Mi propia hambre
inatendida
cuando duermo una rata
sale de mí
y me lame los labios
en busca de miguitas
de pan o leche seca.
yo puedo
coserla al corazón de las palomas.
Serás feliz, me dijo la vida y voy yo y me lo creí. Pero tampoco puedo quejarme e irme sin más al lado contrario de la película y ponerme ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario