SÉ TODOS LOS CUENTOS (León Felipe)
¿UNA FOTO?
Yo me sacaría una foto, pero no me gustan las fotos, nunca me sentí fotogénico y siempre me molestó el tener que poner cara de foto y porque además al final, salía mucho peor. Ni de niño, ni de joven, ni de adulto y creo que de muerto, tampoco me gustarán, aunque quién sabe si con esos arreglos que hacen las funerarias que te ponen de guapo como en tu vida lo has estado. Desde sonriendo no saldrás, ni riendo a carcajadas y te pondrán cara de poker y como si yo algún día hubiera jugado al poker. Que no digo, que no me hubiera gustado jugar y creo que es por esa especie de atracción fatal que tiene ese juego. Pero a éstas alturas de la película y donde estoy a punto de jubilarme (que ya tendría que haberlo hecho hace 3 años, pero a veces la vida y sus circunstancias, te obliga a tener que hacer lo que no quieres hacer), pero a lo que iba y ahora a punto de pasar a sueldo de jubilado no me voy a poner a jugar al poker mi pequeño sueldo, pequeño aclaro, si lo comparo que con el que ahora tengo y porque la verdad sea dicha, tampoco me queda tan mal mi sueldo de jubilado. Ahora en mi trabajo mi lema es: "para lo que me queda en el convento me cago dentro" y esto me lo aplico con las normas laborales (pues, en muchas no estoy de acuerdo), que no en mi trabajo como médico y porque como decía el otro, esto es cosa seria.
Me temo la comida o cena de despedida del trabajo: 100 personas, muchos personajes, algunos gilipollas, otros entrañables y la mayoría respetuosos conmigo y yo con ellos. Y me temo y mucho, la lágrima fácil y la emoción desatada. Y fotos y miles de fotos y yo en casi todas ellas y siendo el protagonista dentro y fuera de la pista y rodeado de decenas de caretos alcohólicos, aparte del mío que sudará alcohol a espuertas, pues vaya a saber usted la que me cogeré en mi último día y hasta puede que allí mismo me de un pasmo y me quede tieso y de la fiesta me iré directamente a la caja de pino. Sería una fiesta de despedida con final en el cementerio del pueblo. Tendré que dar un puto discurso y aunque no sé muy bien para qué, pues cuanto más hable en ese estado entre alcohólico y patético, será peor para la plebe que me tenga que escuchar. Yo diría simplemente: hola y adiós y me alegro de haberos conocido, pero os puedo jurar que si volviera a nacer no sería médico y sería yo que sé... alpinista, escritor, carpintero, ceramista o alquimista, pero nunca sería educador de nada, porque nunca me gustó tener que educar a nadie. Bueno al final les diría, que la suerte os acompañe y ser mejores de lo que yo he sido, que tampoco he sido un bicho tan malo, pero siempre tenemos que mejorar y para eso vivimos, para ser mejores personas y mejores profesionales.
Y bueno, mis queridos chicos y chicas, nos veremos en el infierno. Allí os espero y bien calentito y os daré a probar un rico caldito hecho a mano con todos los huesos de los muertos que van cayendo a la caldera del infierno. No os preocupéis demasiado por vuestra existencia, algo sí pero simplemente lo necesario para seguir viviendo. No os conforméis como lindos corderitos con lo que os vayan dando, sed valientes y aguerridos, en otras ser prudentes pero solo serlo hasta quue haya que dar el salto hacia delante y nunca juréis en vano y si hay que jurar hacerlo a conciencia y con la verdad por delante. La vida es un conjunto de saltos cualitativos y cuantitativos y hacia abajo y hacia arriba, pero sobre todo no quedaros instalados en ninguno de los dos polos, al que se siente superior a los demás que le den de comer aparte y el que está tocando fondo todo el rato, habría que echarle una mano, digo yo, pero si aún así sigue instalado en su depresión, pues habrá que dejarlo vivir en paz dentro de su submundo. Hay personas que son felices dentro de su depresión y no hay cosa peor que intentar forzar a que un deprimido esté contento y porque resultará, patético. Amaros como hermanos y daros por el culo todo lo que podáis y sino siempre queda el recurso de la chupadita, que nunca falla y siempre funciona.
HAY TERAPIAS Y TERAPIAS
LA ENVIDIA
Bien...vale...todo está bien y porque si no estuviera bien estaría mal y la verdad, es que no me apetece estar mal. Prefiero estar bien y no se hable más. Y no bien estando regular y decir que estoy bien y ¿porqué ganaría yo engañándome a mí y al resto de los mortales?. Nada o simplemente el quedar bien, pero coño yo no quiero quedar bien sino que lo que quiero es deciros que me encuentro bien. Y ¿como puedo medir mi grado de satisfacción conmigo mismo?...pues poniendo en la balanza las cosas que están bien o son buenas o en las que yo estoy participando y para que sean buenas y del otro lado, pondremos todo lo negativo, todo lo oscuro, todos los temores que por la noche se convierten en monstruos, todos los males y achaques, todas las pesadillas y etc...Y el resultado final de la balanza es que en estos momentos se inclina hacia el lado positivo y eso me hace ponerme contento y orgulloso de ser como soy.
Muy bien, bien, regular, mal o muy mal. Estos son los grados emocionales, los distintos escalones del estado del ánimo. Y a lo mejor hasta me atrevería a decir que estoy muy bien, pero no quiero sonar a demasiado subidito. Pero os lo juro que lo podría decir. Mi estado de ánimo está perfecto y casi rozando lo pluscuamperfecto. Pero en mi expediente vital diré que estoy bien para que nadie se sienta ofendidito. La envidia, la puta envidia de los cojones es muy mala y es muy difícil de ser digerida y por eso pueden pasar hasta varias décadas y el que te envidiaba hace 40 años, lo puedo y lo va seguir haciendo ahora. Es más, yo me atrevería a decir que la envidia se reproduce por esporas y hoy en día, su envidia se habrá duplicado o triplicado. Pero gracias a dios o a quién sea, la distancia entre los dos también se ha duplicado o triplicado y por tanto la envidia y por muy grande que sea, se la tendrá que comer con o sin papas el puto envidioso de mierda.
El envidiado, vivirá de lujo o sea, seguirá haciendo su vida como sino pasara nada y como si envidioso habiera dejado de existir. El envidioso en cambio, se le colará la envidia por todas sus rendijas y se hará monótono, repetitivo y obsesivo y casi todo lo acabará relacionando con el sujeto envidiado. La culpa de todo siempre la tendrá él, él fue el germen del que partió el problema, si él no existiera no tendríamos todos estos problemas y toda la mierda que va incubando, creando y pariendo el envidioso será por la puta existencia del otro. Le envidia deforma hasta los espejos y por eso el envidioso se ve buena persona y siempre tendrá buena intención en todo lo que haga. En realidad, el envidioso es hijo puta que debería estar en estado de extinción.
EL YO PENSANTE
¡Y QUE PENA DE PUEBLO!.
SI SOMOS MUCHOS O SI SOMOS POCOS (2.015)
IRENE VALLEJO (Todavía no)
Y ESO...Y ESO, QUE NO SOY UN TIPO AGRESIVO...
LA GESTIÓN DEL TIEMPO
MARE NOSTRUM
AL CAER EL SOL (Karmelo C. Iribarren)
Nuria Balcells de los Reyes (blog de "Emma Gunst")
¿Cómo no estalla todo?
¿Cómo no se hunde todo?
¿Cómo transcurre todo
exactamente igual?
El sol sale y se pone
como siempre.
La gente, los vecinos,
los amigos trabajan,
huelgan, viven
como siempre.
Y yo, yo misma, yo
también como y me visto
y voy y vengo y vivo
como siempre.
¡Qué extraño mecanismo!
¡Qué perfecto! ¡Qué exacto!
¡Qué repugnantemente inconmovible!
No es verdad que se muere de dolor.
La vida nos arrastra
a pesar del vacío de una muerte.
SOLO
LO SIENTO...LO SIENTO...LO SIENTO
MANÍAS Y GAFAS
Yo tengo una manía por encima pero muy por encima de las demás manías y esa es que nadie puede tocarme las gafas. Y el que me haga la puta b...






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