Y nada me entumece tanto como la vida en los días de lluvia.


 Y yo podría ser un hombre lobo

pero de momento no tengo ganas

ni fuerzas, ni luna llena, 

ni bosques, ni nieve

ni Caperucita roja dando saltitos.

En mi expediente está escrito y reflejado

los días de lluvia apago mi fuego

los días de tormenta abro mis brazos

y abrazo al mundo y como si no hubiera un mañana

los días de calma...no pasa nada

me aburro contando ovejas

y pasando páginas sin ganas de nada

apatía, dejadez y mucha estupidez humana

lo juro y por mis hijos

que reniego de mis conversaciones

ni hablo, ni escucho

ni entiendo nada

soy pólvora mojada

me quedé sin aliento y sin viento

soy oveja negra en un claro de un bosque

y a veces siento que salí de mí

el arte de la guerra

su estupidez malsana

su sangre derramada

sus vísceras huecas

y sus órganos esparcidos por el campo de batalla

y ese es mi peor sueño

un sueño perdido que se vino conmigo

un mal sueño de una noche de invierno

y una pesadillas en mis peores días.

Y nada me entumece tanto como la vida

en los días de lluvia.













Y ME QUIERO CUANDO ME NOTO

 

Y entonces lo mío como se dice

como se quiere

como se come, como se expresa

como lo como y como lo digiero

que puedo hacer para que me vuelva a querer

como sé si es animal atrapado o lo han liberado

como sé si está sano

como es el color de su pelo

y como será su piel después de la lluvia

y si se arruga y se vence y se doblega a la vida

o simplemente se estira y después, 

muerde como un perro muerto de hambre

y con la misma ansia que se puede tener bajo la lluvia.

No me entumece la lluvia

ni me da pavor y miedo

la lluvia es agradecida conmigo

y yo lo soy con ella

es un intercambio simétrico

y yo te doy y tú me devuelves la vida.  

Y mientras los días pasan

y con una cadencia que nadie es capaz de entender

y yo los a los días convierto en noches

tengo magia en mis manos

tengo truenos en los bolsillos

tengo hambre suicida

y veneno bajo mi almohada

y me siento y me noto

y me quiero cuando me noto.















PEQUEÑOS Y AGRADABLES MOMENTOS

 

Yo ahora y éste preciso momento, tendría que haber tirado todos mis muebles viejos  y digo muebles, como podría decir, ideas podridas, malas y peores idea, recuerdos muy dolorosos, mis tiempos de drogas y similares, los días en blanco, las noches de amor y miedo, mis inmensos insomnios, el frío que a veces he pasado, todos los vapores y sudores del puto verano insoportable y hasta que y gracias a dios, se inventó el aire acondicionado, las tardes de mierda viendo pasar la vida, todos los amigos que al final dejaron de ser y es de suponer que ahora respiran tranquilos y aliviados y porque en realidad, no les deseo ningún mal y podía seguir así y hasta el infinito y más allá. Y todo esto que os acabo de nombrar y más cosas que se han quedado en el tintero y repito todo esto y más, lo borraría de mi vda y para así, aligerar mi mochila. En verdad, no lo hice antes y porque quería darle unas cuantas vueltas más, pero creo que ahora está llegando el momento de aligerar y sacar toda esa mierda que llevas dentro de la cabeza y para hacer espacio para las cosas nuevas y que se presuponen que serán cojonudas. Antecederse, anterponerse, adelantarse, es algo muy necesario en ésta vida de perros. En el fondo, siempre hay que ser positivo y más cuando previamente hay que darle a las cosas una mano de pintura positiva. El positivismo en su exceso es de las cosas más empalagosas que te puedes encontrar y los que van de eso, suelen ser personas o personajes que sonríen a todas horas y ya sea de día o de noche y le das una hostia en la cara y te piden que les otra o que por cualquier motivo lo insultas en su puta cara y siguen sonriendo y como si nada hubiera pasado o como si fueran pájaros bobo. Pero yo hablaba del positivismo en su versión más moderada y porque si no tienes claro de que lado vas, pues puestos en ese dilema será mejor, digo yo, escorarse un poco hacia el lado positivo y porque vale mucho más un poco de lo positivo que mucho de lo negativo. Y cuando valoras algo que te puede pasar, será mejor, digo yo, anticiparse a que todo no se cubra de negro.

Son tretas, artificios, pequeños engaños y para no dejarte llevar por el lado más oscuro, que para lo más oscuro estoy yo y algunos alucinados más. Vamos a decirlo claro, lo oscuro puede ser alucinante, pero vivir toda tu vida dentro de ella, puede resultar ser un mal y peor viaje. Un viaje mal dado, que dirían otros. La oscuridad es impresionante y que te atraiga o no, esa oscuridad de pozo hondo, ya depende de tí. Hay pájaros de mal agüero que les gusta vivir dentro de esa oscuridad alucinante y aunque no esté nada de acuerdo con ellos, les deseo suerte y que tengan el mejor viaje posible. El viaje se llama vida y tú serás el piloto que conduce la nave hacia otra vida que no tendrá posible retorno. Suena a historia interminable que se viene contando desde otros tiempos y que simplemente ahora intento darle un sentido y una dirección de correo. La única diferencia que hay entre los que vivían hace unos cuantos siglos y con los  los tiempos actuales, es que se ha colado internet por el medio  y por eso ahora, se pueden decir las cosas de forma supersónica y aún calentitas y recién salidas del horno.

La velocidad importa e importa mucho. Y calroi se podía dividir el mundo o la vida, en una época antes de internet y otra, que se situaría después. Pre y post. Hay más ejemplos del antes y del después, hay la época sin coches y con coches, sin tele y con tele. Y yo y esto no es para echarme el moco, las viví casi todas ellas. La de los coches no la viví al completo pero casi y porque en el pre, había muy pocos coches y ¿como se puede entender la vida sin coches?. Pues yo era tan feliz como una perdiz y menos ruídos y menos bocinazos y menos todo ese ajetreo que los coches que ha venido en el kit de los coches. Y noche de Reyes y noche mágica y quién fuera niño esperando a los Reyes. Y nervios y más nervios y comerse las uñas y comerse los dientes y hasta que llegue la noche y dormir demasiado poco. Mañana será un día grande y hoy también lo será. O  eso espero.












Alivio es poco y de liberación tiene mucho.

 

Después de 70 años de aprendizaje constante y contínuo y día a día y otro paso dado y otra fase superada y vuelvo atrás y me deshago el nudo donde me había quedado atrapato y de nuevo resuelvo y vuelvo a coger el hilo de la vida o me he quedado un año parado y estancado en un paso determinado y porque me había perdido de nuevo y pasaron meses y pasaron años y de nuevo entré en la lucha y todo este proceso que estoy explicando fue la constante que me ha hecho llegar hasta donde estoy. Nunca se trató de ser el mejor y el más listo de la clase, si no que se trataba de superar los obstáculos que se iban presentando ante mí. Luchador he sido, aunque que a veces por tanto luchar y por pasarme de utópico, esa mezcla resultó ser un tanto explosiva y eso me hacía volver atrás. La utopía me ha ayudado mucho, pero no me ayudado a superar obstáculos y porque en esa carrera de obstáculos había que ir día a día, con suma paciencia y además no he tenido siempre tanta claridad en mis ideas y tal y como, las tengo ahora y por tanto en esas veces, la utopía no me podía ayudar mucho, pero posterirmente me fue regalando argumentos e ideas y para conseguir ser mejor persona. No tengo mucho más que decir al respeto y ahora mismo me siento agradecido con tanto que me regaló la vida. ¿Que podría haber conseguido más cosas?...eso seguro, pero suena a tan hueco como todas esas malditas frases de superación y al final uno se ve obligado a tener que decir y porque al final, son frases carcoma que te van comiendo el cerebro y eso nos puede pasar a todos los que nos consideremonos como mortales. Es imposible hacerlo todo bien y siempre habrá fallos en todo que hacemos y hemos hecho. Mi visión de mi vida, es que en ella ha habido de todo y no todo ha sido bueno y no todo ha sido malo y peor. No soy mucho de dar consejos pero al final pico el anzuelo y sé que acabo dando alguno que otro, aunque tengo que aclarar no es mi intención original o primaria. No me gusta dar consejos de nada, ni dar lecciones sobre la humanidad, ni ejercer de catedrático todo pomposo y todo listillo y sentando cátedra a cada cosa que estoy diciendo y proponiendo y como si yo todo lo que dijera fueran putas verdades como puños cerrados y es que no puedo con los que van sembrado verdades y como les encantara esa mandanga y que les encanta hacerlo desde un púlpito.

Yo no quiero ni púlpito, ni tengo necesidad de sentirme por encima de los demás.. Yo sólo intento reclamar mi espacio propio y cuidar ese espacio, adornarlo de flores y plantas, hacerlo más humano, más tierno y más tiernamente delicado, que no pase frío y para eso tengo mi estufa de leña y oír el ancestral crujido de la leña, llenar mi sala de estar y de ser, con mis viejos fantasmas y hablar , desayunar, cagar, comer y cenar y compartir con ellos. Creo que no pido tanto y porque en realidad sólo estoy pidiendo que me dejen vivir dentro de mi espacio y lo demás, ya me encargo yo de hacerlo o de no hacerlo. Decían que la vida es una droga, pues bendita droga, ya quisiera tener yo, drogas así. Pues hay que hacérsole ver y porque he tardado 70 años en darme cuenta. Y mira que el secreto del que estoy hablando en teoría era bastante sencillo de entender. Toda la vida lo he tenido delante, a mi lado, a mis espaldas, por arriba, por abajo y por supuesto, delante de mis narices. Vivir es la causa, vivir es el motivo, vivir era ese objetivo, vivir y con todas sus letras y hacer del vivir tu zanahoria ideólogica.

Y mira que por el medio le fuí dando a todo tipo de drogas y probé hasta lo que eran los monos siderales. Y menuda mala historia la de los monos, aunque en éste caso, eran terrenales y porque nunca conseguí ni conseguiré, hacer vuelos espaciales. Lo mío siempre fue tocar tierra, pero en esos monos siderales probé lo que era vivir en las alcantarillas y en las cloacas del miedo y de la miseria. Uno piensa que las torturas de verdad, son una aberración de lo inhumano, que también lo es, y el puto el mono de mierda es otrotipo de tortura. Ese recuerdo es como pensar en negro y volver a viajar dentro de esa oscuridad. Me cuesta tanto olvidar de como de aquellas lo pasaba tan mal, que ahora mismo estoy pensando que estuve muy cerca de tocar el infierno. Meterse en ese pozo tan hondo y tan negro, tan inhumano, tan bestia, tan destructivo, que no sé como puedo decirlo o expresarlo o describirlo mejor y si digo, que todo era un dolor insondable y fuera de todo conocimiento, es que sé que me estoy quedando corto, muy corto. Era dolor que se elevaba al cuadrado o al cubo y te llevaba a otra dimensión que solo conocen los drogadictos y que por mi parte, no soy capaz de describir como me hubiera gustado describir. Es como vivir en una laguna negra, con el cielo y agua  negra, sin pájaros alrededor, sin viento que moviera esa negrura inóspita y que pasara lo que pasara, no había forma de poder salir de ahí. La frustación, la impotencia de verte tan débil y tan mierda y así de miserable y de arrastrado, tus principios en el fango o en la basura, tus ideales destrozados y tú solo pensando en la droga, en la puta droga que ha matado a muchos y otros como yo, nos hemos salvado por los pelos. Alivio es poco y de liberación tiene mucho. Hay drogas duras que matan y hay otras drogas duras que matan más y de esa noria envenenada, muy pocos son y serán los que puedan liberarse de esa puta noria.






















































































































































 que se iban presentando

MANÍAS Y GAFAS

Yo tengo una manía por encima pero muy por encima de las demás manías y esa es que nadie puede tocarme las gafas. Y el que me haga la puta b...