Arena en tu Pelo, tu cuerpo erizado, mi boca negra azulada, los deseos paseando por mis Dedos, mi Lengua atrapada en tu Glotis, miradas tiernas y fugitivas, y de repente... ¡tú ya no estabas!, entonces me di cuenta que todo había sido un sueño de una noche de Verano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario