy haciendo y por eso a veces funciono en plan automático, pero en éste caso del que hablo, me despertaba con mis alaridos y maldiciones. Pues de aquellas me juré a mi mismo, que iba a dominar al dolor con mi ironía y de ahí viene lo de ¡¡¡que gusto!!!. Tampoco ha funcionado, pero eso sí me sigo riendo en cuanto puedo y una vez que baja el umbral de ese dolor agudo y punzante, yo mismo me río por dentro y por fuera y todo gracias a la frase ¡¡¡que gusto!!!. En casa de mis padres me seguí quedando tieso y pegado a ese jodido enchufe y hasta que vendió mi madre esa casa y se vendió con ese mismo enchufe asesino. Y todo era por no cambiar el enchufe estropeado y por eso me juré y perjuré que cuando fuera mayor y adulto, iba reparar todos los enchufes de mi casa. Y de hecho, le cogí tirria y manía a todo lo eléctrico y ahora a mis 64 años del ala, no soy capaz de meter mano en todo lo eléctrico. Pavor y pánico.

Hay días en que uno sabe


 Hay días en que uno sabe

que lo mejor que puedes decir

es nada de nada.

Ahora bien

esa situación tan de duelo 

debería ser acompañada

de todo un respetuoso silencio

y que el ruído de la calle se hiciera mudo

ni voces y gritos de niños

ni ronroneos de motores

ni perros ladrando a las sombras que ellos ven 

ni conversaciones sesudas o banales de adultos

ni el graznido de esas gaviotas que ahora estoy oyendo

ni el sonido agudo de un grito de entusiasmo.

Todos debían de comprender

que algo ha muerto dentro de mí

que estoy de luto

y que como no me espabile 

me quedaré vestido de luto

para acudir a mi propio funeral.














ORILLAS


Me gustaría que lloviera sobre mojado
y que sobre una gota cayera otra y otra y otra...
y en una sucesión infinita,
y que nunca más dejara de llover
y que mi calle fuera un río
y yo en una orilla
y tú en la otra,
mirándonos a esa pequeña distancia,
sabiendo que tú no podrás cruzar el río
y que yo, tampoco,
sabiendo que extenderé mis dedos
y que no tocaré los tuyos,
es dura nuestra existencia de orilla
que quiere acercarse a la otra
y que no puede.
Además
no hay barcas que crucen el río,
ni hay puentes que las unan,
lo nuestro es el vivir
mirándonos el uno al otro
y con la triste certeza
de que así nos moriremos.













QUIERO UN AMOR BONITO


Quiero un amor bonito
pero bonito de verdad.
Quiero un amor que se deje querer
y que a la vez,
te lo devuelvan multiplicado
y limpio de celos, de mentiras y de malos rollos.
Quiero un amor que se guste de ver,
que sea sincero y que se quiera y se deje querer.
Quiero un amor auténtico y de calidad
y que no se embarre, ni se ensucie, ni se oxide
con la rutina del día a día
ni que se convierta en tóxico y venenoso.
Quiero un amor verdadero
y aunque sea irreal...
lo quiero igual.










CADA...

 

Cada estímulo físico, químico, sensitivo y sensorial
se convierte en una descarga emocional.
Cada nueva palabra es un estímulo para llegar mejor hasta a tí.
Cada acierto es una pequeña victoria y sin saber porqué
la guardas en tu vieja memoria
o simplemente la dejas pasar
porque lo que para tí es prodigioso
para otra persona puede ser una auténtica mierda
y que ni merece la pena recordar.
Cada vez que me muero lo hago un poco más
y ya no resucito tan bien como antes.
Cada vez que me siento mucho tiempo
me tiemblan las piernas.
Cada vez que te miro se rinden mis sentidos
y se doblega mi razón de ser,
y entonces llego a comprender...
que cada vez que me acuerdo de ti,
por dentro, me estoy rompiendo un poco más.












"SOY POSITIVO PORQUE SINO NO SOBREVIVO EN ÉSTE MUNDO DE MIERDA"

He nacido en tantos sitios que hasta hay veces en que me olvido de algunos. En cada sitio en donde he vivido he nacido de nuevo. O esa era m...