Estoy tan lejos...


Estoy tan lejos de alcanzar la orilla

que mi angustia se está convirtiendo en pavor

y mis manos, que siempre me dieron ánimos,

se están hundiendo en la ciénaga del desamor.


Puede que un día me salve.

Y ese es mi objetivo

salvarme de la putrefacción

y que de mi piel brote hiedra que me abrigue

y que sea haga tan sensible

que hasta la brisa me produzca dolor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

EL HECHO...

  "El hecho de ser habitados por la nostalgia demuestra que el poso que dejan los sentimientos son nuestra principal fuerza motriz...