LOS RESCOLDOS DE AQUÉL AYER

No...no...no..

no es así

y no es que me quede solo como cada noche,

porque en mi caso, me da igual el día que la noche,

yo me quedo solo durante el día y durante la noche,

estoy sólo pero nunca mal acompañado,

a mi lado tengo a un ser que dice llamarse Bruno,

que en apariencia parece un buen chaval,

aunque en apariencia todos lo parecemos

y como estamos solos y como tenemos todo el tiempo del mundo,

poco a poco nos iremos conociendo mejor,

tenemos tiempo y ganas

ah por cierto...yo me llamo Javier,

que es mi verdadero nombre de bautismo

y tengo que decir que entre Bruno y yo tenemos nuestras diferencias,

él está más hecho que yo,

aunque yo soy más espontáneo y más primario,

a él le encanta aparentar madurez y sosiego

y a mi en cambio me va el rollo agresivo y faltón,

y eso de vivir dos en uno tiene su miga,

a veces cada uno está plenamente diferenciado

y todo el mundo sabría quién es Javier y quién es Bruno,

salvo cuando se nos cruzan los cables,

(que a veces pasa)

y Bruno adquiere algo de Javier

y Javier de Bruno

y entonces un tío sosegado como yo (hablo de Bruno)

le pasa que algunas veces (pocas o muy pocas)

 se desquicia por todo y se cabrea por más

y entra en modo rabieta, sin tocarle un solo botón,

y claro, vienen los consabidos estudios psicológicos

que nos hablan de como tiene que ser el comportamiento

y para explicar actitud vital tan fuera de lugar y sitio,

y todo porque ellos no son capaces de entender,

que dentro de Bruno vive un tal Javier,

por lo menos viven los rescoldos de aquél ayer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

JULIO CORTÁZAR