ALGO SE HA MUERTO DENTRO DE MÍ


En éste momento paso de juzgarme

alguien me acaba de decepcionar

uno más en mi lista particular.

Mañana cumplo 70 años

ésta noche hace demasiado frío

y ahora podía decir

y nadie me quiere

ni me va a querer.

Pero no lo voy a decir

no señor, no lo voy a decir

y porque no es el momento

para andar con chorradas melancólicas

ni con otro tipo de milongas

y yo prefiero mirar hacia delante

y porque últimamente he visto demasiado hacia atrás

y  por eso no quiero quedarme encallado 

y atrapado en las nieblas del pasado.

Hay demasiadas cosas que resolver

y del ahora y del después

y por un tiempo

tendré que olvidar todo aquello que fue

y que además, no pudo ser.

Sobre mi pasado pido una pausa

pido un descanso

pido un tiempo muerto

y pido un respeto hacia mi silencio.

Estoy de duelo

se me ha muerto algo dentro de mí

y ahora quiero centrarme en su funeral

y en su entierro.

Al final

todo muere

y hoy, 

algo se ha muerto dentro de mí.














OMBLIGOS

 Y porque no se pueden decir cosas por decir

y porque no se puede hablar por hablar

o maldecir a alguien porque te cae mal

o porque no lo puedes soportar más

 y porque no se le puede dar

una buena hostia dialéctica al que persiste en molestarte

y acaso no sé la tiene merecida

y por plasta, jartible y egocéntrico.

Hay personas que han construído su chalecito

al borde de su ombligo

desde allí tienen unas hermosas y espectaculares vistas

y entre ellas al jardincito que vino con su chalecito

el jardincito tiene flores y plantas de todo tipo

y hasta tiene una esquina con plantas aromáticas

y su jardincito y como no, está emplazado

al fondo pero al fondo más profundo de su ombligo

está protegido de factores y agentes externos

tiene cuatro horas de sol al día

y hasta los vientos huracanados

pasan por encima de él.

Es un ombligo de protección oficial

le sale barato porque es su propio ombligo

le resulta muy cómodo porque no necesita transporte

y además, ¿donde va a encontrar mejores vistas

que las que le ofrece su propio ombligo?.

Y el que vive de su ombligo y las 24 horas del día

sabe muy bien de lo que estoy hablando.

Pero ellos ¿qué van a decir?

si han nacido allí y han vivido y siguen viviendo allí

y morirán enterrados allí 

y donde fueron enterrados todos sus ancestros

y que mejor sitio puede haber que su propio ombligo.

La vida para ellos

está dentro de un ombligo.

EN PERÍODO DE EXTINCIÓN


 Me acabo de dar cuenta

que yo vivo de momentos

o de instantes

pero de ratos, no vivo

y porque los ratos sé alargan más en el tiempo

y lo mío va de flases

de luminosos y brillantes flases

que duran lo que un pestañeo

flases a toda pastilla

y en una secuencia infernal y de metralleta

pero en la que no mato a nadie

y porque he dejado las balas en la mesilla de noche.

Lo mío es tan brutal como frágil

brutal, porque mi vida está repleta de instantes

brutales y bestiales

y frágil, porque de un golpe seco

se puede romper el cristal que me da cobijo

y que me protege de tanto depredador 

que anda en busca de animales en peligro de extinción.

Y sobra decir, que yo soy uno de ellos.











 

HAY QUE DECIR LAS COSAS UNA VEZ. Y PUNTO.

 

En éste mismo momento he decidido pasar página y de una puta vez por todas. Se acabó aquello que decía y que tanto repetía..."lo siento y lo siento mucho" y porque una vez que se ha dicho, no hay porque seguir diciéndolo hasta que te mueras y bajes a los infiernos. Y ya está y esto ha quedado claro y superclaro. No quiero más lágrimas lastimeras y que pena me doy y porque no me merezco esto y pobrecito de mí. Yo ahora y a éstas alturas de la película pretendo ser y hacer como era en mis mejores sueños y cuando me veía a mí mismo como un ser valiente, atrevido, que no conocía el miedo y sus palpitaciones y temblores. O para expresarlo de otra forma, ahora quiero ser todo lo que no pude ser. Quiero ser un Bruno ideal e idealmente bueno y honrado y solidario y que rebose bondad por todas sus costuras . Y todo lo que hice mal y peor, pues ahora lo quiero hacer bien y mejor. Y por eso digo que ese Bruno ideal no es compatible con un Bruno llorón que va llorando por todas las esquinas de la vida. Ya lloré lo suficiente a lo largo de mi vida. Pero en fin, aclaremos una cosa antes. Yo tampoco quiero ir de héroe o de superhéroe y ser el tío más guapo de la tribu y ser aclamado por las calles y yo montado en un precioso caballo blanco y tener unos brazos poderosos y unos abdominales que te cagas. No, tampoco me gusta ser don perfecto que va repartiendo bendiciones a un lado y al otro. Digamos que ahora lo que quiero y pretendo, es ser menos malo en todo. Yo quiero que la maldad no presida mi vida pero también es verdad, que no quiero ser tan dulce y tan empalagoso, como puede ser un fiel servidor de la bondad infinita. Y porque éste último tema también me produce naúseas y arcadas y hasta vómitos en escopetazo y todo esto hace que me suba el azúcar en la sangre hasta cifras increíbles e impresionantes. Además os explico, soy diabético y con ese azúcar que corre por mi sangre, ya tengo suficiente para que se alimente un vampiro  hipoglucémico. Yo quiero ser a veces más de una cosa y otras veces menos de la otra. Aquí el orden de subidas y bajadas no es determinante. Eso sí, nunca quedarme en el punto medio y ejercer de persona equidistante que tanto sirve para un roto que para un descosido. Mi opinión sobre los neutros y equidistantes, ya la expliqué anteriormente. Y una de esas cosas que ahora quería de mí y esa es no repetirme demasiado (también me he repetido demasiadas veces).

Yo soy de los que piensa, que hay que decir las cosas una vez. Y punto. Pero eso sólo se puede pedir, cuando uno hace una exposición clara y muy clara y brillante como un diamante y muy escueta y muy concisa y que al final, sólo presentes al caballero o a la señora dos opciones, la opción A y la opción B y para así facilitarle mejor las cosas. Y en la opción A, serás más malo que el hambre y más perverso que la muerte y en la B, serás un tío alucinantemente bueno, empático del carajo, cariñoso como un osito peluche, buena y mejor persona y amante de las buenas costumbres (que no sé cuales son). Por mi parte y siendo sincero del todo, yo escogería la opción A y porque la opción B es asquerosamente grimosa y para eso me pongo a ver una telenovela y así me endulzo y entro en coma, en coma diabético. Por eso antes decía que lo que quiero ahora, es que las dos opciones bajen y suban y a su puto ritmo y a su propia historia. Vamos que bailen como quieran bailar. No quiero tener delante a ese tipo de personas que con su desprecio te lo dicen todo. Gente altiva, repugnante, clasista y que te miran como si fueras un puto gusano que se arrastra ante su presencia. Habría que decirles a ésta especie de ratas iracundas e inmundas, que nosotros  no nos arrastramos ante nadie y que nuestra dignidad la llevamos por delante y si quieren que alguien les bese pies, pues que se los bese el tal Julio Iglesias y a cambio te pedirá que le des un beso negro y en pleno Ano y que a él tanto le gusta y le emociona. Y si se lo das muy bien, él te cantará una canción de su extenso repertorio. Y sólo por eso, merecería darle un beso negro al Julito de los cojones.












En éste mismo momento he decidido pasar página y de una puta vez por todas. Se acabó aquello que decía "lo siento y lo siento mucho" y porque una vez que se ha dicho, no hay porque seguir diciéndolo hasta que te mueras. Y ya está y esto ha quedado claro y superclaro. No quiero más lágrimas lastimeras y que pena me doy y pobrecito de mí. Yo ahora y a éstas alturas de la película pretendo ser y hacer como en mis mejores sueños y cuando me veía a mí mismo como un ser valiente, atrevido, que no conocía el miedo y sus temblores. O para expresarlo de otra forma, ahora quiero ser todo lo que no pude ser. Quiero ser un Bruno ideal e idealmente bueno y honrado y solidario y que rebose bondad por todas mis costuras . Y todo lo que hice mal y peor, pues ahora lo quiero hacer bien y mejor. Y por eso digo que ese Bruno ideal no es compatible con un Bruno llorón que va llorando por todas las esquinas de la vida. Ya lloré lo suficiente a lo largo de mi vida. Pero en fin, aclaremos una cosa antes. Yo tampoco quiero ir de héroe o de superhéroe y ser el tío más guapo de la tribu y tener unos brazos poderosos y unos abdominales que te cagas. No, tampoco me gusta ser don perfecto que va repartiendo bendiciones a un lado y al otro. Digamos que ahora lo que quiero y pretendo, es ser menos malo en todo. Yo quiero que la maldad no presida mi vida pero también es verdad, que no quiero ser tan dulce y tan empalagoso, como puede ser un fiel servidor de la bondad infinita. Y porque éste último tema también me produce naúseas y arcadas y hasta vómitos en escopetazo y todo esto hace que me suba el azúcar en la sangre hasta cifras increíbles e impresionantes. Además os explico, soy diabético y con ese azúcar que corre por mi sangre, ya tengo suficiente para que se alimente un vampiro  hipoglucémico. Yo quiero ser a veces más de una cosa y otras veces menos de la otra. Aquí el orden du subidas y bajadas no es determinante. Eso sí, nunca quedarme en el punto medio y ejercer de persona equidistante que tanto sirve para un roto que para un descosido. Mi opinión sobre los neutros y equidistantes, ya la expliqué anteriormente. Y una de esas cosas que ahora quería de mí, es no repetirme demasiado.

Yo soy de los que piensa, que hay que decir las cosas una vez. Y punto. Pero eso sólo se puede pedir, cuando uno hace una exposición clara y muy clara y brillante como un diamante y muy escueta y muy concisa y que al final, sólo le presentes al caballero o a la señora dos opciones, la opción A y la opción B y para así facilitarle mejor las cosas. Y en la opción A, serás más malo que el hambre y en la B, serás un tío alucinantemente bueno, empático del carajo, cariñoso, buena y mejor persona y amante de las buenas costumbres (que no sé cuales son). Por mi parte y siendo sincero del todo, yo escogería la opción A y porque la opción B es asquerosamente grimosa y para eso me pongo a ver una telenovela y así me endulzo y entro en coma, en coma diabético. Por eso antes decía que lo que quiero ahora, es que las dos opciones bajen y suban y a su puto ritmo y a su propia historia. Vamos que bailen como quieran bailar. No quiero tener delante a ese tipo de personas que con su desprecio te lo dicen todo. Gente altiva, repugnante, clasista y que te miran como si fueras un puto gusano que se arrastra ante su presencia. Habría que decirles a ésta especie de ratas iracundas e inmundas, que nosotros  no nos arrastramos ante nadie y que nuestra dignidad la llevamos por delante y si quieren que alguien les bese pies, pues que se los bese el tal Julio Iglesias y a cambio te pedirá que le des un beso negro y en pleno Ano y que a él tanto le gusta y le emociona. Y si se lo das muy bien, él te cantará una canción de su extenso repertorio. Y sólo por eso, merecería darle un beso negro al Julito de los cojones.

LOS VIGILANTES


 Y como decía aquella frase

que en mis viejos tiempos tanto se decía...

¡que dios nos coja confesados!

y de aquellas era todo un enano malévolo

y al decir de algunos, 

también un poco maleducado. 

Pero esos algunos

eran como vigilantes del orden y de las buenas costumbres

y eran épocas en que proliferaban como setas

y había vigilantes de éste tipo

por todos lados. 

Y a lo mejor era tu tío

o tu primo

o un amigo de tus padres

o el cura de la parroquia

y todos ellos te observan con devoción cristiana

y de arriba abajo y desde los pies hasta la cabeza

eran minuciosos y bastante asquerosos

y es que a veces no sabías muy bien

si estaban haciéndote un traje a la medida

y se habían quedado parados mirando tu lindo culito

y un posterior carraspeo o un ataque de tos improsivado

les hacía salir de su encantamiento

y entonces te miraban furia furibunda 

y con demasiadas ganas y sed de venganza

y claro y dado su papel de vigilantes

el tema les resultaba muy fácil

y que uñas más largas tienes

decía ese ser lascivo y repugnante

y tú pensabas

son para arañarte mejor

pedazo de cabrón

pero enseguida se oía la voz de mi madre

vete a cortarte las uñas ahora mismo

y cuando se fuera el vigilante

te estaba esperando una buena bronca

y bien aderezada con un castigo.












¿NEUTRAL YO?


 ¿Neutral yo? y una mierda.

Ni mis cojones son neutrales

y eso que están en el puto medio

pero siempre hay uno más grande que el otro

y entonces la neutralidad

se vuelve a ir al carajo.

¿Neutral yo?

ni de coña

ni colocado, ni todo ciego

ni con una jeringuilla colgando de una vena

diré que soy neutral.

¿Neutral yo?

será mejor que hable el siguiente

y porque si se declara como neutral

estoy a tiempo para meterle una buena hostia.

Y neutral será tu padre o tu madre

o mi vecino de enfrente

o el estúpido que te dice que hay que ser neutral

y por encima de todo.

Yo no soy neutral ni estando muerto

ni viendo desde abajo como crece la hierba

y metido en una caja de pino

y ni muerto, ni herido

ni cuando me estaré muriendo

ni cuando me estén dando por el culo.

El neutro se considera un tío muy inteligente

y muy superior al resto de la peña

piensa lo que más difícil que hay en ésta vida

es ser neutro

y porque tienen que dar cera a los dos lados

y yo les digo a todos esos mierdas

 eso requiere tener el mismo arte que tiene un imbécil

y mira que son estúpidos estos seres neutros

y ellos todo lo interpretan como neutro

y cuando lo que tú estás viendo

es que el neutro está ayudando

a que se coman al pobre que se ha quedado sin dientes, 

al negro porque no les gusta ni su color ni su olor

al inmigrante que pasaba por allí

y a todos los que tengan pinta de paria

y cara de pobreza.

Menuda neutralidad es esa.











Y REPITO...¿NEUTRAL?

 

Y ahora mismo

y viendo de donde venimos

y hacia donde vamos

no es el momento para ponerse de perfil

y hacerte el neutro.

Y repetir como un Papagayo

yo no soy de unos ni de los otros.

Pero yo digo

la famosa neutralidad nunca es neutra del todo

y porque no es lo mismo

mirar las cosas desde el poder

y bien arropado por un ejército armado hasta los dientes

y por una policía que detiene a todo bicho viviente

que alce la voz contra ellos

que estar al lado de los que no tienen nada

y la nada que les queda también se la quitan o se la requisan.

Y visto así 

¿todo esto que he dicho te parece tan neutro?.

No puede ser que lo que estamos viendo

no nos conmueva, 

no nos remueva nuestra vieja conciencia

no nos incomode y aunque sea un poquito

no nos intranquilice o no nos remueva las tripas

o que no nos produzca desazón, desasosiego

y temblor de manos y piernas

y  es que no me lo puedo creer

no puede ser

me niego a creerlo y lo digo otra vez más

y a que esperamos para activarnos

para levantarnos del sofá y de un salto

para salir a la calle

y gritarles a la cara

lo vuestro es...

asesinar al pobre, al paria, al que no tiene nada

al negro, al inmigrante

y a todo bicho viviente

que no esté de acuerdo con vuestra ley y orden.













O SE ME QUIERE O NO SE ME QUIERE

 

A veces pasa y pasa que en esas veces le abres la puerta a alguien que hace mucho tiempo que no ves y ese alguien fue un gran amigo y no sabes muy bien si lo sigue siendo y que viste por última vez hace 20 años y por mi parte y creo que por la de él, fuímos perdiendo el contacto pero por falta de datos telefónicos y porque por ejemplo, yo había cambiado de teléfono y en esa maniobra de pase de datos, se me habían borrado algunos números de teléfono y entre ellos estaba el de él. Y vivíamos a 1.000 km. de distancia y además, yo me acababa de ir a vivir a la Isla de Menorca y ese distancia había aumentado. Total que desde esas fechas, no volví a ir por mi Galicia natal y como él seguía viviendo allí, mi idea era visitarlo cuando me pasara por allí en uno de esos viajes y que por diversas circunstancias, al final no lo hice. Aunque hay que decirlo todo y la última vez que nos vimos, percibí que había algo raro en el ambiente. Como una cierta desconfianza o como un cierto desasosiego algo incómodo pero no del todo, pero no dije nada y porque pensé que a lo mejor era yo el que desconfiaba y sin saber porqué. Pero claro, más tarde y pasados unos meses o quizás un año, pensé en que éste tío no me llama y yo no puedo llamarlo y porque he perdido su número e intenté volver a conectar con él, por las redes, pero no estaba en ninguna y ese camino también se había cerrado. Meses después seguí buscando y ésta vez indagué por internet o por Google y el mismo resultado que mi búsqueda anterior o sea, nada de nada. Varios años más tarde, pedí esa información a algunas personas que fueron comunes a los dos y tampoco y porque hacía años que no lo veían y tampoco sabían nada de él.

Y así fueron pasando años y más años y no había ninguna forma de llegar a él. Y ahora y hace unos meses y gracias a una amiga común por fin conseguí su teléfono. Y hablamos y nos escribimos y bueno y eso hicimos y poco más. La idea de él, era que nos volviéramos a ver pero sin hacer grandes alardes sobre nuestra anterior amistad o sea hacer un encuentro de perfil bajo y ya veríamos como nos iría la cosa. Y mi idea era completemante distinta a la suya y porque durante estos 20 años, yo me había comido el coco y mucho y por sentirme culpable de nuestra separación y porque yo sabía que había fallado repetidas veces. Estaba pasando una época dura y en cambio de ir apuntalando mis mejores amistades y de alguna manera apoyarme en ellos, pues hice lo contrario y así me fuí dejando llevar por mis circunstancias personales. Entré en una época de ombliguismo personal o lo que es lo mismo, no era capaz de ver más allá de mi propio ombligo. Y así era la visión que de aquellas tenía del mundo y si permaneces durante un tiempo en ese estado anímico, pues sin darte cuenta vas entrando en una depresión cada vez más profunda. Y yo deprimido no soy nadie o eso pensaba en aquél momento y en consecuencia, me fuí aislando cada día un poco más y más y más...y me duró aquella puta crisis unos 3 años más o menos. Pero eso sí, en todo ese proceso nunca dejé de persistir en la idea de volver a estar con él.  Y creo que a partir de ahí, empecé a idealizar demasiado aquella relación de amistad.

Y poco a poco lo fuí poniendo en un pedestal y yo mientras tanto, fuí bajando escalones en comparación con él y eso es tan peligroso y tan dañino que de cada vez  me iba sintiendo más bicho y peor persona. Después hubo unos años donde ese tema se quedó enquistado y porque había llegado a la conclusión de que poco se podía hacer, aunque yo sabía por mis adentros, que algún día nos volveríamos a ver.
Y ahora y hace 4 meses volvimos a hablar entre nosotros y precisamente hablando con él me iba dando cuenta que estábamos a dos niveles muy distintos y porque por mi parte era como si estuviera tocando el cielo y por la suya todo era demasiado frío y comedido y ya veremos lo que pasa y el poco a poco estuvo siempre en su boca y en cambio yo, estaba como poseído y de contento y de feliz que estaba. Y el tema era que yo sabía perfectamente como funcionan y como acaban todas estas historias de éste tipo y con ese clara y contundente diferencia de como la sentía yo y de como la sentía él. Son diferencias incompatibles y además, no tienen ninguna solución. Lo mejor es dejarlo ir y hasta aquí llegamos compañero. Y es que es una situación tan desigual que si la fuerzas mínimamente acabará fatal. Yo, en cuanto ví que podía ir por ahí, pensé que ese no era el camino más correcto y sobre todo no lo era para mí y por las ganas y por el  entusiasmo que había depositado en éste asunto y por encima de todo lo demás, que había depositado en él. Y ahora mismo estoy a un sólo paso de dar carpetazo al tema. Mañana se lo diré definitivamente. La verdad es que no me veo pidiendo permiso para dar otro paso en los sentimientos que tengo hacia él y ya tengan una parte idealizada o que no la tengan y porque el tema para mí está demasiado claro, o se me quiere o no se me quiere. Y punto y pelota. Y no hay más.























ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...