HIJO MÍO, TODOS NOS EQUIVOCAMOS

Sin propulsores yo no me elevo

y sin aire tampoco,

necesito combustible para el camino,

unas botellas de aire comprimido,

una Turbina toda loca y desquiciada,

unos buenos consejos del Brujo de la Tribu,

y por fin, unas ideas que se reciclan y que no contaminan,

necesito un nuevo aire ambiente libre de Ozono

y de partículas ardientes e inertes,

en el fondo espero poco más de las cosas,

yo espero más de mi,

es más, me lo exijo cada día que pasa

y entonces me digo:

hijo mío, te estás equivocando

y me pongo la mano sobre el Hombro

y me vuelvo a decir:

hijo mío, todos nos equivocamos...

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