DIENTES DE SIERRA

 

No hace falta ser muy listo para decir que todo lo que sube, tarde o temprano, acabará bajando y de ahí a que toque fondo ya depende de múltiples factores, entre ellos está, lo que tú hagas para que no te hundas y quedes en el fondo. Hay factores externos que influyen en la toma de nuestras decisiones, pero la decisión definitiva va a depender de tí y además, vas a ser tú el que va a recibir las consecuencias de esas decisiones (principalmente). Para algunas personas, todos sus males los achacan a factores externos  y fue porque hacía mal tiempo o porque fulanito es muy mala persona o porque no dormí como tocaba o porque me tienen envidia...o en definitiva la cosa es...es porque todo lo que sube, tarde o temprano, acabará bajando. Y eso es ley de vida. Claro que si a largo de tu vida vas elevando el dintel de lo que para TÍ significa estar de bajada, pues al final puede resultar que estás de bajada y resulta que sigues instalado en la parra. O sea sigues arriba de las escaleras y sólo has bajado dos peldaños y porque esas escaleras solo tienen dos peldaños. Has delimitido terreno en un pequeño margen. Antes estando de bajada llegarías hasta las mismas puertas del infierno y allí durante mucho tiempo, te quedarías instalado.

Ahora esos períodos, el de subida y el de bajada, los haces más cortos de tiempo y menos profundos y tu gráfica vital se va pareciendo de cada vez más, a unos dientes de sierra. Aparte que ahora, ya dejé el lado neutro de la película y me significo y me mojo por todo. Bueno, todo esto es relativo y porque en la vida no hay nada absoluto, pero quiero que se me entienda por donde quiero ir. Me pides que te quiera y te querré con toda mi alma pero partiendo que de base, te quiera y a partir de ahí quizá podamos alcanzar las cimas y los picos de la vida. Claro que ahora, entre querer mucho, poco o nada, solo hay dos escasos escalones y no hay un tercero, donde te rogaré que esperes el tiempo que sea o que necesite y porque no lo tengo claro del todo y porque simplemente ya no tengo tiempo para estar perdiendo más el tiempo. O sí o no y te abro mi puerta o te la cierro en tu puta cara. Dos escalones nos separan entre el cielo y el infierno.

Falta saber lo que uno va hacer con su vida y uno se puede meter a monje, profeta o simplemente se va a quedar en donde está y sin hacer más alardes ni falsas promesas, pero eso sí, decidiéndolo todo, tomando postura, pronunciándose, mojándose, bajando al barro y todo esto significa, seguir luchando. Yo me quedo en esto último, me quedo en mi sitio y con una espada de fuego en una mano y en la otra, con la palabra precisa que necesite tener en cada momento.














No hace falta ser muy listo para decir que todo lo que sube, tarde o temprano acabará bajando y de ahí a que toque fondo ya depende de múltiples factores, entre ellos está, lo que tú hagas para que no te hundas y quedes en el fondo. Hay factores externos que influyen en la toma de nuestras decisiones, pero la decisión definitiva va a depender de tí y además, vas a ser tú el que va a recibir las consecuencias de esas decisiones (principalmente). Para algunas personas, todos sus males los achacan a factores externos  y fue porque hacía mal tiempo o porque fulanito es muy mala persona o porque no dormí como tocaba o porque me tienen envidia...o en definitiva la cosa es...es porque todo lo que sube, tarde o temprano acabará bajando. Y eso es ley de vida. Claro que si a largo de tu vida vas elevando el dintel de lo que para significa estar de bajada, pues al final puede resultar que estás de bajada y resulta que sigues instalado en la parra. O sea sigues arriba de las escaleras y sólo has bajado dos peldaños y porque esas escaleras solo tienen dos peldaños. Has delimitido terreno en un pequeño margen. Antes estando de bajada llegarías hasta las mismas puertas del infierno y allí durante mucho tiempo, te quedarías instalado.

Ahora esos períodos, el de subida y el de bajado, los haces más cortos de tiempo y tu gráfica vital se va pareciendo de cada vez más, a unos dientes de sierra. Aparte que ahora, ya dejé el lado neutro de la película y me significo y me mojo por todo. Bueno, todo esto es relativo y porque en la vida no hay nada absoluto, pero quiero que se me entienda por donde quiero ir. Me pides que te quiera y te querré con toda mi alma pero partiendo de que de base, te quiera y a partir de ahí quizá podamos alcanzar las cimas y los picos de la vida. Claro que ahora, entre querer mucho, poco o nada, solo hay dos escasos escalones y no hay un tercero, donde te rogaré que esperes el tiempo que sea o que necesite y porque no lo tengo claro del todo y porque simplemente ya no tengo tiempo para estar perdiendo más el tiempo. O sí o no y te abro mi puerta o te la cierro en tu puta cara. Dos escalones nos separan entre el cielo y el infierno.

Falta saber lo que uno va hacer con su vida y uno se puede meter a monje, profeta o simplemente se va a quedar en donde está y sin hacer más alardes ni falsas promesas, pero eso sí, decidiéndolo todo, tomando postura, pronunciándose, mojándose, bajando al barro y todo esto significa, seguir luchando. Yo me quedo en esto último, me quedo en mi sitio y con una espada de fuego en una mano y en la otra, con la palabra precisa que necesite tener en cada momento.

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Julia Uceda