Bueno pues ya empiezo a escuchar el redoble de tambores, esos que resuenan todas las noches y como si fuera una marcha militar descontrolada y más o menos a la misma hora. Oigo redoble de tambores, como oigo que algunos murmuran tras de mí y entonces me doy cuenta, que ha llegado la hora de tomarme la medicación pal coco todo loco que tengo y que dios me ha dado y obsequiado. Pero aún así, no consigo reprimir mis ganas de vivir...Hoy me comería al mundo y después escupiría lo que sobrara de él y que por desgracia, es más de lo que puedo comer...Pero ahí seguiremos, al pie del cañon, con el ojo avizor y vista al frente...
HACE 7 AÑOS
Bueno pues ya empiezo a escuchar el redoble de tambores, esos que resuenan todas las noches y como si fuera una marcha militar descontrolada y más o menos a la misma hora. Oigo redoble de tambores, como oigo que algunos murmuran tras de mí y entonces me doy cuenta, que ha llegado la hora de tomarme la medicación pal coco todo loco que tengo y que dios me ha dado y obsequiado. Pero aún así, no consigo reprimir mis ganas de vivir...Hoy me comería al mundo y después escupiría lo que sobrara de él y que por desgracia, es más de lo que puedo comer...Pero ahí seguiremos, al pie del cañon, con el ojo avizor y vista al frente...
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