Poco a poco,
paso a paso
minuto a minuto
nos vamos escondiendo en nuestro propio caparazón,
y entonces,
nos convertimos en buscadores
de nuestra propia imaginación.
Cambio mis viejas historias por tus hermosos cuentos o mis viejos cuentos por tus pequeñas historias, no importa el orden, ni la suma... ni ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario