A veces el otoño duele
y duele en las encías, entrañas y huesos
y es un dolor tan insondable
que no sabes si te estás quedando hueco
y sin entrañas y sin corazón
y sin más madera que poder cortar
y para por lo menos
encender la chimenea.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
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