
En cuanto al clima, duro día. En cuanto a mi pobre cuerpo, peor día. En cuanto a deportes, fabuloso día. Hoy tuve una sobredosis de deportes. Primero balonmano y perdió España con Portugal. Después la Champions de fútbol y se clasificó el Barcelona, que es mi equipo. Mejor dicho, es mi equipo después del Celtiña y al Celtiña le toca jugar mañana en la Europa League y esperemos que gane y porque además de ser mi equipo, se lo merece y se lo merece por mérito propio. O sea que mañana Jueves también tengo partido. Y para completar la semana me falta ver el tenis con Carlos Alcaraz y jugando en el Open de Australia. Y me falta dar el parte de mi salud y sigo con dolor generalizado por todos lados y persiste la fiebre, pero lo más importante, es que sigo vivo. Estoy vivo pero jodido. Y como en éste mundo no hay tanta lógica como pensamos que debe haber y porque tarde o temprano, la balanza se va inclinando hacia lo más ilógico. Lo ilógico es que vayan triunfando tipejos como el Trump o como el Milei o el Bukele de Salvador y no sigo y porque para desgracia de la humanidad, hoy en día, hay más tipejos de éste tipo. Y esto era impensable hace unos cuantos años y porque parecía no volveríamos a esos tiempos siniestros de rabia, odio, sangre y de que volviera a funcionar la Gestapo. Pero viendo lo que ha pasado con Israel y su política nazi de quitar del mapa al pueblo palestino y entonces uno se pregunta, si el pueblo israelí no tiene memoria histórica y porque el Estado sionista está haciendo lo mismo con los palestinos que los nazis hicieron con ellos. Y la conclusión final ¿cual sería?, pues que los humanos siempre tropiezan y varias veces, con la misma piedra.
Y nadie es mejor que nadie y todos valemos y para que cada uno tenga su papel en ésta vida. La verdad es que en estos tiempos de capitalismo atroz y desmedido, se impone una pequeña élite rica y poderosa sobre todo el resto de la humanidad. Y antes esa élite intentaba disimular semejante desigualdad, por lo menos un poco, pero ahora corren tiempos donde ostentan todo su inmenso poder y con todo su descaro, nos gritan que ellos son que poseen todo el poder. Nosotros sólo votamos y ellos nos dicen cuando quieren que votemos y si les sale bien la cosa pues dirán que ellos apoyan la democracia y se les sale mal, harán como hizo Trump e intentarán dar un golpe de estado. ¿Y algo más ilógico que esto?. Claro que hay más gente como yo pero la gente como yo, no suele tener un ejército o una policía que nos defienda de nuestroa enemigos y porque la misma policía y gran parte de ese ejército, están infestados de seguidores tan fascistas como son ellos e incluso, más que ellos. Aparte de que esa élite tiene en nómina a muchos jueces de ultraderecha, a otros muchos periodistas que le doran la píldora al poderoso y por eso, se hinchan a lanzar bulos y burdas mentiras (la cloaca mediática, le llaman). El poder te señala y van todos estos seres asquerosos, lascivos y serviles, a por tu cabeza y una vez separada del tronco, la mostrarán a sus huestes nazis y para así elevar la moral fascista de la tropa. Con las banderas se corren sobre ellas. Con los himnos patrios se excitan tanto que se ponen a darse por el culo y de inmediato y con los desfiles militares se comen la polla los unos con los otros. Y si van a una corrida de toros (que por cierto, tanto les gusta) se darán inmensos baños de sangre. Les encanta: los Toros y su matanza, las banderas, las armas, los uniformes militares, la patria, la religión, la familia en su peor concepto, todo lo machirulo, el sabor de lo más rancio, la estética cutre del poder, el Julito Iglesias abusando de su servicio doméstico, el Abascal cabalgando en su corcél por los campos de España, la Ayuso diciendo que todo es culpa de la ETA y hay una cosa en que todos coinciden, que habrá que dar un Golpe de Estado.