Lo más normal es que te duela algo
lo más raro es que no te duela nada
lo más frecuente, es que te duela algo
pero que más tarde, es que te deje de doler
y ya sea porque te has tomado algo
o ya sea por recuperación espontánea.
En fin, que lo normal es que te duela algo
y que más tarde te deje de doler
y que mientras tanto
recuerdes otros dolores que tuviste antiguamente
y que algunos los diste por superados
y otros los conservas dentro de tu cabeza
y eso indica que siguen ahí
que desde luego no te duelen igual que antes
pero que a veces salen de su cueva
y por tanto, se reivindican.
A veces los escucho hablándome en mis sueños
y no sé muy bien por donde se han colado
pero ahí están
y como los sueños no saben prohibir nada
ellos te dicen cosas que nunca quisiste oír
Y todo tu tinglado de que fuíste un buen chaval y una buena
persona
se viene abajo y eso te hace tener que plantearte
que a lo mejor no fuíste tan buena persona
como nos has contado
que hiciste miles de cosas mal
y que a veces has llegado a ser más malvado que lucifer
que no tuviste la compasión que había que tener
que no empatizaste y para nada con la otra persona
que fuíste agresivo y mal amigo
y que de alguna manera te vengaste y aún ahora no sabes
porqué
que fuíste cruel y despiadado
que le dijiste cosas que nunca debiste decir y menos pensar
que no supiste echar el freno a tiempo
y por supuesto, que en boca cerrada no entran moscas.
Hay tantas cosas malas
que uno puede decir de si mismo
que si yo tuviera la suerte de volver a nacer
borraría de mi mapa vital
todo asomo de mi maldad.
A mi maldad
la quemaría en una noche de San Juan.









