NO SOY PROFETA EN MI TIERRA
Desde luego que no soy profeta en mi tierra
porque si lo fuera
menudos coñazos tendría que soportar,
me reconocerían nada más pisar la calle
me pedirían que firmase su libro de autor
y el autor sería yo
el mismo que ahora os está firmando
y que vergüenza ma da sólo pensarlo
otros me pedirían un consejo
sobre algo que le ha pasado
y yo por dentro pensando
pues suicidarse es una opción y una alternativa
y por fuera diciendo
pues coge la opción que más te convenga
que es como decir nada es igual a cero
y cero al cuadrado vuelve a ser cero
¿y yo que sé? y ¿de que coño me hablas?
¿y porqué me cuentas tu vida?
si ya tengo suficiente con la mía
y más gente pidiéndome mi firma
sobre objetos personales,
sobre libros escritos por mí
y sobre la pesadilla que estoy teniendo ahora mismo.
LA VIDA ES COMO EL VIENTO
La vida es como el viento
si sopla fuerte y viene agitado
te despeina y te zarandea en cortas sacudidas
y si lo hace de manera constante
y permanenciendo agitado durante un largo tiempo
entonces, te desquicia
y poco a poco irá horadando tu raciocinio
y al final, la locura entrará en tí
y por donde menos te lo esperabas.
Si el viento es calmo y pausado
tú seguirás sus pasos con suma cautela
y te sosegarás poquito a poco
con tranquilidad, con calma, con sosiego
y entrarás en el mundo de la calma
y donde la pausa que te da la calma
tendrá más valor que en ningún sitio.
La calma te dirán, es nuestra filosofía de vida.
También hay vientos que mueven temores y
miedos
y que los traen de cualquier sitio
y donde aún domine el imperio del miedo
pasan por las celdas, por las camas de hospitales,
por los comedores de los muertos de hambre
por las calles donde ayer corrió la sangre
por las palabras que fueron calladas y a fuerza de balas
recorren todo el miedo que se condensa en sudor y lágrimas
siguen por toda esa frustración
de todo eso que sabemos hacer
pero que no nos dejan hacerlo y porque está prohibido...
Y todos sabemos que el viento del Norte
nos trae nieve y frío
y que el del Sur, nos arrastra lluvia húmeda
y que allá arriba el uno se pelea con el otro
pero hace millones de años que llegaron a un acuerdo
y ésta semana me toca a mí
y a la siguiente semana,
te tocará a tí.
Pero también tienen su parte de niños
y por eso y de vez cuando
se vuelven a pelear entre ellos
y entonces se produce
una auténtica pelea de gallos.
Y hasta que llega un señor mayor, como yo
y los manda ir a sus respectivos sitios.
LOS MOCOS DE LA FURIA. LILIANA BODOC
HACE 10 AÑOS...
Hace unos 10 años aproximadamente hablando, alguien y no sé quién coño me dijo (y eso me da una rabia que te cagas): "que le gustaban y mucho mis poemas (por supuesto, no todos) pero que le parecían demasiado largos y que para leer todo aquello, había que tener demasiada paciencia". Y yo me la quedé mirando (aunque ya digo, que no sé quién es) y me conteste a mi mismo y para mis adentros y me dije, si tú supieras lo que me cuesta cortar un poema y porque mí y por mis ganas, haría poemas más largos que un día sin pan. Haría poemas de 20 páginas y porque sólo pararía cuando mis dedos se rebelaran y me dijeran que no, que ya no pueden más, que están completamente agotados y que están sufriendo calambres, rampas y que están más tiesos que una mojama. Claro que un poema así, no vende y es más ni se compra ni se vende o por lo menos, no triunfará mientras sea yo el pringado que lo escribe. Si fuera alguien con renombre y un famoso autor de poemas o un afamado escritor que ahora mismo le dió por escribir poemas, seguro que pasaría todo lo contrario y porque sería tachado como un gran poeta y con el valor añadido, de ser un poeta muy original y porque esa gran originalidad suele ser atada a la mano de un famoso. La fama crea más fama o sino se la inventan y ahí entra la originalidad. Y cuando no la encuentran y porque ese poeta está en pozo seco y porque en éste mundo todo se agota, pues la buscan entre esos que escriben, como yo y la copian con todo su descaro y simplemente le añaden su firma.
Claro que no sólo es por eso, pero eso que ahora estoy diciendo yo, ya depende de la calidad con la que uno escribe, de su semántica rica o pobre, de las palabras que usa y del momento en que las usa, de los verbos, de los adverbios y de como todo esto lo mezcla y como de ahí nace un bello poema. Pero es curioso eso que estoy diciendo y porque en realidad a mí me importa una mierda la corta o larga extensión de un poema, pero desde que me dijeron eso, me hago dos o tres pausas cuando lo estoy escribiendo. Y entodas esa pequeñas pausas calculo la extensión del poema y como si lo midiera y a la vez voy calculando la extensión de lo que me falta por escribir. Y os juro que no hago esas pausas queriendo, pero debe ser el subconsciente el que me manda y ordena que haga esas pausas. Y puede que cuando estoy en el acto del escribir y sólo digo que puede, que esté pidiendo a gritos cualquier aportación y que por esa rendija se cuele ese subconsciente. Y que parece que no manda nada y ¡joder si manda!. Si hasta hay veces en que pienso que manda más que mi lado consciente y que en teoría éste debe ser el último que manda las órdenes.
Y ¿porqué me dice eso el subconsciente?. Pues no tengo ni puta idea. A lo mejor es porque tiene una idea más comercial en éste asunto o tiene una táctica y una estrategia muy diferente a la mía y en ella está incluído el estar calladito el máximo tiempo posible y cuando intuye una fisura que se está produciendo en mi espacio vital o en mi coraza de andar por la vida, se cuela con todo su armamento ligero y pesado y me hace tomar decisiones que nunca jamás, tomaría. Esto que estoy diciendo, debe ser parecido al amor. El amor también pasa de cálculos y cuando el amor te engancha, sólo quiere ir al grano de la cuestión ¿Y cuando quedamos? y ¿cuando nos vemos? y ¿ésta tarde podemos quedar?. Las prisas suelen malas compañeras de viaje, pero en cuestiones amorosas no son tan malas y hasta pueden ser las mejores. Y porque en el amor las cosas funcionan de otra manera y las reglas que usamos para otros asuntos más terrenales no son ni de lejos las mismas que usamos para el amor.
MI VITALIDAD
Mi vitalidad no se mide en amperios
ni en grados farenhgeit
mi vitalidad no tiene posible medida
o por lo menos no la tiene en éste mundo
y aclaremos un poco todo esto
y lo digo porque por tema de edad, ha bajado
pero por otro lado, ha subido de escalón y de categoría
y porque no todo es el plano físico
y hay que tener en cuenta y mucho
el poder de tus pensamientos
saber su intensidad
calcular su potencia
y definir su estrategia
y saber hasta donde pueden llegar tus sentimentos
y en estos dos aspectos me siento pletórico
y enormemente rico y casi millonario.
Yo hasta ahora era uno
y ahora lo sigo siendo
pero me he añadido tantas cosas nuevas,
buenas y a la vez, mejores
que ahora ya no sé muy bien quién soy.
A veces la parte añadida supera a la otra
y por eso muy pocas personas me reconocen
y porque al no ser el mismo que antes
y cuando de verdad se enteran que soy yo
en el plano físico
me miran con toda la desconfianza de el que no sabe de que
vas
y al mismo tiempo que me preguntan
Y si eres tú ¿qué te pasó?
y yo les contesto con la mejor de mis sonrisas
y porque no tengo palabras para describir lo que me pasó
y puede ser que fuera aquél día
y en donde me bañé por última vez
en aquella maravillosa playa del Sur
y en donde había unas olas que eran para cagarte allí mismo
y vino una que ahora me parece inmensa
y me estampó la cabeza contra la arena
y desde esa tarde
vivo en éste estado confusional en el que ahora me encuentro
y hay días
en que me invaden ideas delirantes
y hay otros,
en que me hago largos viajes siderales por el Universo
y ambos tipos de días, son alucinantes.
Rosa Rodríguez, ganadora de 2,7 millones de euros en 'Pasapalabra'.
«No me da rabia compartir el bote con Hacienda, me parece justo. Soy una creyente de que las personas que más ingresos tienen deberían contribuir más para poder vivir en la sociedad tal y como la conocemos. Gracias al sistema de impuestos, tenemos un gran sistema de servicios públicos.
UN MÍNIMO RESUMEN VITAL (Para mí, demasiado resumido)
Naces y donde te haya tocado nacer
y si vienes con una barra de pan bajo el brazo
bienvenido seas a éste mundo tan desigual y tan imperfecto
y al que has caído con buen pie
y si has venido sin pan y sin nada para llevarse a la boca
se cagarán en tí nada más nacer
y ésta sólo será la primera vez
y porque se irán cagando en tí
en innumerables veces.
Después creces
y en teoría irás absorviendo conocimientos
y al mismo tiempo
te nacerán las primeras dudas
que te confundirán un huevo
y esa especie de nube confusa
ya te acompañará para el resto de tus días.
Y aquí te paras y piensas
que dudar está muy mal
y porque a esa edad
sólo quieres certezas y tener las mejores sensaciones.
A esa edad somos pequeños nazis.
Más tarde
uno se va definiendo en lo que quiere hacer
y en mi caso me definí por la medicina
aunque como dije otras veces
pude ser biólogo
pero en la moneda que lancé al aire
salió medicina
y por esa simple razón me hice médico
y nada de esas patrañas que dicen
que uno se hace médico por vocación
y ¿qué es la vocación?
y viene a ser como si al nacer
ya sabías que ibas a ser médico.
Hay dos casos en que se usa la vocación
y como argumento de porque estudiaste esto y no lo otro
y hablamos de los curas
y hablamos de los médicos
y yo desde luego de cura no tengo nada
y he dejado de ser médico
desde que me jubilé
y ahora vivo del cuento
y de todo lo que fuí pagando mientras trabajaba.
Pero volvamos a recoger el hilo que tenía entre mis dedos y
entonces, prosigamos...
Más tarde acabé medicina
y en teoría entré en mi etapa de adulto
y ya todo lo que ocurrió después se podía resumir en cuatro
frases y media
curré y curré como un loco y como un descosido
me casé, tuve tres hermosos hijos
me reconcilié con la vida
pero no con mi mujer
y en consecuencia, vino el divorcio.
Ahora seguimos divorciados
mis hijos se hicieron mayores
y yo sigo penando con mi propio castigo
y es que me han condenado
a un largo arresto domiciliario
y ahora vivo entre éstas cuatro paredes
y con mi estufa de leña
y con mi máquina de aire acondicionado
y con todo lo que voy escribiendo
y de vez en cuando,
cago, meo, como, ceno frugalmente,
me hago una paja de cuando en vez
y todo el tiempo en que puedo y además si me dejan
sigo escribiendo y como si la vida me fuera en ello.
ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...







