EL PUENTE (Amalia Bautista)
"Cantar de ciegos", Carlos Fuentes
"¿Sabes lo que cuesta iniciar un amor, decir otra vez las mismas palabras y creer que los mismos actos son nuevos?"
Aurora Bernárdez
"Cuando se lo hayan llevado todo / como un papelito me doblaré en cuatro / olvidada me dejaré entre las páginas que leía / cuando aún me quedaba algo. / Alguien apagará la luz”.
HIJOS DE LA BONANZA (Rocío Acebal)
DIFUMINARSE
LETANÍA PARA LA SUPERVIVENCIA (Audre Lorde)
A medida que envejezco (Lawrence Ferlinghetti).
"Crónicas marcianas", Ray Bradbury
"Los hombres de la tierra llegaron a Marte. Al principio sólo unos pocos, unas docenas, porque casi todos se sentían enfermos aún antes de que el cohete dejara la tierra. Y a esta enfermedad la llamaban soledad..."
NO OS CONFUNDÁIS (Francisca Aguirre)
LOS VIEJOS COMO YO
A VECES, ME REVUELVO
VERDUGO (Pedro M. Martínez)
NO SOPORTO LOS CÍRCULOS VICIOSOS
FIJAROS
PALABRA DE TROLL (Batania)
PRAZA DAS BÁRBARAS
Praza das Bárbaras o Plaza de Santa Bárbara y situada en pleno casco viejo da Coruña. Ahí viví un año y justo en la casa situada a mano izquierda y está justamente detrás del ancho tronco del árbol. Casa pintada de blanco y que en su primera planta tenía un par de ventanas y en su segunda planta tenía otras dos ventanas más pequeñas y que todas daban a la plaza que presidía un hermoso Cruceiro y tal y como se ve en la foto. El resto de los muros de la plaza pertenecían a un convento, Convento de Santa Bárbara, que pertenecía a las monjas Clarisas y que estaba declarado como convento de clausura. El silencio era el sonido que predominaba en la plaza, aunque por la mañana los pájaros llevaban la voz cantante. Y como era y es una plaza apartada del mundanal ruído, el resto del día dominaba el silencio y a veces ese silencio era tan hermoso y tan especial, que te ayudaba a sobrecogerte con él y con la Plaza. De día pasaban por la plaza unas cuantas personas contadas y hasta podías oír el sonido y los ecos de sus pasos. De noche no pasaba nadie, aunque el Viernes o Sábado de cualquier fin de semana, algunos chavales se sentaban en el Cruceiro y para hacerse un "botellón". Y que a su vez consistía en beberse entre unos cuantos unas cuantas botellas de lo que fuera pero que siempre tuviera de base, alcohol. Y a veces estaban entre dos horas o tres y con la resonancia que tenía aquellas hermosa plaza, parecía que estaban haciendo el botellón en tu puta casa. Y otros, se echaban 5 o 6 horas bebiendo sin apenas respirar y entonces la cosa acababa mucho peor y todos a mear en la plaza y de cada vez daban más gritos y con más fuerza y más estruendosas risotadas y hasta había algunos que les encantaba romper contra aquellos hermosos muros de granito, las botellas de cristal que a su vez habían ido
vaciando. Y aquello ya no era tan bonito ni tan bucólico. Además, no se podía reclamar silencio y porque de tan puestos y ciegos que iban, las botellas de cristal que iban vaciando podrían ser dirigidas hacia tí o hacia tu casa. Supongo que las monjas de clausura que habitaban detrás de aquellos muros portentosos pensaban lo mismo que yo y porque ninguna de aquellas noches insufribles, ví que una monja abriera la ventana y para pedir respetuoso silencio. Allí nadie pedía nada, se hablaba en respetuosos susurros, apenas nadie gritaba (salvo esas noches de desmadre) y cuando pasabas andando hasta te molestaban el ruído de tus propios pasos. Aquella plaza o plazuela y porque era pequeña y porque además era muy coqueta, cuando entrabas en ella, parecía que entrabas en otra dimensión de otro mundo o de otro planeta...
¡YO NO PUEDO CON TODO! (Que tiempos aquellos)
Si seguimos aquí
Si seguimos aquí
y si aquí seguimos
no es gracias a nadie en concreto
pero sí es gracias a muchos que desconozco
que viven lejos o cerca de mí
incluso habrá alguno que me lo cruce por la calle
y no nos saludemos y por mutuo desconocimiento.
Yo no sé nada de su aspecto físico, ni mental
si es alto o bajo
si lleva gafas o no las lleva
si usa la máscara de cara seria
o se adorna con una espléndida sonrisa sociable
no sé si es calvo o luce melena
si tiene tetas o no las tiene
si en cambio de pezones tiene botones
si en las fotos sale riendo
o sale hierático y frío como el hielo
si le gustan o no las puestas de sol
si ama o no la luna
si es tierno y afable en el trato
o si es brutalmente simpático
si mastica, traga y después habla
o si habla con la boca llena.
No sé si es ella o es él,
No sé si se va a correr todas las maratones
porque le encante correr
o por escapar de la monotomía de su vida.
No sé si es triste o alegre
o si es triste y se alegre al verme
o es alegre y el verme, se pone triste.
En fin
vosotros me lleváis ventaja
me he desnudado muchas veces
y creo, que lo seguiré haciendo
y porque cuantas más veces me desnudo
os puedo asegurar
que me siento mejor
pero mucho mejor
o infinitamente mejor.
PAN Y CIRCO. Jessica Gómez
En Madrid cientos de personas han rodeado y acorralado para burlarse de él a un niño, UN NIÑO, cuyo único pecado fue ponerse una máscara.
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Vamos a ver. Yo a lo largo de mi vida he tenido mis manías y también mis paranoias. Estaría bueno que no las hubiera tenido. No soy ningún...
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Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...





















