LA EUFORIA QUE CONTIGO TUVE

 


La euforia que contigo tuve,

la tuve

y fue in crescendo como la espuma

pero al final,

se hundió como un barco hundido

y tocó fondo.


Ahora yace

en una fosa mediterránea,

allí se posa

sobre praderas de posidonia

y calvas de arena blanca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

NADIE APRENDE A VOLAR (José María Zonta).

Nadie aprende a volar hasta que inventa un cielo.