Espacio En mi habitación no hay nada salvo el fonógrafo y una cama; y en el corazón tampoco hay nada salvo un hijo diferente a mí. Así que hay espacio para moverse en el corazón o en la estancia; tiré los trapos al fuego, los sentimientos los tiré al mar. No todos tienen la habitación vacía, no todos tienen vacío el corazón: se puede dejar entrar cada mañana un mundo nuevo. |
Juan Rodolfo Wilcock
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