En las afueras de la realidad,
viven libres nuestros fantasmas y monstruos.
De vez en cuando les dejamos entrar
para que puedan comprobar el estado de nuestra ansiedad.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
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