SÉ TODOS LOS CUENTOS (León Felipe)

 

Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

















¿UNA FOTO?


 Yo me sacaría una foto, pero no me gustan las fotos, nunca me sentí fotogénico y siempre me molestó el tener que poner cara de foto y porque además al final, salía mucho peor. Ni de niño, ni de joven, ni de adulto y creo que de muerto, tampoco me gustarán, aunque quién sabe si con esos arreglos que hacen las funerarias que te ponen de guapo como en tu vida lo has estado. Desde sonriendo no saldrás, ni riendo a carcajadas y te pondrán cara de poker y como si yo algún día hubiera jugado al poker. Que no digo, que no me hubiera gustado jugar y creo que es por esa especie de atracción fatal que tiene ese juego. Pero a éstas alturas de la película y donde estoy a punto de jubilarme (que ya tendría que haberlo hecho hace 3 años, pero a veces la vida y sus circunstancias, te obliga a tener que hacer lo que no quieres hacer), pero a lo que iba y ahora a punto de pasar a sueldo de jubilado no me voy a poner a jugar al poker mi pequeño sueldo, pequeño aclaro, si lo comparo que con el que ahora tengo y porque la verdad sea dicha, tampoco me queda tan mal mi sueldo de jubilado. Ahora en mi trabajo mi lema es: "para lo que me queda en el convento me cago dentro" y esto me lo aplico con las normas laborales (pues, en muchas no estoy de acuerdo), que no en mi trabajo como médico y porque como decía el otro, esto es cosa seria.

Me temo la comida o cena de despedida del trabajo: 100 personas, muchos personajes, algunos gilipollas, otros entrañables y la mayoría respetuosos conmigo y yo con ellos. Y me temo y mucho, la lágrima fácil y la emoción desatada. Y fotos y miles de fotos y yo en casi todas ellas y siendo el protagonista dentro y fuera de la pista y rodeado de decenas de caretos alcohólicos, aparte del mío que sudará alcohol a espuertas, pues vaya a saber usted la que me cogeré en mi último día y hasta puede que allí mismo me de un pasmo y me quede tieso y de la fiesta me iré directamente a la caja de pino. Sería una fiesta de despedida con final en el cementerio del pueblo. Tendré que dar un puto discurso y aunque no sé muy bien para qué, pues cuanto más hable en ese estado entre alcohólico y patético, será peor para la plebe que me tenga que escuchar. Yo diría simplemente: hola y adiós y me alegro de haberos conocido, pero os puedo jurar que si volviera a nacer no sería médico y sería yo que sé... alpinista, escritor, carpintero, ceramista o alquimista, pero nunca sería educador de nada, porque nunca me gustó tener que educar a nadie. Bueno al final les diría, que la suerte os acompañe y ser mejores de lo que yo he sido, que tampoco he sido un bicho tan malo, pero siempre tenemos que mejorar y para eso vivimos, para ser mejores personas y mejores profesionales.

Y bueno, mis queridos chicos y chicas, nos veremos en el infierno. Allí os espero y bien calentito y os daré a probar un rico caldito hecho a mano con todos los huesos de los muertos que van cayendo a la caldera del infierno. No os preocupéis demasiado por vuestra existencia, algo sí pero simplemente lo necesario para seguir viviendo. No os conforméis como lindos corderitos con lo que os vayan dando, sed valientes y aguerridos, en otras ser prudentes pero solo serlo hasta quue haya que dar el salto hacia delante y nunca juréis en vano y si hay que jurar hacerlo a conciencia y con la verdad por delante. La vida es un conjunto de saltos cualitativos y cuantitativos y hacia abajo y hacia arriba, pero sobre todo no quedaros instalados en ninguno de los dos polos, al que se siente superior a los demás que le den de comer aparte y el que está tocando fondo todo el rato, habría que echarle una mano, digo yo, pero si aún así sigue instalado en su depresión, pues habrá que dejarlo vivir en paz dentro de su submundo. Hay personas que son felices dentro de su depresión y no hay cosa peor que intentar forzar a que un deprimido esté contento y porque resultará, patético. Amaros como hermanos y daros por el culo todo lo que podáis y sino siempre queda el recurso de la chupadita, que nunca falla y siempre funciona.















HAY TERAPIAS Y TERAPIAS


Hay terapias y terapias. Hay terapias de andar por casa. Hay terapias profesionales pero que se diferencian en dos niveles: uno, a nivel del populacho y que casi roza la terapia del andar por casa y hay la otra terapia, la terapia de los ricos y poderosos. Bueno, después vienen los psiquiatras y psicólogos a decirnos que eso no es verdad y que por tanto, todas las terapias son iguales y que no importa la pasta para poder curarse mejor o peor. Y la pregunta es: ¿y eso como se come?. Pues primero se mastica y después se traga, pero hay cosas que ni siquiera los ácidos del estómago nos capacitan para que podamos digerir como se debe ciertos y de alguna manera nos convertimos en rumiantes y por eso de que no te queda nada clara la cosa y porque vuelvo a insistir en lo mismo: hay terapias para ricos y hay terapias para pobres.
Y es que en los mismos loqueros hay putas celdas o habitaciones para los pobres y por ser un puto pobre de mierda no te permiten salir del loquero. Ah! pero si tienes pasta, si tienes pasta y en abundancia, te puedes permitir el lujo de hacer la terapia en régimen abierto y pones tú y solo tú (o sea, el puto paciente), las horas de entrada y de salida o sea que duermes en el loquero y el resto del día te puedes dedicar a tus cositas o si quieres vas al loquero solo de mañana o solo de tarde o como te salga de los cojones, porque al fin y al cabo, el que paga, manda y cuanto más paga, más manda y si así, no lo quieres, pues me voy y ya te pago. O sea que tampoco todos los locos son iguales y un esquizofrénico pobre es un puto esquizofrénico de la peor calaña y que además, no tiene ni tendrá remedio y lo será para siempre y en cambio, un esquizofrénico rico, es un esquizofrénico transitorio que padecía una ligera crisis de nervios y porque sufría mucho estres con su puta vida de rico y cuanto más pague, más posibilidades tendrá de curarse.
Bueno, esto pasa con todo, en general también pasa en la Medicina, en la Educación y en todas las carreras y oficios. Un ejemplo claro lo tenemos en las llamadas terapias de desintoxicación de drogas, de las diversas y variopintas drogas y de como cambian sus métodos según el nivel adquisitivo de los pacientes. Un pobre drogata lo puede tener muy claro, pues sus terapias de desenganche serán en manada humana y en contubernio y a pelo, es decir, mezclan todas las adiciones y sino les vale el mismo discurso y la misma terapia paras todos (que les valdrá), pues que se jodan y por haberse drogado como unos putos viciosos sin principios. En cambio al niño rico de papá que sea drogata, le harán una terapia particular y adaptada a su idiosincrasia de niño rico, además de tener una buena cama, además de ponerle una rica comida adecuada y además de mimarlo entre algodones y periódicas visitas personales por parte del psiquiatra y de todo el resto de su séquito.























LA ENVIDIA

 

Bien...vale...todo está bien y porque si no estuviera bien estaría mal y la verdad, es que no me apetece estar mal. Prefiero estar bien y no se hable más. Y no bien estando regular y decir que estoy bien y ¿porqué ganaría yo engañándome a mí y al resto de los mortales?. Nada o simplemente el quedar bien, pero coño yo no quiero quedar bien sino que lo que quiero es deciros que me encuentro bien. Y ¿como puedo medir mi grado de satisfacción conmigo mismo?...pues poniendo en la balanza las cosas que están bien o son buenas o en las que yo estoy participando y para que sean buenas y del otro lado, pondremos todo lo negativo, todo lo oscuro, todos los temores que por la noche se convierten en monstruos, todos los males y achaques, todas las pesadillas y etc...Y el resultado final de la balanza es que en estos momentos se inclina hacia el lado positivo y eso me hace ponerme contento y orgulloso de ser como soy.

Muy bien, bien, regular, mal o muy mal. Estos son los grados emocionales, los distintos escalones del estado del ánimo. Y a lo mejor hasta me atrevería a decir que estoy muy bien, pero no quiero sonar a demasiado subidito. Pero os lo juro que lo podría decir. Mi estado de ánimo está perfecto y casi rozando lo pluscuamperfecto. Pero en mi expediente vital diré que estoy bien para que nadie se sienta ofendidito. La envidia, la puta envidia de los cojones es muy mala y es muy difícil de ser digerida y por eso pueden pasar hasta varias décadas y el que te envidiaba hace 40 años, lo puedo y lo va seguir haciendo ahora. Es más, yo me atrevería a decir que la envidia se reproduce por esporas y hoy en día, su envidia se habrá duplicado o triplicado. Pero gracias a dios o a quién sea, la distancia entre los dos también se ha duplicado o triplicado y por tanto la envidia y por muy grande que sea, se la tendrá que comer con o sin papas el puto envidioso de mierda.

El envidiado, vivirá de lujo o sea, seguirá haciendo su vida como sino pasara nada y como si envidioso habiera dejado de existir. El envidioso en cambio, se le colará la envidia por todas sus rendijas y se hará monótono, repetitivo y obsesivo y casi todo lo acabará relacionando con el sujeto envidiado. La culpa de todo siempre la tendrá él, él fue el germen del que partió el problema, si él no existiera no tendríamos todos estos problemas y toda la mierda que va incubando, creando y pariendo el envidioso será por la puta existencia del otro. Le envidia deforma hasta los espejos y por eso el envidioso se ve buena persona y siempre tendrá buena intención en todo lo que haga. En realidad, el envidioso es hijo puta que debería estar en estado de extinción.



















EL YO PENSANTE


El yo pensante, decía Descartes. El Yo corpórea, insistía de nuevo el mismo menda. El Yo de mierda, digo yo pasado el tiempo. Pero hay que reconocer una cosa, el tío Descartes tenía pelotas, lo que pasa es lo que siempre pasa, que el tío se desbordó a sí mismo de tal manera que hasta llego a pensar que existía un dios superior a todos los mortales. Bueno pues a mí no me pasa igual pero al revés, es más con la edad y con los años, pienso que ahí arriba no existe nadie, que ese cielo que nos cuentan es un puto decorado pintado de azul cielo.

Y me importa un huevo que alguien se lo crea y lo que de verdad me importa, es que todos tengamos que comulgar con ello. Que nos dejen en paz los religiosos y los ayatolás de la película y si quieren tanto a dios, pues de acuerdo y sino lo quieren, pues también y si quieren a satán, pues que me dejen en paz igualmente. Cuidado con el miedo, cuidado con ese ser traidor que nos hace ser más débiles y dependientes de algo que ponemos por encima de nosotros, cuidado con ese ser o esa cosa que convierte el sol en penumbras, porque el mismo miedo es tan fuerte, que te puede hacer sentir lo que nunca quisiste sentir.
En lo único que estoy de acuerdo con Descartes, es en el YO pensante, ese que tenemos dentro y que piensa por y con nosotros. Pensar es sano y además no hace daño, pensar te ayuda, pensar te hace ver que no todos piensan, pensar es alucinante y te hace avanzar hacia delante.



























¡Y QUE PENA DE PUEBLO!.

En mi Pueblo hay ciegos que venden cupones que no venden los propios ciegos, y son más bien vendidos por golosos del merengue relleno de dulce de leche y que solo ven un poco nublado (la única relación que tienen con la vista) cuando hay nubes bajas o cuando han entrado en coma diabético (que a veces, les pasa). También hay Munipas o Pasmas Locales de Es Castell, que son conocidos en todo el mundo por su sagacidad para resolver los grandes casos que a su vez, nadie es capaz de solucionar y por eso están en lista de espera. En realidad en este pueblo medio perdido en mitad del mar Mediterráneo nunca ocurren casos importantes y porque sino iríamos de culo y sin frenos. Y hay un alcalde Pepero (era en 2.015 y ahora en el 2.024, está repitiendo) que al parecer va a seguir en el mismo sillón o poltrona (cosa que véis ya vaticinaba en el 2.015) y el gran problema ya no es él, qué también, sino que por detrás arrastra a toda una pandi de infumables peperos todos fachas. Y ¡qué pena de vida!, y ¡qué pena de historia!...y sobre todo ¡y que pena de pueblo!.



















SI SOMOS MUCHOS O SI SOMOS POCOS (2.015)


Mis 8, 10 o 12 horas diarias de escritura casi nunca faltan. Y ya sé que me paso dos pueblos y ya sé que hay muchas otras cosas que hacer, pero por ese mismo razonamiento, tengo que reconocer que estoy colgado, que estoy colgado como una ladilla de un pelo ajeno. Es droga dura esto del escribir y supongo que por lo tanto, más dura será la caída. Porque todo sube igual que baja y no hay estados permanentes de estar arriba o de estar abajo. Supongo que algún día me quedaré en blanco satinado. Pero mientras tanto voy a seguir metiendo la brasa.
Porque justo en este momento pensaba, que yo soy inocente, pues nunca he matado a alguien, aunque es justo reconocer, que hay veces en que lo he pensado. Yo escribo, ¿y qué? y también digo muchas tonterías, pero con todo ello, no creo que haga daño ni a una mosca mientras no se pose en mi sensible y delicada piel de terciopelo avejentado. Puedo molestar a algunos por ponerlos a parir y de vuelta y media, pero señores, ¡problema resuelto!, esos algunos nunca me van a leer jamás de los jamases. Selección natural, que se llama.
El borde, el pretencioso, el imbécil, el pijo relamido, el fascista, el codicioso, el insolidario, el explotador, el que padece de envidia cochina o de avaricia, el violador, el patético que solo da pena, el falso, el mentiroso... y no sigo, porque en realidad la lista se haría interminable. Me acabo de dar cuenta, que de esta forma (con tantas excepciones), siempre serán muy pocos los que me pueden leer. Ya se sabe lo que dice el dicho que me acabo de inventar: "si somos pocos hacemos piña y si somos muchos, nos comemos la piña".























IRENE VALLEJO (Todavía no)


Los relojes y nuestra conciencia miden el tiempo de manera diferente. Incluso sin conocer las teorías de Einstein, todos somos relativistas temporales. Para tu hijo de seis años, un adolescente es alguien “muy mayor”; en cambio, tu madre alude a sus amigos como “chicos de mi edad”. A ojos de cada cual, jóvenes son siempre sus coetáneos. Llevamos la juventud con nosotros, la expandimos a medida que sumamos años. Sorda al diccionario y al calendario, la palabra se vuelve elástica al brotar de nuestros labios.
El discurso público, las imágenes fabricadas por la moda, la publicidad y las canciones adulan el atractivo juvenil. De la vejez se habla con sentimentalismo —o, más a menudo, se guarda silencio—. El cuerpo de los unos se exhibe sublimado, mientras los otros se sienten invisibles. Envejecer es tan inevitable como imperdonable: nuestros inviernos nos empujan hacia la fecha de caducidad social. Cuentan que la escritora Agatha Christie recomendaba emparejarse con arqueólogos, los únicos capaces de encontrarte más interesante cada año. El imaginario del espectáculo esconde a los ancianos, los convierte en extraños, un menosprecio inconcebible en los orígenes de nuestra civilización. La Ilíada culmina con una escena poderosa: el viejo Príamo acude a reclamar el cadáver de su hijo Héctor, besando las manos de Aquiles, su asesino. Rodeados por la sangre y el horror de la guerra, el desconsolado rey y el conmovido guerrero, un anciano y un joven, lloran juntos por su desgracia.
La ciencia arroja luz sobre este lazo generacional: los biólogos han comprobado que las crías de cetáceos con abuelas sobreviven mejor. De hecho, la prolongada vitalidad tras la edad fértil es un don extraordinario de la naturaleza a nuestra especie. Estudios sobre las últimas tribus cazadoras-recolectoras del planeta, como los hazdas, muestran que la diferencia entre tener o no tener una abuela viva aumenta enormemente la esperanza de vida infantil. Gracias a la colaboración de los mayores, nuestra especie es más numerosa y longeva; y la vida, menos endeble. Sus cuidados a los nietos son una inmensa riqueza silenciada. El éxito demográfico del ser humano se debe precisamente a la capacidad de crear fuertes vínculos entre generaciones. En la última película de Kurosawa, Madadayo, los alumnos acuden cada primavera a celebrar el cumpleaños de su anciano maestro, ya retirado en el campo. Repiten el ritual aprendido, elevando un vaso de cerveza: “¿Estás listo, profesor?”. Y él, año tras año, responde: “Todavía no, todavía no”, porque aún se siente anudado a la vida. Hoy más que nunca, corremos el riesgo de agravar los estereotipos y ahondar la grieta entre la juventud y la vejez. Nuestra época parece mirar la edad tardía como una carga, mientras cargamos sobre sus espaldas el peso de los niños. Les exige sostener con sus ingresos y apoyo el andamiaje familiar, y a la vez les invita sutilmente a encerrarse en sus casas, aislados del escenario social.
Por eso vuelves ahora a las primeras estrofas de la Ilíada, teñidas de peste y cólera. Tras nueve años de asedio infructuoso a la ciudadela troyana, los griegos capturan a la joven Criseida y la sortean como botín de guerra. Crises, el encorvado padre de la chica, suplica al general enemigo ofreciendo un rescate, pero sólo recibe palabras ásperas y despectivas: “Viejo, que no vuelva a encontrarte junto a las cóncavas naves. No pienso dejar marchar a tu hija. Vete y no me provoques”. Crises, en humillado silencio, se aleja con paso frágil. Airado por el maltrato al anciano, Apolo castiga a los arrogantes con una enfermedad mortal. Durante nueve días, las flechas del dios furioso sobrevuelan al ejército invasor, dejando una oscura estela de muertes, hasta que los griegos piden perdón a Crises y le devuelven a su hija. La epopeya que dio origen a nuestra literatura se abre y se cierra con un elogio a la dignidad de los mayores. El mito nos invita a estrechar el abrazo entre las generaciones: la primera epidemia europea narrada por poetas terminó gracias a un acto de justicia y amabilidad hacia un anciano.

















Y ESO...Y ESO, QUE NO SOY UN TIPO AGRESIVO...

A algunos les daría de hostias hasta en el paladar blando, que dicen que ahí duele mucho...pero eso me temo, que no lo puedo decir en público (o que no debo). En público tendría que decir: "querido imbécil de mierda no te doy de hostias porque me voy a manchar la camisa con tu sangre de rata inmunda y tío... y tío por una sola vez y sin que sirva de precedente, hasta voy a ser empático y asertivo contigo y te voy a escuchar. Entonces oyes y escuchas sus balbuceos de grillo reprimido y ahí si que se te confirma más el asunto: te voy a dar de hostias hasta que te gire la cabeza como a la niña del exorcista. Y eso...y eso, que no soy un tipo AGRESIVO...porque si lo fuera...























Rosa Luxemburgo

"Quien no se mueve no escucha el ruido de sus cadenas."























Todas las reacc

LA GESTIÓN DEL TIEMPO


Que hago yo hablando de la gestión del tiempo, si el único tiempo que yo gestiono bien, es el de la escritura. Porque la fórmula es muy fácil: primero, desayuno con todos los honores y después, escribo. Posteriormente, preparo la comida y como y después vuelvo a escribir. Por la tarde ejerzo de taxista de alguno de mis hijos y de nuevo me siento a escribir. Ceno y sigo escribiendo. Cago y vuelvo a escribir. Y es que solo estáis ante la punta del iceberg, pues lo que de mi véis escrito y con vuestros ojos de humanos, es sólo la puntita del iceberg, pues queda el doble o el triple guardado en la guantera del coche o en mesilla de noche.
El resto de mis gestiones temporales, son un fracaso estelar. Y eso que tengo un método un tanto inconsistente, pero al fin y al cabo, es un método y un método vale para todo, es media vida, es la hostia bendita, es la rehostia elevada al cuadrado. Oye hijo mío, en esta vida tienes que ser metódico y ordenado, eso me decía mi madre día sí y día también. Aunque hay una pequeña diferencia entre tener un método y ser metódico y esa es en que en una, se aplica el método y se hace y en la otra, en teoría aplicas el método pero no siempre se cumple.
Pues nada que mi método de mierda consiste en varios puntos:
- Uno, que tienes que hacer memoria de todo y porque sabes por experiencia, que se te olvidan muchas cosas por el camino.
- Dos, que tienes que escribir por lo menos tres veces al día las tareas pendientes y a intervalos regulares, por ejemplo a cada hora.
- Tres, te pones a priorizar y así vas deshojando las prioridades como una margarita, esto es importante y esto puede ser una mierda que muchas veces, no sirve de nada.
- Cuatro, después de tanto lío que te has montado, entre tanta tarea pendiente, entre tanta memoria y entre tantas putas prioridades, llegas a un estado de confusión parecido al coma. Y ahí entra un punto importante en la gestión del tiempo, una buena ducha y de paso, te quitas la mierda de encima. Y después de la ducha, vuelta anotar, pero ésta vez al libre albedrío o sea lo primero que te venga a la cabeza es lo que anotas primero y como mucho debes anotar tres cosas y porque si no te volverás a perder.
- Quinto y último, sólo tres tareas, porque no vas hacer más, tres porque eran tres los hijos de Elena, tres por eso de la Santísima Trinidad, tres por el Tres en Uno, tres porque yo tengo tres hijos y además porque me sale de los cojones que sean tres y punto y pelota.
Otros prefieren, cuatro o cinco o dieciséis...pero ese ya no es mi problema.



















MARE NOSTRUM


Yo estoy aquí y vivo en medio del Mare Nostrum o Mar Mediterráneo. Y de mar, tiene aún algo o eso parece y de Nostrum, solo tiene el nombre, porque de mío no tiene nada y del resto, creo que tampoco tiene mucho. Es un mar contaminado, es un mar que sólo se mueve cuando los humanos cagan demasiado y entonces sobre su superficie, afloran los zurullos plastificados y cuando los inmigrantes mueren por tantos naufragios en su lucha por llegar al otro lado del hambre. Eso sí que debía ser motivo y causa para una guerra santa y donde participaría Guillermo Tell luchando con su arco infalible y Ricardo Corazón de León con sus legiones aplastaría al enemigo de una manera implacable. Pero no, los que mueren en masa en el mar Mediteráneo, no tienen la importancia necesaria como personas y por eso, casi nadie está moviendo un dedo por ellos.

Dentro de poco haremos carreteras sobre zurullos consolidados, secos y endurecidos como piedras, dentro de poco construiremos autopistas desde Grecia hasta Menorca o puede que algún avispado se le enciendan las luces y diga: ¿porqué no hacemos un gran aparcamiento? y ya véis en lo que va acabar el Mare Nostrum, por un lado un punto de entrada y por el otro, un punto de salida y por el medio, un inmenso aparcamiento de coches. Ya está, un gran aparcamiento y al carajo con el Mar Mediterráneo y un día existió y ya está, no hay porque darle más vueltas al asunto.

Las cosas pasan porque tienen que pasar y la Historia nos dice que los Dinosaurios existieron y hace millones de años de ello y por la misma lógica y por el mismo razonamiento, el Mar Mediterráneo tuvo su papel en la historia y ahora y perdonádme por mi sinceridad, viene lo más fuerte: al mar Mediterráneo le ha llegado su hora y yo ya tengo mi coche encendido y dispuesto a recorrer el charco.



















AL CAER EL SOL (Karmelo C. Iribarren)


Nunca lo he visto antes,
pero conozco
a ese hombre.
(Si me acercase,
distinguiría en sus ojos
ese brillo gastado,
como sin vida,
que tanto me recuerda, por cierto,
a los oficinistas
de mi infancia).
Pronto
se llevará la cerveza a los labios,
le dará un sorbo,
y volverá a dejarla
suavemente sobre la barra.
Sin prisa. No la hay. No le hace falta.
Nada nuevo va a ocurrir
y lo sabe. Se encuentra
más allá de la esperanza,
en su perpetuo
atardecer.
Conozco a ese hombre, sí,
y me da miedo.
A veces, de madrugada,
poco antes de acostarme, me mira
desde el espejo.


















Nuria Balcells de los Reyes (blog de "Emma Gunst")


 ¿Cómo no estalla todo?

¿Cómo no se hunde todo?

¿Cómo transcurre todo

exactamente igual?

El sol sale y se pone

como siempre.

La gente, los vecinos,

los amigos trabajan,

huelgan, viven

como siempre.

Y yo, yo misma, yo

también como y me visto

y voy y vengo y vivo

como siempre.

¡Qué extraño mecanismo!

¡Qué perfecto! ¡Qué exacto!

¡Qué repugnantemente inconmovible!

No es verdad que se muere de dolor.

La vida nos arrastra

a pesar del vacío de una muerte.






















SOLO


Lo malo de estar tanto tiempo solo, es que después te acostumbras y ya no quieres estar con nadie más bueno, esto exagerando un poco bastante). Por lo menos es lo que a mi me está pasando. Me he hecho a ver mi cara de sapo, a meterme en la cama solo y a ponerme a contar lindas ovejitas, a dormir abrazado a la almohada y menos mal que me puedo abrazar a algo y hasta a darme todo un beso cariñoso de buenas noches. Yo solo con mis manías desquiciadas, yo solo con mis pobres argumentos, yo solo ante mis paupérrimas dudas que si me quiero dormir, se quedarán para mañana.

Y dicen que eso no es bueno, porque acabarás como un reptil que se retuerce sobre si mismo o sobre su eje. Bueno, lo que digan los demás, me importa una mierda, pero algo de razón si tienen, porque voy cogiendo manías que rozan lo paranoico. Y lo peor de todo, es que entre el surtido de mis deseos está, el aislarme más y más y el que nadie me moleste nunca más (cosa un tanto utópica, ¿pero que es la vida?, pues simplemente es, utopía pura). Y así puestos, puede llegar el momento, en que me moleste todo, desde una voz hasta un chillido, desde una tos hasta que alguien estornude cerca de mí.

Yo que sé, visto así el tema, me veo encerrado en la torre de un castillo de cristal tintado y desde el que pueda ver y que a la vez no me vean y siempre con el ojo avizor y por si las moscas. Desconfiado y huraño, malhumorado o cabreado, amordazado por y entre mis propios pensamientos y por el retorcimiento de mis intestinos y órganos huecos. Bueno me veo así, como me puedo ver como el rey sol, dominando el mundo y todos bailando alrededor de mí y festejando mi luz. Depende del día lo veré de una u otra manera.
















LO SIENTO...LO SIENTO...LO SIENTO


Lo siento...lo siento...lo siento...
por el camino me he dejado hasta el aliento
y no me queda nada en la trastienda
el vacío se ha apoderado de mi fuero interno
además de que la mierda tapa mi boca.
Y no me queda nada más
que el halo que exhalo hacia dentro
mi cordura está desorientada y ha perdido el norte
mi esperanza es una quimera que huele a roble viejo
y yo vivo dentro de una inmensa cueva donde no penetra la luz.



























MANÍAS Y GAFAS

Yo tengo una manía por encima pero muy por encima de las demás manías y esa es que nadie puede tocarme las gafas. Y el que me haga la puta b...