ES MI PARTICULAR VIAJE ASTRAL


Y a veces hay alguien que te pregunta ¿y tú porque no viajas más?. Y yo le digo y le contesto, porque no me apetece viajar y eso que me encanta viajar en dique seco y eso significa, viajar sin moverme de éste sitio y es viajar con el poder de tu imaginación y acompañarla con unas cuantas fotos que has visto por ahí y yo sé que con eso no llega, ni es suficiente. Está claro que es muy poco material para hacerte una idea de como es cada sitio. Pero mi idea no es exactamente esa y porque no es mi pretensión llegar a hacerme una idea objetiva de ese sitio en concreto y porque lo que va me vale para mí, es mi propia idea sobre ese sitio. La idea que me hago es la que para mí tiene valor. Y ¿porque aún así no viajo?, pues por un razonamiento muy simplón y no viajo más por todas las incomodidades de los viajes, por comer tanto fuera de casa, porque no duermes en tu cama, porque ese water no es el tuyo y además está sucio, porque te falta tu mesa de estudio, porque ese sofá no me gusta y me resulta demasiado incómodo y porque el calor no lo soporto y con el frío no sabes como echo de menos mi estufa de leña. Pues si señor, estoy hecho un puto burgués con todas sus letras. Desde luego yo no voy del palo, que por cojones tienes que viajar y porque si no no serás un tío más completo. Pues me da exactamente igual ser o no un tío más completo. Y si yo me siento un ser más completo quedándome en mi puta casa, pues eso es lo que realmente importa, es lo que diga yo y punto y pelota. Además el que viaja mucho nunca le dará tiempo a conocer a fondo cada lugar o sitio y acabará conociendo 5 o 6 sitios de una ciudad o de una zona, pero poco más. Conocimiento superficial, que se llama, aunque siempre menos superficial que el mío. Pero tampoco yo pretendo quitarle el gusto por viajar a nadie y si le gusta que lo haga y cien mil veces si lo desea y mientras yo seguiré haciendo lo que he hecho hasta ahora, viajar en dique seco y sin necesidad de moverme de mi mesa.

Aparte que yo me canso y me saturo enseguida. Lo de andar me encantaba, pero tampoco era un forofo del tema. Y ahora hasta lo de andar lo tengo más jodido y por haber fumado como un camionero, 40 cigarrillos al día, aunque tengo que decir a mi favor que llevo alrededor de 10 años sin fumar, pero claro esa forma de fumar tan bestia, me ha dejado factura y me ha obstruído algunas arterias de las dos piernas y al andar 400 metros más o menos, no me llega el riego a los gemelos y de repente es como si me mordiera un perro en los dos gemelos y me tengo que parar por el dolor que siento y para recuperar de nuevo el riego sanguíneo. Le llaman, Claudicación Intermitente y claudicación porque claudica el riego sanguíneo e intermitente porque cuando me pasa, me paro durante un rato y recupero de nuevo la circulación en la zona. Que quede muy claro que tampoco me mata, pero me incomoda bastante. A veces y para ver el vaso medio lleno me consuelo pensando que no ha sido en el corazón o en el cerebro. Y claro éste tema no me ayuda mucho para querer viajar. De todas formas y antes de que me pasara esto, tampoco era mucho de viajar. Será porque mi necesidad de viajar es relativa, pero todos vosotros podéis comprobar que sigo vivo y que si no viajo tampoco va a pasar nada. Y tengo un amigo que es de esos viajeros de toda la vida, el tío disfruta viajando y siempre pensando en el próximo viaje y a donde y como y cuando. Y le encanta hacer el relato de sus viajes y a mí también me encanta y porque entre lo que leo de esos sitios, lo que yo observo en algunas fotos y la narración verbal sobre ellos (por ejemplo, de mi amigo), me encanta hacerme una idea de como puede ser más o menos, ese sitio. Es mi particular viaje astral.













RACHEL CARSON


 En la primavera de 1962, una mujer tranquila, con el cáncer avanzando por su cuerpo, se sentó frente a una máquina de escribir y cambió la forma en que el mundo entendía la naturaleza.

Se llamaba Rachel Carson.
Sabía que su tiempo era limitado. Y también sabía algo más inquietante: si guardaba silencio, millones de seres vivos desaparecerían. No por una catástrofe natural, sino por un “avance” celebrado como un milagro.
Ese milagro tenía nombre: DDT.
Durante la Segunda Guerra Mundial, este químico había salvado innumerables vidas al reducir enfermedades transmitidas por insectos. Su creador recibió el Premio Nobel. Tras la guerra, el DDT se convirtió en símbolo de progreso. Se rociaba en campos, jardines y barrios enteros. Los niños jugaban entre la niebla química. Parecía la victoria definitiva del ser humano sobre la naturaleza.
Pero Carson, bióloga marina especializada en los delicados equilibrios de los ecosistemas, comenzó a notar algo alarmante: los pájaros estaban desapareciendo.
Durante cuatro años reunió pruebas con una paciencia implacable. Lo que descubrió era simple y devastador. El DDT no desaparecía. Se acumulaba en el suelo y el agua. Subía por la cadena alimentaria. Llegaba a los peces. Luego a las aves. Allí debilitaba las cáscaras de los huevos hasta que no podían sostener la vida.
Las primaveras estaban quedándose sin cantos.
Su libro se llamó Primavera silenciosa.
La reacción fue inmediata y feroz. La industria química la ridiculizó. Puso en duda su salud mental, su formación y sus intenciones. Se publicaron parodias y advertencias alarmistas. Se dijo que sus ideas traerían retroceso y escasez.
Carson enfrentó todo eso mientras recibía radioterapia. Su cuerpo se debilitaba, pero su voz no.
Cuando el presidente Kennedy ordenó una revisión científica independiente, los resultados confirmaron sus hallazgos. Años después, en 1972, Estados Unidos prohibió la mayoría de los usos domésticos del DDT. Carson ya no estaba viva para verlo.
Las consecuencias fueron claras. Las águilas calvas regresaron. Otras aves se recuperaron. El silencio no se convirtió en norma.
La historia no terminó ahí.
Hoy, otro químico domina los campos agrícolas: el glifosato, componente principal de un herbicida ampliamente usado. Durante años fue presentado como seguro y revolucionario. Con el tiempo, surgieron debates científicos, demandas judiciales y posturas regulatorias contradictorias. Algunas instituciones lo consideran de bajo riesgo bajo ciertas condiciones. Otras han señalado posibles efectos preocupantes y han impuesto restricciones.
Investigaciones recientes también han observado impactos en polinizadores como las abejas, organismos esenciales para los ecosistemas y la producción de alimentos. La discusión continúa, compleja y abierta.
El paralelismo no es exacto. El glifosato no es DDT. La ciencia actual es más sofisticada y el contexto distinto. Pero el patrón resulta familiar: una sustancia ampliamente aceptada antes de comprender del todo sus efectos, grandes intereses defendiendo su uso y señales que invitan a mirar con más atención.
Rachel Carson entendió algo fundamental: no estamos separados de la naturaleza. Lo que liberamos en ella vuelve a nosotros. En el agua. En los alimentos. En el aire.
También entendió que una sola persona, armada con evidencia y convicción, puede alterar el rumbo de la historia.
Gracias a su valentía nació el movimiento ambiental moderno. Se fortalecieron las políticas de protección ambiental. Y se demostró que la ciencia podía abrirse paso incluso frente a una oposición poderosa.
Las primaveras aún cantan.
Ese canto es un legado.
Cuidarlo exige lo mismo que ella demostró: atención, pensamiento crítico y el coraje de no callar cuando algo no está del todo bien.
Sesenta años después, su fe en nosotros sigue siendo nuestra mayor responsabilidad y nuestra mayor esperanza.

PIDO UN CONGRESO DE VIEJOS QUE NO FOLLAN


 Y prosiguiendo con el tema de follar y sus derivadas. Yo propongo un Congreso internacional de los viejos que no follamos nada de nada y aquí no pueden entrar los que follan un poco y porque si follan un poco y se ponen a follar en el congreso y como conejos, entonces follan mucho más que nosotros y ya nada tendrán que ver con nosotros. El tema del Congreso sería un viejo que no folla nada de nada y que tampoco tiene una perspectiva de follar próximamente. Vamos, un viejo como yo. Un Congreso de viejos que no follan y nada de grandes e inmensos debates y porque allí vamos a lo que vamos y vamos a follar. A follar como descosidos y hasta que recargues las pilas totalmente y para que te duren unos cuantos años más. No habrá debates y entonces el tema sería, que nada más llegar al Congreso te irías a una habitación a follar y después a otra y a la siguiente y sin derecho a descanso y hasta acabar hasta las bolas por haber follado tanto.  La cuestión es salir sobresaturado y para que en unos años no quieras ni oír la palabra, follar. Oyes follar y te pondrás a vomitar y te dicen, vamos a follar y con sólo pensarlo, se te cae la polla al suelo. Hace años que no me harto de follar. Pero hay que contar que a ese Congreso sólo acudirán viejos que estarán dispuestos a follarse todo lo que se menee, pero claro, estamos hablando de viejos y con un polvete o dos, ya estaremos servidos. Ahora me estoy acordando de algunas personas y de una en concreto, que le gustaba follar a todas horas y en todas los posiciones posibles e imposibles y venga y ahora hacemos esta postura y después hacemos esta otra y a tí que te gustaba follar pero no tanto como a esa persona, ibas detrás de ella y como si fuera una orden a la que tenías que obedecer. Hay que follar ahora, pues se folla y hay que follar toda la noche, pues se hace. Mañana será otro día, pensaba yo por mis adentros, pero hoy es hoy y si me están pidiendo que sigamos follando, pues ahora que ya he cogido carrerilla, y simplemente con la inercia, seguiremos follando.

Y estoy de la palabra follar hasta los mismísimos. Y que hartura y sobre todo, si hablo tanto de follar y no follo nada de nada. Algunos piensan que follando se soluciona todo. Tampoco voy a decir lo contrario o sea, que no sé soluciona nada. Porque hay casos y casos y hay personas y personas, pero a mí me cuesta creer que pueda ser una solución para todo. Desde luego destensiona tendones y músculos y te relaja y en cierta forma hay ciertos polvos que son terapéuticos y por tanto te abren el abanico de las posibles soluciones de ese problema que tienes pendiente o esa, te dejan en mejores condiciones para poder afrontar el otro problema. Pero claro, esa no es la solución a ese problema. Ahora me vino a la memoria un tipo de polvos que siempre llamaron mi atención y son los polvos compasivos y que se dan cuando el uno está consolando al otro o los dos se están consolando mutuamente y hay un momento en ese proceso de consuelo en que los dos se enredan a besos, abrazos y aquello acaba en polvete. Hasta por compasión se puede uno echar un polvo. Yo tuve bastante suerte y por haberme echado muy pocos polvos de éste tipo. Duele y hace daño, con sólo pensarlo.

Y hablando de todo un poco y no me voy a repetir con que no follo, pero ya lo he dicho. Aunque por decirlo muchas veces nadie me va a obsequiar con un polvete. A lo que iba, yo intento compensar esa carencia, con unas cuantas pajas que si voy sumando y sumando, ya son bastante más de las que tenía apuntadas. Y bueno y eso me cubre y en parte mis necesidades sexuales. Ahora bien, no es lo mismo y es que no es igual un jamón serrano de chichinabo que un jamón ibérico de 5 jotas. No son comparables y ni por asomo. Con el tema de las pajas, voy tirando y me va cubriendo esa necesidad tan primaria. Y no por ser tan primaria no va a dejar de ser una necesidad básica y necesaria. Pido que se celebre el Congreso y de una puta vez por todas.













 

PEDAZO DE LIBERACIÓN

 

Y como coño uno se puede comer el mundo. En mis épocas de joven sabía como comérmelo y porque no lo pensaba dos veces y me lo comía y en la digestión me preguntaba ¿y ahora que hago?. Nunca supe cual era la respuesta correcta. Más tarde pensé que el mundo sería demasiado indigesto y por un tiempo, dejé al mundo de lado y no por nada especial y porque simplemente mi motivo fue su difícil digestión. Y cuando en mi época más madura y cuando los años no perdonan, volví a querer comerme el mundo y ya fuera indigesto o no lo fuera. Y ahora sigo tirando de ese hilo y por eso digo, que vivo del cuento que la vida me ha regalado. Lo único que ha cambiado entre mi juventud y ahora, es que de joven tenía toda la vida por delante y ahora tengo la mayoría de mi vida por detrás. Y eso marca tus comportamientos y no llegan a limitar mis esperanzas y porque las esperanzas van por libre. Y eso no tiene edad posible y ni hay un antes y un después. En lo físico sí que lo noto, pero eso es ley de vida y cuando es ley de vida, poco puedes hacer. Aunque es verdad que algo se puede hacer y cuidarse, mimarse, comer sano, practicar algún deporte, follar mucho y je, je, jé y no me escarallo de la risa y porque en éste último aspecto del folleteo, debería estar llorando a moco tendido. No sé ni cuando follé por última vez y tampoco sé si follaré alguna vez más en mi vida. Y después hay algunos que dicen y hablan de la sexualidad de los viejos y estos que lo dicen, os aseguro que no son viejos y porque hablan que nuestra sexualidad, la de los viejos pellejos, como si fuera igual de rica y de plural, que en otras etapas anteriores de tu vida. Y voy yo y me lo creo. De joven, yo no paraba de follar y ahora de viejo, no paro de no follar. Mi realidad es esa y la de los demás viejos como yo, no debe estar muy lejos. Yo tengo un amigo que es un follador nato y pasa una mosca y ya se la está follando. Es increíble la rapidez de reflejos que tiene y es un una pantera salida en busca de su presa. Hay depredadores y hay los que se ponen a observar y tal y como es mi caso y cuando te vas a decidir... tu objetivo ha desaparecido del mapa. No soy muy rápido en el tema de ligar pero tampoco quiero ser tan veloz y tan rápido y porque el tema del sexo y de ligar me los tomo muy a pecho. Hay una cierta envidia sana cuando veo a otras personas que se comen la boca en diez segundos y ya están metidos en el lío, al minuto siguiente.

La verdad es que nunca me funcionó el ir tan acelerado. Yo creo que unos nacen así, como yo y otros nacen salidos y con la polla como bandera. Y a veces intenté darle la vuelta a la tortilla y me puse en modo rápido en el tema sexo, pero siempre y siempre ese tiro me salió por la culata. Y por esa misma y simple razón siempre volví a lo que conocía. Hay cosas y porque mucho que uno quiera, nunca podrás cambiarlas. Yo soy de sexo lento, tranquilo y sosegado. Después claro está, también todo esto del sexo depende del tiempo que le dediques y ahí me he pillado los dedos y porque por ejemplo, mi amgo le dedica al tema, día y noche y con un entusiasmo y unas ganas, que para que contaros y yo en cambio, le dedicó y como mucho media hora y muy de vez en cuando. Y así es imposible que yo pueda follar adecuadamente. Y como cada uno tiene su propia idiosincrasia pues habrá que respetarla. Pero coño después no te quejes ni llores con que no follas. Mis mejores polvos en éste vida han venido precedidos de besos, de caricias y de contarnos muchas y largas historias y casi nunca fue al revés y primero el sexo y después, todo lo demás. Y no os creáis que esto que parece tan sencillo, lo entendí en unos cuantos años y porque no y no sé muy bien la cifra exacta de años en que me dí cuenta que yo era así y que no había que comerse el coco por ser de esa manera. Creo que sobre los 61 años, me eché una mano a mi mismo y porque ciertamente acepté y de una puta vez por todas, que yo era así y que no me iba a morir por ello. Y no sabéis que pedazo de liberación sentí por cada una de mis células.













NO TENGO UN BOLSILLO MÁGICO...

 

No tengo un bolsillo mágico del que salen sentimientos

los sentimientos nacen y crecen sólos

la magia la llevan dentro

y ya depende de cada uno

la proporción de magia que le queramos dar.

Mis sentimientos son mágicos

y porque están dotados de magia al 100%

yo adoro la magia del amor

y porque si no es por esa magia

¿quiém me podría explicar como funciona el amor?. 

Con la magia nacemos

al crecer la iremos perdiendo poco a poco

en la adolescencia hay un choque de trenes

entre la realidad y la magia

en la juventud volvemos a dejar entrar la magia

somos más porosos y más sensibles

y eso nos lleva a querer un mundo tan diferente a éste

que hasta que nos transformamos en pura utopía.

Y de adulto ¿qué queremos?

pues muy sencillo

ser mejor personas

más calmados, más sosegados

y parar un poco la velocidad del vivir

y tomar decisiones viendo la cara A y la cara B de la vida.

Y de viejo ¿qué quiero yo?

pues seguir disfrutando de todo lo que hago

ser más imprudente que prudente

decir las cosas a la cara

y sin medias palabras y sin medias tintas

escupir contra viento y marea

y delimitar claramente

hasta donde pueden llegar los que me rodean.

Ahora, mi espacio es sagrado

no tiene leyes escritas que marquen pautas de convivencia

ni fronteras que se tengan que defender

ni siquiera tiene carreteras que lo atraviesen

ni tiene un idioma propio

y yo entonces reivindico, 

es mi propio espacio

que defenderé con uñas y dientes.













CLARO QUE HAY Y HABRÁ ALGUNO...

 

Claro que siempre hay y habrá alguno

que al leerte dirá

piensa mal de éste tío y acertarás

Esta es su fórmula universal que les vale para todo

sirve igual para un roto 

que para un descosido.

Hay gente que va así por la vida

cargada de negatividad 

con su negra sombra sobre su cabeza

dotada de su arma de destruír personas

y su lema y por encima de todo

es y será la abolición de todo lo humano.

En fin, 

que lo que más les gusta es

cortar cabezas

ametrallar pensamientos

demoler sentimientos

y amenazar al que no piense como ellos

e insultar, agredir y faltar al respeto.

Son pocos pero cada vez son más

y no nos vaya a pasar la misma historia

que se reflejaba en un poema escrito hace 80 años:

"Primero vinieron por los socialistas,

 y yo no dije nada, porque yo no era socialista. 

Luego vinieron por los sindicalistas, 

y yo no dije nada, porque yo no era sindicalista. 

Luego vinieron por los judíos, 

y yo no dije nada, porque yo no era judío.

 Luego vinieron por mí, 

y para entonces no quedaba nadie que hablara por mí".













23 de Enero

 

23 de Enero

se avecinan lluvias

dice el hombre del tiempo

y yo digo

se avecinan lluvias y temporales

y rachas fuertes de viento y sentimientos 

por el día, 

nos vestiremos con escarcha blanca de la mañana

de tarde, emitiremos señales de luz

y para que todo el mundo sepa

que no hay tarde que no me acuerde de tí

y de noche, nos declararemos reyes de la noche. 

Yo, en mis tiempos lejanos

fuí rey de la noche

no me dieron ningún premio

ni siquiera me dieron un abrazo de consuelo

fuí rey de la noche

y mirar donde ahora estoy.

Y la noche sigue siendo mía

pero ahora la vivo en otra dimensión

distinta perspectiva

distinta ilusión

distinta forma de querer las cosas

y distinta esperanza la que alimenta mi alma.












NO ES LO MISMO...


 No es lo mismo lo que ahora me dices

que lo que me dijiste

en aquellos tiempos remotos

ni siquiera me miraste a la cara

me trataste con todo tu desprecio

y como si yo fuera un mierda

un don nadie, 

un pobre hombre perdido

y no y no lo era

yo amaba y sentía

y te decía desde el más absoluto silencio

hablemos y porque nos lo merecemos

nos debemos dignidad y respeto.

Y nunca me llegaste a entender

tú vivías dentro de otra película

donde siempre eras la protagonista

que se salvaba en el último momento

y yo era ese tío molesto e incómodo

que te repetía día sí y día también

quiero hablar contigo

y el gran problema es que de aquellas

ni yo sabía para qué.














Maria Delgado


 Un astronauta que pasó 178 días en el espacio revela una "gran mentira" de la que se dio cuenta cuando vio la Tierra.

Ron Garan, un ex astronauta de la NASA, ha pasado 178 días en el espacio y ha acumulado más de 114 millones de kilómetros viajando en 2.842 órbitas alrededor de la Tierra. Su viaje, sin embargo, no ha sido sólo acerca de números impresionantes. Durante uno de esos viajes, experimentó algo que pocos humanos han experimentado alguna vez: el llamado efecto general, un fenómeno que transforma la forma en que vemos nuestro planeta.
El efecto de visión general - o "efecto general" - es un choque de realidad común entre los astronautas. Al observar la Tierra desde el espacio, se dan cuenta, visceralmente, de que el planeta es un sistema único, frágil e interconectado. Para Garan, la experiencia fue tan notable que la describe como un "gran despertar". En una entrevista con el sitio Big Think, reveló: "Ciertas cosas se vuelven innegablemente claras cuando estás allí arriba. "
Desde su ventana en la Estación Espacial Internacional, Garan fue testigo de impresionantes fenómenos naturales: tormentas relámpagos que se asemejaban a destellos paparazzi, las aurora boreal bailando como cortinas brillantes, y la atmósfera de la Tierra tan delgada que podías "casi tocar con tus manos. "Pero era la delicadeza de esa capa lo que lo tenía alerta. "Me di cuenta de que todo lo que sostiene la vida en la Tierra depende de una capa frágil, casi como el papel", explicó.
La atmósfera, con sus pocos kilómetros de grosor, es lo que protege todas las formas de vida de las condiciones hostiles del espacio. Para Garan, esta visión ha puesto de relieve una paradoja: mientras que la biosfera es vibrante y llena de vida, los sistemas humanos tratan al planeta como una "subvención a la economía global. En otras palabras, damos prioridad al crecimiento económico a costa de los sistemas naturales que nos sostienen. "Estamos viviendo una mentira", afirmó.
El astronauta también señaló cómo problemas como el calentamiento global, la deforestación y la pérdida de biodiversidad son tratados como problemas aislados cuando, de hecho, son síntomas de un problema mayor: la desconexión humana con el planeta. "Desde el espacio, queda claro que no nos vemos como parte de un todo. "Mientras no cambiemos esta mentalidad, seguiremos estando en crisis", dijo.
La solución, según Garan, es un cambio radical de prioridades. En lugar de pensar en "economía, sociedad, planeta", deberíamos invertir el orden: "planeta, sociedad, economía". Este simple intercambio refleja la necesidad de colocar la salud ambiental como base para todas las demás decisiones. "Esta es la única manera en la que realmente evolucionaremos", argumentó.
Otro punto crucial es la independencia. Garan comparó el efecto general con "una lámpara de relámpago" - una epifanía sobre cómo cada acción humana, por pequeña que parezca, afecta el equilibrio global. "No tendremos paz en la Tierra hasta que reconozcamos que todo está interconectado", afirmó.
Desde su regreso a la Tierra, Garan se ha dedicado a proyectos que promueven la sostenibilidad y la cooperación global. Su mensaje es claro: necesitamos urgentemente repensar nuestro lugar en el mundo.
¿Alguna vez te has parado a imaginar cómo sería ver la Tierra desde esta perspectiva? Aunque eso no suceda, la visión de Garan nos recuerda que cada elección -desde el consumo de energía hasta el uso de recursos- es un paso hacia la preservación (o la destrucción) de esta delicada "concha" que llamamos hogar.

Mi relación con el mundo


 Mi relación con el mundo

es cuando menos que complicada

mi idea del mundo

no es la que hay

ni siquiera se aproxima

y hasta se podía decir

que son incompatibles.

Nada tiene que ver la una con la otra

la mía, es producto de mi imaginación

y por eso tiene más de irreal que de real. 

La idea que tiene el mundo de si mismo

es una idea apocalíptica

producto de una destrucción total y global

nada quedara en pie

arderá todo lo que es susceptible de arder

la lluvia será ácida y corrosiva

las ratas saldrán de las cloacas

el viento se convertirá en ciclones

el mar se hará caldo de cultivo

y los ríos serán cauces secos.

Mi idea no es que sea mejor

pero mi idea es mía

y yo creo en mis ideas. 

No todo van a ser campos de margaritas

pero tampoco no todo tiene que ser

armas de destrucción masiva 

y la aniquilación de la humanidad.


















UN BULTO DE CARNE CON OJOS

 

Aún no vengas a casa

no está encendida la chimenea

y estos días hace demasiado frío

ni hice la cama

salí a primera hora y no tuve tiempo

ni tampoco muchas ganas

no sé lo que me pasa

pero estoy desganado

apático y un poco ido.

Tendré que pedir la medicación al psiquiatra

y porque ya me la tomé otras veces

y no es que funcione

pero me atonta y me calma

y me deja zombi.

El truco consiste 

en anularte el alma y el cerebro

y hasta que te conviertas en un bulto de carne con ojos.













Hace frío en mi interior


 Hace frío en mi interior

y eso que el calor va por dentro

pero debe de ser que estoy tan, tan y tan frío

que tendré hielo en mis entrañas

y salvo mis órganos huecos que se calientan por si sólos

tengo miedo de que revienten mis cañerías congeladas

y que el grifo deje de darme agua

y que la nieve se haga bola de nieve

y que se precipite en un alud.

Yo podía ser un alud

que baja de la alta montaña 

y por senderos que nadie conoce

que pasa de ser lengua blanca

y que se convierte en una avalancha.













HISTORIA DE LA SOMBRA (Eduardo Galeano)


El primer sabor que recuerda fue una zanahoria.
El primer olor, un limón cortado por la mitad.
Recuerda que lloró cuando descubrió la distancia.
Y recuerda que una mañana ocurrió el descubrimiento de la sombra.
Aquella mañana, él vio lo que hasta entonces había mirado sin ver: pegada a sus pies, yacía la sombra, más larga que su cuerpo.
Caminó, corrió. A donde él iba, fuera donde fuera, la perseguidora sombra iba con él.
Quiso sacársela de encima. Quiso pisarla, patearla, golpearla; pero la sombra, más rápida que sus piernas y sus brazos, lo esquivaba siempre. Quiso saltar sobre ella; pero ella se adelantó. Volviéndose bruscamente, se la sacó de adelante; pero ella reapareció por detrás. Se pegó contra el tronco de un árbol, se acurrucó contra la pared, se metió detrás de la puerta. Donde él se perdía, la sombra lo encontraba.
Por fin, consiguió desprenderse. Pegó un brinco, se echó en la hamaca y se separó de la sombra.
Ella se quedó debajo de la red, esperándolo.
Después supo que las nubes, la noche y el mediodía suprimen a la sombra. Y supo que la sombra siempre vuelve, traída por el sol, como un anillo en busca del dedo o un abrigo viajando hacia el cuerpo.
Y se acostumbró.
Cuando él creció, con él creció su sombra. Y él tuvo miedo de quedarse sin ella.
Y pasó el tiempo. Y ahora, cuando se está achicando, al cabo de los días de su vida, tiene pena de morirse y dejarla sin él.











EL TIEMPO

 


El tiempo se me escapa

entre los dedos de las manos

lo quiero retener y cierro los puños

con inusitada fuerza 

quiero golpear al tiempo

quiero noquearlo

y ver como cae al suelo

como un cuerpo sin vida y sin aliento.

Quiero vivir sin prisas

pero me pueden las ganas de vivir

y de nuevo caigo en su trampa

las prisas son pirañas

que se comen al tiempo a dentelladas

lo devoran y lo desmenuzan

y al tiempo se le caen los años, las horas,

los minutos y segundos

y el tiempo se quedará sin herramientas

sin números, sin minutero

sin segundero

sin nada que llevarse a la boca

y entonces el tiempo

se rendirá sin poner condiciones.












MAÑANA DE AYER, DE HOY. JAIME GIL DE BIEDMA

 

Es la lluvia sobre el mar.
En la abierta ventana,
contemplándola, descansas
la sien en el cristal.
Imagen de unos segundos,
quieto en el contraluz,
tu cuerpo distinto, aún
de la noche desnudo.
Y te vuelves hacia mí,
sonriéndome. Yo pienso
en como ha pasado el tiempo,
y te recuerdo así.














GAVIN NEWSOM

Gavin Newsom, gobernador demócrata de California y uno de los oponentes más creíbles de Trump en la Casa Blanca, decidió dar una lección gratuita a Europa desde el Foro Económico Mundial de Davos sobre cómo resistir al trumpismo y a su peligrosa megalomanía.
Palabras iluminadoras que deberían leer y escuchar sobre todo ciertos autoproclamados "patriotas" y animadores de nuestro país.
No debemos ser diplomáticos. Absolutamente.
Es una locura.
Esta es la hora de reaccionar.
Es hora de tomárselo en serio y dejar de ser cómplices.
"Es hora de mantenerse firmes y sólidos, de tener columna vertebral.
Lo vi en Estados Unidos, con el Congreso sumiso jugando en dos frentes: Dicen una cosa en un mensaje o en un tuit y otra en público. Es hora de tener principios. Y de permanecer unidos".
Esta idea de tomar Groenlandia es absurda y debe ser abordada con firmeza y una voz unificada.
Trump es bueno para explotar las debilidades, pero se retira cuando le dan un puñetazo en la cara. Basta de formalismos. Dejen de tratar de calmarlo. Combate el fuego con fuego.
Son ustedes quienes deciden colectivamente, no yo. No soporto esta complicidad, la gente que se doblega. Debería haber llevado un montón de rodilleras a Davos para los líderes mundiales.
"Quiero decir, repartir coronas y reconocimientos, los premios Nobel que se regalan... es patético". Espero que la gente entienda lo patética que parece en el escenario mundial. Al menos desde el punto de vista estadounidense, es embarazoso.

 

¿SOMOS NÚMEROS?

                                                Y que pasa si un día te despiertas y te das cuenta que todas tus fortalezas se han convertid...