Juan Rodolfo Wilcock

 


Espacio

En mi habitación no hay nada
salvo el fonógrafo y una cama;
y en el corazón tampoco hay nada
salvo un hijo diferente a mí.

Así que hay espacio para moverse
en el corazón o en la estancia;
tiré los trapos al fuego,
los sentimientos los tiré al mar.

No todos tienen la habitación vacía,
no todos tienen vacío el corazón:
se puede dejar entrar
cada mañana un mundo nuevo.

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