¿PUEBLO?

La gente lo que pide y lo que demanda, son soluciones. Salvo que aquí hay un pequeño problema, que algunos se pasan dos pueblos y lo que quieren es que le soluciones la vida y sin rascar el huevo. Siempre hubo listillos en la viña del señor y claro se suman a las demandas generales y si pueden poner una pica en Flandes, pues se sentirán triunfadores o los Reyes del Mambo. De todas formas es imposible que haya soluciones para todos, porque muchas demandas son totalmente lícitas y humanas, pero como se cuele un payaso de esos que nunca rascaron bola, las demandas las deforman y al final, las meten en su bolsillo.

Y una pregunta antes de seguir: ¿qué tengo yo que ver con el vecino de enfrente o el de al lado o el de más allá?. Salvo esas demandas generales si es que también las piden, no tenemos nada que ver. Y coño eso es el pueblo, el pueblo del día a día o el que veo todos los días y por mis muertos que no me veo con ellos en barricadas y quemando contenedores a todo trapo. O sea que dejémonos de milhojas y vayamos al grano: a mi me une a ese pueblo lo que me pica y me toca y por ese concepto que tengo de la solidaridad, los puedo apoyar en alguna de sus causas. Pero ya está.

Hasta ahí llegamos, hasta ahí llega el camino, después toca andar cada uno por su sitio. Tengo más en común con un africano muerto de hambre, que con muchos de los que me rodean. Lo siento, pero es así y me cuesta decirlo y me duele, pero las verdades siempre duelen. Por tanto a mi no me vale ensalzar al pueblo como un valor supremo o como un dios que nadie puede tocar, a mi me vale el día a día y demostrando lo que haces y lo que dices y de momento mis vecinos no dicen, ni preguntan, ni se molestan en preguntar. ¿Y estos van a ser mis compañeros de armas?. Anda y que os vayan dando (lo digo por ellos).

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