YO, BAJO LA SOMBRA DE MI PROPIO DEDO

Cada vez que levanto un dedo

me persigue su sombra,

su sombra de dedo entero,

bajo la cual, a veces me resguardo,

y cuando tiemblo y cuando lloro,

y cuando me muero de miedo,

yo, bajo la sombra de mi propio dedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ESCALERAS QUE LLEGUEN AL CIELO

Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...